No estaba muy segura de retomar el tema, pero ¡qué narices no pierdo ni gano nada!. Es lo bueno del blog, te dosificas según tu propia necesidad. Y hoy tengo ganas de hablar de la publicidad, apetitoso bocado que financia tantísimas cosas. El mundo de la publicidad tiene un alto contenido de fraude. Basta ver los anuncios en la televisión, la mayor parte de los cuales se creen al pie de la letra como si fuera Palabra de Dios. Y perdonen la comparación, pero es que nos tragamos lo que nos echen y todo el mundo a callar. Ni mi vecina tiene el secreto del quita manchas exclusivo, ni hay tal cosa con efectos instantáneos. Lo que no sea poner a remojo y frotar, no lo quita el detergente más maravilloso del mundo. Y si dudan pónganse a ello, luego me cuentan.
Lunes, 28 de mayo
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo