Si abrimos la ventana de Internet el mundo vive en plena crispación. Es inevitable caer en el desánimo, tanta injusticia, tanta corrupción, tanta guerra. De manera que lo inmediato es bajar a la calle, pasear por la ciudad y reconocer que la vida sigue imbatible; la gente ríe, come, trabaja, está completamente encajada en la rueda y de pronto te convences que no hay mal que cien años dure.
Quiero decir que las crisis son cada vez un espacio más común. La primera con la que tropiezas te deja cierto poso agrio, pero a medida que vas cumpliendo, deja de sorprenderte el vértigo de la vida. Y lo digo en un sentido filosófico, porque la vida siempre sorprende en cualquier esquina y a deshoras. Pero lo cierto es que las crisis se superan. Es bueno que se sepa. Tanta crispación en los medios, tanta corrupción, tan agrias polémicas son humo que se desvanece de un día para otro.
Lunes, 28 de mayo
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo