Lo que voy a decir forma parte de las bambalinas de la actualidad. Está la Sociedad General de Autores que muerde con Internet. No en vano el éxito de la piratería ha esquilmado sustancialmente las billeteras de los artistas e intermediarios. Pero el fenómeno de las nuevas tecnologías no conoce fronteras. Y además tiende a repetir los esquemas del pasado con tintes futuristas. Apropiarse de lo ajeno es una de las actividades más antiguas del género humano, tiene mucho que ver con la envidia que para los creyentes fue el origen del famoso fratricidio de Caín con Abel. Así como con la codicia, un género muy de moda en este recién estrenado siglo.
No me queda constancia de que los antiguos recibieran dinero por sus escritos. Carezco de fuentes fiables para afirmar que Cervantes afilaba su pluma por una bonita bolsa de reales.
Lunes, 28 de mayo
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo