La catedral de Vitoria acogerá el próximo 11 de julio una celebración en memoria de los catorce sacerdotes que fueron ejecutados en los años 1936-1937 por los vencedores de la Guerra Civil. Es una noticia que está hoy en cabecera en religión digital. Y me parece que es encomiable rescatar de la memoria la muerte de estos sacerdotes cuyas causas no parece que vayan a producir ningún proceso de martirio ni beatificación. Creo que llegan excesivamente tarde. La prudencia proverbial de la Iglesia se descuelga del pelotón de la sociedad. Pero más vale tarde que nunca.
Hace años con motivo de las primeras beatificaciones de los mártires en España, escribí reflexionando sobre la muerte de muchas víctimas inocentes que cayeron del otro lado sin posibilidad de subir a los altares. Salvo que el tiempo nos depare el orgullo de encontrar un católico fiel a la Iglesia y a la República y con las virtudes heroicas de la fe en proceso de estudio. Ya sé que muchos considerarán eso imposible, pero nunca se sabe. Sería el caso más equilibrado de memoria histórica que simbolizaría la unión de legalidad y la fe dentro de una contienda fratricida. Y el hecho de que fuera la Iglesia quien los rescatase del olvido, serviría para desenmascarar esa mirada tendenciosa que tantos han querido vincular entre el clero y el dictador.
El resultado de esta dignificación de la memoria colectiva de un grupo de sacerdotes nacionalistas muertos a manos del bando nacional, esperemos que tenga al menos la virtud de separar de una vez por todas esas muertes del mito patriótico, para recordarlas como víctimas de las circunstancias, como miles de otros casos, olvidados en cualquier cuneta. No se las rescata del olvido porque siempre estuvieron presentes en el recuerdo del pueblo vasco. Pero el hecho de haber sufrido la represión por parte de las fuerzas nacionales les hizo acreedores de una aureola mitificada por el imaginario aberchale. Bien está que ahora vuelvan a entrar de mano de la Iglesia en los archivos de la diócesis.
Creo que es un gesto más de los muchos que ha llevado la Iglesia adelante durante los años de la Transición y de la consolidación de la democracia para cicatrizar las heridas abiertas por la contienda entre hermanos. Estos sacerdotes son motivo de orgullo de los vascos y fueron las circunstancias especiales de la dictadura franquista las que les sometieron al silencio ominoso. Bien está que ahora se produzca un funeral en su memoria, se estudien sus procesos, se considere que si no son mártires porque no murieron en razón de su fe, son víctimas en razón de sus creencias democráticas.
De esas víctimas la Iglesia tiene innumerables casos. Recordemos a los jesuitas del Salvador, a monseñor Oscar Romero enfrentado con el poder de su gobierno y a tantos otros que cayeron por defender unas ideas o unos valores de justicia que están muy relacionadas con las virtudes evangélicas, aunque no se haya muerto por la fe. Porque, ¿qué es la justicia social sino una fuente inagotable de caridad puesta al servicio de los demás?. El Papa Benedicto firmó ayer su encíclica social. En tiempos de crisis económica y crisis social. El origen de sus palabras tiene como fuente el Evangelio. De modo que podemos concluir para muchas víctimas de la represión del poder, que fueron asesinados por defender a los más débiles de la sociedad.
Tal vez la historia de estos sacerdotes nos depare una imagen de clérigo comprometido con su pueblo que algunos les puede molestar, pero que demuestra como las personas creyentes podemos encontrarnos con situaciones en las que nos pongan extrañas etiquetas. Siendo que el origen de su compromiso con la sociedad tenía su raíz en el Evangelio y en la doctrina social de la Iglesia.
Los obispos de Bilbao, San Sebastián y Victoria, quieren purificar la memoria y dan respuesta con este funeral a la petición de muchos fieles. Descansen en paz Martín Lecuona Echabeguren, Gervasio Albizu Vidaur, José Adarraga Larburu, José Ariztimuño Olaso, José Sagarna Uriarte, Alejandro Mendicute Liceaga, José Otano Míguelez, C.M.F., José Joaquín Arín Oyarzabal, Leonardo Guridi Arrázola, José Marquiegui Olazábal, José Ignacio Peñagaricano Solozabal, Celestino Onaindía Zuloaga, Jorge Iturricastillo Aranzabal y Román de San José Urtiaga Elezburu, O.C.D.
Dales Señor el descanso eterno.
SON MARTIRES DE LA FE Y EJEMPLO DE FIDELIDAD HASTA EL FINAL.... EN ESTE AÑO DEL SACERDOTE, RECEMOS POR SU SANTIDAD...
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Que Dios los bendiga
Totalmente de acuerdo con que unos ( los "rojos") mataban por odio a la Fé católica ( ahí están 13 obispos y casi 10.000 curas y religiosos asesinados que lo acreditan ), simplemente por el mero hecho de profesarla o hacer gala de ella. Pero tratándose igualmente lo de los curas vascos de un hecho deleznable ( toda muerte violenta lo es ) lo que constato que aquí nadie se molesta en explicar es qué hicieron éstos para "merecer" ser fusilados por los "nacionales". Desde luego que no sería por su Fé ni por su condición de curas. Tampoco simplemente por sus ideas políticas ( solo por esto no se fusilaba, salvo excepciones, que sin duda las hubo ). Así pues, ¿ Fue por que estaban involucrados en crímenes de sangre, o por qué otra razón, caso de "haber alguna" ?. Ruego que alguien versado en el tema lo aclare. Muchas gracias.
Pedro Fernández:
Gracias por su interés, yo también le leo. No es que yo afirme que todo el pueblo vasco admira a estos curas. Efecivamente digo que tienen la aureola en la zona aberchale y en la nacionalisa más moderada.
Tampoco me chupo el dedo. Sé que la Iglesia no ha sabido estar a la altura de las circunstancias con las víctimas de ETA. Pero, dejando de lado todo eso, a ser posible. Me parece bien, que se rece por esas víctimas, como por cualquier víctima.
Lo que no me gustaría es que el acto se tomase como bandera de otra cosa que no sea cerrar heridas y reconciliarse con el pasado.
Un saludo.
(sigo)
Usted escribe: "les hizo acreedores de una aureola mitificada por el imaginario aberchale. Bien está que ahora vuelvan a entrar de mano de la Iglesia en los archivos de la diócesis". Fíjese que esas diócesis gobernadas por obispos tan nazionalistas como Setién y Uriarte y un pobre manipulado como Larrea no consideraron adecuado en estos últimos años incluirlos en los archivos de las diócesis. ¿Por qué?
Ah, estos curas conocían el martirio católico en su zona por la carta de los obispos de Vitoria y Pamplona, así como por la polémica entre el cardenal Gomá y José Antonio Aguirre.
¿Que los obispos quieren rezar por estos muertos? Adelante. Pero, un poco tarde, ¿verdad?
Querida Carmen: Suelo leer su blog con interés y aprecio. Le escribo para hacerle una rectificación. Por favor, deje de usar el lenguaje abertzale sobre el "pueblo vasco". ¿Cómo sabe usted que "estos sacerdotes son motivo de orgullo de los vascos"? Será de los vascos del PNV, pues fueron fusilados por su militancia jelkide. Algo pasaría para que en estos 30 años ninguna de las diócesis vascas haya iniciado el proceso de beatificación de ninguno de ellos.
Además, los 'rojos' (así se llamaban ellos a sí mismos) asesinaron a más de 50 religiosos y sacerdotes, sin que el PNV moviera un dedo en su defensa. ¿Es que éstos no son "motivo de orgullo" para "el pueblo vasco"?
CARMEN. Enhorabuena por tu sencillo comentario. Aunque escrito "en alpargatas", dice todo lo que se puede decir al respecto.
En aquellos curas se aunaban los valores cristianos y los humanos. ¿No se habla de "humanismo cristiano"?. Que murieran o no en "odio a la fe" no tiene más valor que el que murieron en "odio a sus ideas" como personas.
Los mayores valores humanos son la vida y la libertad (¿son también cristianos?) y lo que está claro es que segaron su libertad segando sus vidas. Y lo hizo el maridaje entre los grandes poderes: la Dictadura y buena parte de la Iglesia oficial.
Descansen en paz. No cabe duda que todos ellos, los de uno y otro bando, ya descansan en paz. Somos nosotros lo que no descansamos en paz. No sabemos o no queremos vivir en paz. ¿Cuántas veces y con qué frecuencia soltamos bruscamente el "¡Déjame en paz!"?
Siento decirlo, pero a mí se me pone la "carne de gallina" cuando observo que reputados miembros de la iglesia a la que pertenezco, desempolvan sus legajos, y tratan de justificar actitudes "patrióticas" de algunos de sus representantes, feligreses o simpatizantes.
La guerra española fue una auténtica locura, una violenta masacre, un monumento a la irracionalidad, un...
Los muertos a causa de la guerra, no se deberían distinguir por su pedigrí, es decir por el bando al que pertenecían.
En mi familia los hubo de uno y otro bando. Y todos estaban vivos, y todos fueron asesinados.
No nos arrojemos nuestros muertos a la cabeza, por favor. Descansen en paz.
Yo también estoy de acuerdo con los comentarios de Max y Miguel Angel. Ya va siendo hora de cerrar heridas, creo yo.
Un cordial saludo.
Una cosa es la celebracion de una Eucaristía y otra la preconización de un martirio (o una probable beatificación) en el sentido preciso de la palabra. Hasta sanar las heridas, se deberían celebrar Eucaristías anuales por todos los inocentes muertos en la guerra. Allí estarían incluidos los que pueden y deben estar, y automáticamente excluidos los otros, también donde estén. Y quién discierne de quiénes se trata en cada caso, se deja en manos de Dios, que es el que sabe y el que juzga (y perdona) de verdad.
Estoy muy de acuerdo con los comentarios de Max Kolbe y Miguel Angel Velasco.
Me gustaría que se dejara a los muertos descansar en paz y que se aprendiera la lección para no tener nunca más una guerra incivil.
La verdad es que no estoy del todod e acuerdo con su artículo, pero lo ha escrito con sinceridad.
Sobre el tema que propone de católicos no franquistas, l recomeindo un libro: "La guerra del general Escobar", sobre un general de la Rapública, católico y que decidió quedarse en le bando republicano porque era a la República a quien había jurado lealtad como militar.
Me parece que el Post propuesto por la Blogger Carmen, es algo inconsecuente en el fondo y poco meditado en la forma.
Las cosas no son siempre como parecen y siempre hay fundamentos más profundos y ocultos en la historia.
Conviene leer las Crónicas de Juan Fernández Krohn: Miércoles, 1 de julio
" Decían misas de campaña a un dios de los vascos que no era el dios de "los otros" (los capellanes gudaris fusilados).
En: http://blogs.periodistadigital.com/juanfernandezkrohn.php/2009/06/30/
de acertado enfoque, desde mi punto de vista.
Me parece muy bien que se hagan estos funerales, hasta ahora los obispados no habian convocado uno por los 14 en conjunto, creo que incluso es muy tardio el funeral. Comparto lo que dices Carmen.
Sólo los despistados y los sectarios no se dan cuenta de que entre 1936 y 1939 se mató por ideología política, no por odio a la religión.
Soy de la posguerra, de familia nacional. Me dijeron lo que ellos vivieron y tal como lo vivieron. Luego he ido enterándome de más. Ni puedo ni quiero emitir un juicio, y no por tibieza ni moderación o equidistancia tonta, sobre lo que yo considero una guerra incivil. Las dos partes inocentes, las dos culpables. No es cuestión quién más, quién menos.
Ciérrese el libro, háganse todos los homenajes y funerales. Yo, y como un servidor todos los demás curas que regentamos parroquia, celebramos funerales por cuantas personas nos los piden, si hacer preguntas, sin emitir juicios y condenas.
Si la Iglesia, vasca y española, tiene claro que así se empieza a cerrar esta herida, ¡ya está tardando!
No creo que vuelva a releer los comentarios de este post; presumo que se verterá lo mismo que he visto en cuantos blogs se ha tocado este doloroso asunto de la guerra. Y, palabra, no me apetece.
Gracias Max Kolbe:
La verdad es que he escrito a toda velocidad el post. Repasando ahora, probablemente modificaría algo. Pero queda así, a vuela pluma.
Creo que lo peor es interpretar como ofensa un acto religioso por el mero hecho de que sean de una ideología contraria.
Estoy completamente de acuerdo con la nota de los obispos y, por tanto, más si cabe con este post de Carmen que me parece que defiende la única línea que cabe en este tema con el Evangelio en la mano.
Pero algunos parece que cuando se trata de política el evangelio lo aparcan y...
Dios es amor, perdón, reconciliación. Así nos lo muesra su Hijo y así se intenta vivir en la Iglesia. El rencor la venganza, sea de unos o de otros, incluso en nombre de Dios, nunca es de Dios.
Descansen en paz ellos y nosotros. Que estar siempre de guerra es muy cansado y nada cristiano.
Canis Lupus:
No tengo ningún complejo. Cuando no estoy de acuerdo lo digo. Y me parece que hacer un funeral a las víctimas de un conflicto no tiene nada de raro. A los mártires se les venera todos los años en la fecha de su beatificación. A estos pobres sólo les van a hacer una misa. ¿Quién está con el poderoso?. ¿Los obispos vascos?.
Creo que lo más acertado de su comentario es esta frase
"Pero, desde luego, si sacamos la cosa de su contexto, podemos hacer que las cosas signifiquen lo que queramos".
Creo que los muertos ya tienen edad para descansar en paz. Y los vivos creyentes lo que tenemos que hacer es rezar por ellos. Pues eso es lo que van a hacer. Punto.
Yo desde luego dejaría al juicio de Dios lo que a El le corresponde.
"Los curas vascos fusilados por las fuerzas nacionales" no lo fueron por su condición sacerdotal, sino incluso a pesar de ésta. Y mucho menos por su Fe.
¿Que busca usted un católico muerto por su Fe en el bando rojo? (déjese de gaitas, nadie en ese bando se llamaba a sí mismo pudorosamente "republicano"). ¡Pero si no dejaron ni uno de entre los que habían identificado! ¿en qué mundo vive?
Siga, siga buscando. Antes encontrará un tigre vegetariano.
Aunque arrecie el vendaval y sople en contra, algunos tenemos grabadas a fuego la bienaventuranza en favor de los perseguidos por causa de la justicia. Y las palabras del Apocalipsis sobre los tibios.
Entre la verdad y la mentira no hay, no puede haber, término medio.
Carmen, desde un punto de vista histórico, Hitler NO elaboró la Endlösung, sino que se llegó a ella por un proceso bastante complejo.
Pero, desde luego, si sacamos la cosa de su contexto, podemos hacer que las cosas signifiquen lo que queramos.
Lo cierto es que esta petición se inscribe en un momento en el que arrecian los reconocimientos hacia uno de los bandos mientras se sataniza al otro.
Estar con el poderoso no debe ser el modus operandi de la Iglesia. Y no cabe duda de quién es hoy el poderoso.
Señora mía, déjese de complejos. En un bando asesinaban al prójimo por causa de la Fe. En el otro, ofrendaban la vida por causa de la Fe. Ligera diferencia para un sofista, sin duda.
Bogger
Me he cansado de los lobos jugando con los corderos.
Esa es su afirmación. Completamente ajena a la realidad. Hitler elaboró la solución final. A Carrillo no sé si lo juzgaron o la Ley de Amnistía lo exculpó, lo que no le hace menos responsable.
En cuanto a reconciliar al personal. Esto no es un homenaje sino un funeral que no se hizo en su momento. Dar sepultura a los muertos y orar por los difuntos es labor de todos los creyentes. Sean gudaris, fascistas, republicanos, blancos, negros, protestantes o budistas.
Ponga un punto y final, hombre. Se lo agradeceremos muchos que ya estamos hasta las narices del asunto de la guerra civil.
Carmen Bellver [Blogger] 30.06.09 @ 20:50
segun su AFIRMACION hitler no fue responsable de lo que paso en auswicht(o como se escriba),
y segun usted haciendo homenges a los sesinos se reconcilia el personal ,
por que no le hace un homenaje a carrillo solo se cargo 8000 personaes (mil de ellas niños) en paracuellos
No me había dado cuenta que editado dos veces el post. Dejo un comentario anterior
Comentario por gorman [Visitante]
Estimada Carmen:
Estoy de acuerdo con todo tu artículo y con el matiz de que no fueron víctimas del odio a la fe, eso no quita, que según cada caso,que puedan ser testigos y testimonio de vida y vivencia heróica por defender los valores cristianos. Creo que perdemos demasiado tiempo en aspectos "técnicos" de santo o mártir, en lugar de imitar en cada caso las virtudes que ellos vivieron. Los santos o mártires no son para ver quien tiene mas sino para imitar el amor y entrega a los hermanos
gracias
gorman
En una guerra nadie es responsable directo de lo que pasa en otro punto de la geografía. Es posible que de haber sabido como estaban las cosas hubiesen cambiado de bando. ¿Qué se yo? ¿Y qué sabe usted?. Yo tengo familiares de ambos lados. Y cada uno estuvo donde lo tocó estar, sin ningún interés especial por matar a nadie.
En cualquier caso me parece mejor reconciliar que exaltar matanzas que ya han sido inciensadas
SUS QUERIDOS CURAS VASCOS FUSILADOS APOYARON LA MATANZA DE 10OOO CURAS Y MONJAS ESPAÑoLES , la mayoria torturados salvajemente ,
y brille para ellos la luz eterna. R.I.P
Lunes, 9 de noviembre
Juan Fernandez Krohn
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Rodrigo del Pozo Fernández
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Julián Moreno Mestre
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Asoc. Humanismo sin Credos
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