En este día de asueto leo Homenaje a Cataluña que George Orwell, brigadista en la guerra civil, escribió haciendo memoria de la contienda española. Ya tendré tiempo de hablar sobre el libro, narrado a modo autobiográfico, delata los muchos defectos que llevaron a perder la contienda al Frente Popular.
Como sea que el pobre Orwell, viajaba con una pequeño diccionario de inglés-español, se quejaba de lo poco útil que le fue, dado que la mayor parte de sus compañeros hablaban catalán. Hoy leo que algunos curas gallegos critican a la iglesia su nula voluntad de oficiar en lengua del terruño. Y queda fresca todavía la embestida de la Generalitat a la lengua española, poco más o menos que desterrada de la vida oficial, e impuesto el catalán en la escuela con afán de alcanzar también la vida cotidiana.
Pero las lenguas no se imponen, es de cabestros creer que puede tener futuro la expansión territorial de una lengua local. El castellano con sus variantes, sigue siendo la lengua de millones de hablantes de varios continentes. Y las migraciones hacen grotesca la imposición de las lenguas reducidas a pequeños territorios. Puede que yo esté equivocada y los avances tecnológicos permitan subsistir gracias a imposiciones autoritarias del catalán, el gallego o el vascuence, en la escuela y los medios de comunicación. Han conseguido que google incluya el catalán en su traductor automático. No sé si es obra de la Generalitat o cortesía hacia el Reino de España.
A mí me da que la migración traerá una mezcla curiosa en el castellano, en convivencia con esas lenguas nacionalistas de vascos, gallegos y catalanes. A los valencianos se nos ha impuesto también la lengua de la tierra y en general lo que hemos observado durante estos treinta años de inmersión lingüística, es que se sigue hablando más el castellano por mucho que tengamos canal televisivo autonómico. Claro que nuestra tierra posee la peculiaridad de tener muchos castellano hablantes a los que la cortesía de la huerta denominaba “churros”, por no saber expresarse en la lengua de Ausias March.
La lengua ha servido, eso sí, para que sea elegida por los castellano hablantes que no quieren mezclarse con la inmigración. Es una especie de separación étnica que no falla. Los extranjeros hispanoamericanos y los marroquíes, senegaleses y demás inmigrantes optan por no elegir la inmersión lingüística. Todo un ejemplo de cómo afecta la pluralidad étnica a los autóctonos. No les critico, sólo lo expongo como hecho. El nivel en las aulas es mucho más elevado y homogéneo para los valencianos, mientras que las aulas con mezclas raciales lleva una pluralidad de niveles difícil de sobrellevar.
Sea lo que sea, lo cierto es que mis alumnos suelen hablar entre ellos en castellano, por mucho que yo les imparta la asignatura en valenciano. Y es que lo que manda es aquello que se habla en casa y no lo que se diga en el colegio. Aprender, aprenden, eso sí, porque los niños tienen una gran facilidad para adaptarse a cualquier situación. Pero lo curioso es que su lengua materna predomina. Como yo estoy colonizada por el castellano las veces que he asistido a una eucaristía en mi lengua materna, me ha resultado extraño, de manera que no termino de sentirme a gusto. En realidad rezo en castellano y también pienso en castellano.
Pero me pregunto qué haría un ugandés en una eucaristía valenciana, y la respuesta es segura, mirar como un pasmarote intentando averiguar en qué parte de la misa se encuentra. Es la misma experiencia que yo tuve por tierras alemanas. Y me sirve para comprender a todos los que han venido de otro lugar. Si quieren que les sea sincera, me parece que los nacionalismos, son una lacra, una sangría económica, un revoltijo que sirve exclusivamente para enfrentar hermanos entre hermanos.
Escuchar a un joven decir que él es catalán y no español, produce dolor de estómago, es como descubrir un futuro conflicto que ya había sido resuelto. Cada día estamos más próximos a la secesión y seguramente eso le viene bien al político de turno que quiere su trozo de tarta. Ahora si quieren ustedes tener misa en gallego que la disfruten, pero están creando un problema donde no lo había.
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...Lo que nos faltaba a los católicos españoles, es que nuestros sacerdotes tomasen parte activa en esta guerra de las lenguas, como ya la tomaron algunos curas vascos durante "la guerra de las banderas".
Y ES QUE los cristianos (los sacerdotes también entran en esto) deberíamos trabajar en todo lo que nos une, y olvidar lo que nos separe.
Esas veleidades patrioteras van contra el espíritu universal del catolicismo, aunque a estos religiosos les resulte más cómodo caer simpático a los politicos que propugnan la división entre las personas.
Religión y política barata no casan.
Un deseo: que los religiosos cristianos dejen de participar en erigir torres de babel, para congraciarse con algunos de los políticos de medio pelo, que padecemos en este país.
Carmen, hay gente "pa tó", como dijo el torero.
Esa noticia de los curas gallegos, como otras parecidas, ronda la miseria nacionalista, que tanto daño hace a los españoles, y a los católicos.
Hace poco estuve en misa, en una pobalción catalana, donde se anunciaba en "castellano", a una hora determinada.
Casi todos los asistentes a la misa éramos castellano hablantes, y el cura nos "hizo el favor" de oficiarla en catalán.
"Ni papa", como decimos por aquí abajo.
Por educación, me mantuve en silencio, y no reclamé.
¡Había que ver la cara de despiste de los asistentes!.
...
Manuel RH:
El bilingüismo está previsto en la Constitución española, pero los nacionalismos periféricos denominan a las lenguas propias minoritzadas. La única solución que han encontrado es volverse menos tolerantes. Vamos que quieren imponer la lengua propia por encima del castellano. Todo un poema para los que tenemos que enseñar pluralidad lingüísticas en las aulas.
Saludos.
Por la Mancha no tenemos esos problemas lingüisticos, gracias a Dios. La verdad es que salvo el vascuence, lo demás se entiende bastante bien -sabiendo un poquito de francés- así que no entiendo tanto alboroto por unas lenguas que se parecen bastante al castellano. Me parece que la riqueza lingüistica de España consiste en que todos tenemos una lengua común en la que poder entendernos, que es universal y en la que además se escribió el Quijote;no que cada uno imponga su propia lengua para no entenderse nadie. Lo del Senado con traductores me parece ya el colmo de los despropósitos, y además lo quieren implantar tambien en las Cortes... ¡¡País!!
Pues muchas gracias por advertir la errata. Supongo que el contenido le parecerá acertado, en tanto en cuanto no discrepa del mismo.
Ya sé que, como en otras ocasiones similares, me dirá irritada que es una errata, pero -lingüismo, en ese peregrino neologismo, no lleva tilde. Defender una lengua es, entre otras cosas, escribirla bien.
Lunes, 28 de mayo
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo