Sigue pasando la estela de la efeméride de la caída del Muro de Berlín y todavía no se han puesto de acuerdo los grandes analistas de la Europa actual. Queda claro que fue un acontecimiento histórico que llenó de alegría al mundo occidental. Pero también es evidente que supuso el triunfo del capitalismo salvaje frente a la colectivización y el ideal de una distribución justa de la riqueza.
Ayer hablaba de la revolución digital como acontecimiento inmediatamente posterior a la caída del muro. Sin embargo no parece haber suscitado muchas reflexiones. No obstante, la aldea global comenzó en ese preciso momento. El mundo ya no se dividía en dos bloques, la guerra fría daba paso al diálogo y la desaparición de la URSS trastocó completamente el atlas geopolítico del mundo. Cierto que Europa tuvo que vivir una terrible guerra en la antigua Yugoslavia, pero aquello supuso una experiencia piloto para la complejidad religiosa y étnica de la vieja Europa.
Lunes, 28 de mayo
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo