Termina el año litúrgico de la Iglesia con la celebración de Cristo Rey. Un trono que no es de este mundo pero que tiene primacía sobre cualquier otro. Un rey que no utilizó el poder ni abusó de la autoridad, sino que enseñó que el Reino está en la bondad y en el amor a los demás, no en la prepotencia.
Celebramos también la memoria de Santa Cecilia, mártir, a quien un blog de este mismo portal está descalificando como santa mítica e inexistente. Pero no muy lejos del mismo se encuentra otro blog que califica de demente a Juan Pablo II por utilizar la flagelación. Se puede discrepar de ambas cosas, pero no ensuciar la memoria de ambos. En los dos casos se trata de desacreditar a una personalidad religiosa y católica.
Lunes, 28 de mayo
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo