Este título lo utilizó Hemingway para contar en una novela su versión sobre la guerra civil en España. Los personajes de la película eran Ingrid Bermang y Gary Cooper. Se pudo ver por primera vez en España cuando llegó la democracia y los partidos, incluido el comunista, entraban en el arco parlamentario. Hablar hoy de aquello es hacer un viaje al pasado. Desde entonces ha llovido tanto que ni la épica republicana nos parece tal, ni el franquismo ha dejado de pesar como una losa para muchos españoles.
Pero es que hoy el título viene a propósito de ese pistoletazo que ha reflejado el parlamento con 186 votos en contra de la Ley de Salud y Reproducción o para entendernos la reforma de la de la Ley del aborto, mientras a favor lo hacían 162 con una abstención. Una votación impregnada de polémicas en el que las caras de satisfacción de un grupo de mujeres me han hecho sentir vergüenza ajena. No quiero ser una progre de salón que brinda por el aborto. No, mientras se siga considerando a la mujer culpable de la muerte de un inocente. Porque no es ella quien desmiembra al feto, ni la que le aplica el tormento de una muerte inhumana. Lo son en primera instancia los diputados que hoy han votado a favor de la nueva ley del aborto.
Lunes, 28 de mayo
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo