La celebración de la caída del muro de Berlín tras veinte años de amoroso relativismo y hedonismo, deja como hito más importante la revolución de la era digital. Todo comenzó a principios de los ochenta, pero no se materializaría hasta llegar la década de los noventa. Seguir esa sociedad digital a ritmo frenético, es lo más prodigioso que ha sucedido en occidente y desde luego hay que sumar el fenómeno de la inmigración.
Eso sería lo más significativo: la globalización y el mestizaje cultural. De manera que ver Europa en la década de los ochenta, es como encontrar un niño en pañales. Ahora ya está crecida la criatura y nos ha salido bastante insustancial. Los que nacimos y vivimos en un mundo dividido por dos grandes ideologías, teníamos pasión por las ideas. Hoy esa pasión ha quedado reducida a la nada.
Lunes, 28 de mayo
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo