Las lumbreras del Consejo de Estado avalan la Constitucionalidad de la nueva “Ley del aborto”. Una a veces no sabe muy bien para qué sirven los consejeros, cuando éstos desoyendo el clamor popular, deciden mantener el servilismo de sus puestos; vamos que son capaces de avalar lo que les echen. Y claro son palabras mayores, lo ha dicho el Consejo de Estado, la nueva Ley es Constitucional. Como si fuera la panacea universal. Ser constitucional es la muletilla que apostilla cualquier ocurrencia.
Sino que se lo digan a Doña Trinidad Jiménez, que está por la ley del aborto, porque las niñas con dieciséis años no están preparadas para ser madres. ¡Jope, qué talento!. A ver qué Universidad expide títulos de madres y padres “comme il faut”. Creo que más de uno se quedaba sin papeles. Pero la perla no es que las niñas estén o no preparadas para ser madres. Sino quién prepara a los jóvenes para ser adultos y responsables. Al parecer la mal llamada Educación para la Ciudadanía, no lleva en su currículum unas normas específicas para responsabilizar a los jóvenes sobre su sexualidad; más allá, por supuesto, del “pónselo-póntelo”. Y ahora las niñas también pueden hacer uso de su libertad sexual con la pastilla “del día después” sin receta médica. Aunque suponga un peligro para su salud.
Total que las feministas del gremio zapateril defienden la "capacidad de las mujeres jóvenes de decidir sin interferencias", porque según otra ministra esa cosa llamada feto no es “una persona”. Las niñas está bien que se deshagan de aquello en lo que otro tuvo parte y arte. Ellas serán las asesinas gracias al baile de palabras que nos tiene acostumbrado el gobierno de turno. Todo menos llamar a las cosas por su nombre. Si una niña no está madura para ser madre, tampoco lo está para hacer uso de su sexualidad, sin responsabilidad. Y quien enseñe lo contrario, manipula y destruye a la juventud. Pero en el país de la libertad, poner límites al desenfreno no es electoralmente rentable. Sí lo es, en cambio, aparentar ser coleguillas de la inmadurez generacional.
Así que nadie se extrañe si el Consejo de Estado avala cualquier otra bestialidad y lo rubrica su Majestad el Rey, cobran para eso, dejar colar goles a la sociedad y ratificar lo que les echen sin inmutarse. Por eso el debate cada día se traslada un poco más a la calle, en una espiral de consecuencias nefastas, porque eso quiere decir que la democracia parlamentaria está tocada. La gente se une en plataformas contra las leyes que quienes nos representan van aprobando. Aunque las calles sean tomadas por ciudadanos coherentes que no quieren leyes basura, aunque reciban miles de firmas, los gerifaltes siguen sin inmutarse.
Cuando la citada ley se presente al Consejo de Ministros, ¿habrá algún padre o madre cabal entre ellos?; ¿o seguirán mirando hacia otro lado?. Al parecer la conciencia se deforma como el chicle, es cuestión de tirar de ella para que vaya amoldándose a lo que otros desean. Es muy triste tener que escuchar que el aborto es un derecho, defender «la capacidad de las mujeres jóvenes para poder decidir sobre un asunto tan trascendental para sus vidas". " Mientras se oculta que es igual de trascendental tener unas relaciones sexuales que no sean de usar y tirar.
El vacío existencial de nuestros jóvenes no se puede llenar con relaciones fortuitas de fines de semana. Por eso lo progresista es protestar contra esta ley y contra el gobierno que la propone. Y defender leyes que apoyen la familia y la educación para la responsabilidad. Eso es formar ciudadanos de bien, lo otro es corromperlos. Digan lo que digan, las ministras de la cuota. A ellas precisamente les correspondería rebelarse ante este infame atropello a la juventud.
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Carmen:
No le dé vueltas a lo que no tiene ninguna: el primer párrafo de su escrito es un insulto a los miembros del Consejo de Estado. ¿Santa indignación?
Si tengo un poco de suerte, y "no se me cae la red", quiero expresar una opinión, en la misma línea que W. Smith.
Totalmente de acuerdo contigo, Winston. Los españoles no podemos presumir de tener leyes, ni instituciones políticas, judiciales o gubernativas, capaces de "velar" por la ética, el humanismo, y la calidad de vida de todos nosotros.
Suelen agarrarse a un clavo ardiendo, para tratar de demostrar que ellos llevan siempre la razón, cuando en realidad, todas esas instituciones son una pura duda, y sus actuaciones son imprecisas y a veces contrapuestas, según el "viento que sople".
¡Lástima! No se merecen al pueblo que gobiernan.
(III)
Sentencia TC 53/1985:
...De las consideraciones anteriores se deduce que si la Constitución protege la vida con la relevancia a que antes se ha hecho mención, no puede desprotegerla en aquella etapa de su proceso que no sólo es condición para la vida independiente del claustro materno, sino que es también un momento del desarrollo de la vida misma.
…el Estado tiene la obligación de garantizar la vida, incluida la del nasciturus mediante un sistema legal que suponga una protección efectiva de la misma.
Por otra parte, en el caso del aborto terapéutico y eugenésico la comprobación del supuesto de hecho, por su naturaleza, ha de producirse necesariamente con anterioridad a la realización del aborto y, dado que de llevarse éste a cabo se ocasionaría un resultado irreversible, el Estado no puede desinteresarse de dicha comprobación.
Saludos.
(II)
de quienes debieran ser primeros servidores en una democracia real y de derecho. Al fin y al cabo… si lo que quieren es abortar, pues que aborten… con que a mí no me salpiquen…
Hay cosas y legalismos que requieren una especialización para poder comprenderlas. Pero para entender la sentencia del TC sobre el recurso contra la vigente ley de aborto sólo hay que saber leer. Aquí os lo dejo. Que el Consejo de Estado, perfecto conocedor de esta sentencia, interprete por unanimidad que una ley de plazos que permite matar al nasciturus sin razón alguna, es compatible con la Constitución Española, “Todos tienen derecho a la vida”, clarísimamente explicada con esta sentencia, sólo expresa el profundo grado de corrupción instalado en nuestras instituciones, una de las más altas es precisamente el Consejo de Estado. ¡Cómo estará el lodazal más abajo!
Pues yo sí hablo de moralidad, Carmen. No hay ninguna. Continuamente se demuestra que nada es estable, duradero y de fiar en una sociedad que echa a Dios y pretende ponerse en su lugar. Todo cambia a conveniencia y el interés propio es lo único que cuenta. Lo demás inhibición, pasotismo y cruel desentendimiento.
Una tras otra las instituciones, con su defección, muestran hasta dónde ha llegado la debacle moral de esta sociedad que sólo entiende de dinero. Cuando médicos, jueces, abogados y autoridades han abandonado las funciones y responsabilidades que les corresponden y han consentido el inmenso fraude de ley en que se ha convertido la vigente ley del aborto, autorizando, permitiendo y consintiendo miles y miles de abortos injustos e ilegales, ¿qué quieres que hagan ahora? Pues más de lo mismo, sólo que, desde el momento en que conviertan en ley su defección ni siquiera tendrán que manifestar su inmensa hipocresía y crueldad para con los más débiles, de quienes debieran...
¿He hablado yo de moralidad?. Hablo de la defensa de la vida, un derecho constitucional. Y de la protección del ser más débil.
Y no me importa lo que diga el Consejo de Estado. El aborto no es un derecho, es radicalmente un atenado contra la vida. La constitución defiende los derechos, por tanto el aborto, como tal es insconstitucional.
Otra cosa es que esté "despenalizado" en unos determinados supuestos. Precisamente estaba penalizado porque es un delito.
Carmen:
Sus insultos al Consejo de Estado están fuera de lugar: ese órgano tenía que informar sobre los aspectos jurídicos del anteproyecto de ley del aborto, cometido que excluye la cuestión de la moralidad
o inmoralidad del aborto. Habla usted con más pasión que verdad, acaso por escribir en caliente.
Gracias por intervenir. Llevo varios días con problemas como podréis leer en el post posterior a éste.
Me ha gustado mucho la correción del amigo Salvador García Bardón, por especialista en la lengua y por humanista cabal.
Y qué puedo decir del resto. Pues que esta ley es una claudicación más ante el sentido común que parece haberse perdido entre algún capítulo de la Constitución.
La ley que convierte el aborto en un derecho, suprime el derecho a la vida del ser humano por el mero hecho de serlo y lo hace depender de la decisión de otros que lo conceden o no según sus intereses y conveniencias. Y esto es así en todos y cada uno de los momentos de su existecia. Porque si unos ven la conveniencia de matar un ser humano en la barriga de su madre, otros la verán en matarlo cuando esté en sus brazos, otros cuando cuando sea joven, cuando sea adulto, cuando sea distinto, cuando no sea como otros, cuando piense diferente, cuando sea viejo…
“El mayor enemigo de la paz es el aborto, pues si la madre tiene derecho a matar a su propio hijo y esto es aprobado por el derecho de las naciones, ¿qué ley podrá impedir que un hombre mate a otro hombre?”Teresa de Calcuta.
Saludos.
Estimada Carmen: A la luz de la antropología conyugal, transformo el principio ético que tan bien expresas poniéndolo en plural de corresponsabilidad : "Si una niña o un niño no están maduros para ser madre o padre, tampoco lo están para hacer uso de su sexualidad sin responsabilidad. Y quien enseñe lo contrario, manipula y destruye a la juventud". § En toda relación sexual, la responsabilidad personal de uno de los implicados forma parte de la corresponsabilidad que lo vincula con la responsabilidad personal del otro implicado. Los derechos y las obligaciones de la maternidad son indisociables de los derechos y las obligaciones de la paternidad.
Cordialmente.
Carmen: me ha gustado mucho la frase: "Si una niña no está madura para ser madre, tampoco lo está para hacer uso de su sexualidad, sin responsabilidad." El pensamiento es de sentido común. Pero el otro erre que erre, seduciendo y deteriorando a jóvenes, a ver si le votan (habrá que adelantar las elecciones a una edad más corta, a lo mejor con el destete).
Sofia:
Es que Juno era una adolescente madura y "responsable". Por eso decide que no tiene derecho a matar a su hijo.
SIGO SIN PODER ACCEDER BIEN A LA PÁGINA
De acuerdo, Carmen.
Todo esto repercute negativamente en las niñas, que quedarán marcadas psicológicamente, aparte de las secuelas físicas -pues no se trata de nada inocuo. Quieren que crean que las relaciones sexuales son puro juego, en donde si surge como por milagro un embarazo hay que desembarazarse asesinando -porque eso es lo "responsable", puesto que no están preparadas para ser madres.
Al menos podrían hacer como Juno, en la película que lleva ese nombre.
Shhhhhhh:
Conozco el tema, y las urgencias de los hospitales también, y el goteo constante en los ambulatorios.
¡En qué mundo vive!. ¿Por qué iban a permitir abortar a menores, sino fuera porque constituye un clamor vergonzoso lo que sucede en las clínicas y ambulatorios?.
POR CIERTO APROVECHO PARA DESCANSAR YA QUE MI PAGINA HA TENIDO PROBLEMAS DURANTE TODA LA SEMANA.
Adolescentes? Píldora postcoital?
Pero tu también caes en la trampa????
¡Que los que se cargan a sus hij@s son veinteañeros, treintañeros y matrimonios¡
Dejad a los chavales de 16 con sus locuras anda¡
Que lo grave es lo de 14+8 semanas de desamparo mujer
Doña Trini la modosa es otra harapienta. Si el no nacido fuera un corderito pues sería diferente pero se trata de un niño y hay que cuidarlo y ... ay, la oigo con su vocecita linda, no vayáis a lastimarle.
hola Carmen, savez-vous,
Domingo, 19 de febrero
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