Lo primero que se enseña en periodismo es a ser objetivo, a informar escrupulosamente. Una noticia es por definición un hecho contrastado. Sin embargo, lo que aprendes cuando tienes un blog es que a la gente no le interesa tanto la noticia como la historia. Contar una historia, poner carne en el asador. Eso es lo que quiere el público, quiere saber que hay detrás de una noticia. Por ese motivo los índices no fallan, cuando hay una historia la gente está ávida de leer.
Y mi historia es la que hoy he podido ver en televisión, un grupo de fieles rodeando un altar para dar gracias a Dios y para implorar su auxilio, consagrando esta tierra al Amor de los Amores. He visto fe, ningún matiz político en un acto que por definición no tenía que reflejar revancha, ni siquiera memoria histórica, porque en sí mismo una Eucaristía es una común-unión. Es seguro que no tendrá eco en los noticiarios de actualidad, salvo si sirve para zaherir a la Iglesia, en cuyo caso se atreverán con el chiste fácil. Ya sabemos que medios pagan esas payasadas.
Me ha parecido un acto sobrio y apropiado a los devotos del Sagrado Corazón. Y la retrasmisión ha sido tan evangélica, que no se sabe si había alguna autoridad civil en el acto. Porque en esencia lo que se ha relatado era exclusivamente un acto de carácter religioso. Música y voces apropiadas. Ninguna coral, tan solo dos sopranos y un tenor. Una homilía también breve y escueta, yendo a la esencia de la celebración.
Con franqueza, ninguna sombra de nacional-catolicismo. Un éxito para los tiempos que corren. Y estoy agradecida a la familia real que no ha querido intervenir con buen juicio en lo que es propio y específico de los creyentes. De haber asistido algún representante de la Casa Real, el jolgorio de críticas hubieran llovido, con razón.
Crónica de un día de verano caluroso, con viento agitando las mitras y un sol castellano cayendo de picado sobre los sufridos espectadores. Todo muy milimetrado y austero, profundamente religioso y sencillo. Mi enhorabuena a las cámaras de televisión que se han centrado en la celebración dejando de enfocar a los obispos que han asistido al acto. De manera que no se puede hacer ninguna comparación odiosa sobre quienes han decidido asistir y quienes tenían otros compromisos.
Ha sido evidente la figura del Nuncio y de monseñor Cañizares, pero en un segundo plano. La cámara estaba en todo momento pendiente del celebrante, sin excursión turística sobre las cabezas de los fieles, salvo en el momento de la comunión, donde unos paraguas con la bandera del Vaticano acompañaban al presbítero que repartía las sagradas formas.
Pues esta es mi crónica de hoy, contenta de haber presenciado un acto religioso, sobrio y medido, que nadie puede enjuiciar porque está reservado exclusivamente a los creyentes. Quien quiera polémica tendrá que buscarla fuera del Cerro de los Ángeles.
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Emérito,
No generalices tanto.
Nadie está obligado a tener ninguna "devoción", pero a quien le parezca bien tenerla, tampoco hay por qué impedírsela.
Incluso es posible darle un enfoque distinto al que tenía hace tiempo, que tenga más significado para la gente hoy.
La Iglesia se aferra al “pasado” porque no tiene nada nuevo que proponer en el “presente”. Es el clavo ardiente para mantenerse en el candelero. Han abortado la renovación que propició el CVII, los posibles aires nuevos que empezaron a entrar por las ventanas abiertas por Juan XXIII, el acercamiento al HOMBRE, para anclarse cada vez más fuertemente en el pretérito más remoto.
La Iglesia vive mirándose el ombligo.
Quien haya seguido la ceremonia consagratoria del Cerro de los Angeles, habrá podido escuchar las palabras del arcediano a la hora del ofertorio: “La colecta de hoy va dirigida a los pobres y para ayuda a los gastos de organización de esta celebración.” Dato sugestivo.
La adoración al Sagrado Corazón de Jesús es sólo una devoción. No es objeto de fe. Sin embargo, con todas estas exaltaciones fanáticas, la mera devoción optativa se convierte poco menos que en dogma universal.
La Iglesia española se ha acostumbrado a estos enardecimientos que traducen en ardientes “fervores patrios”. Poco queda para que en Santiago de Compostela el dignatario de turno se postre ante los supuestos restos del Apóstol matamoros y comience su “homenaje” al Patrono de España proclamando: “Señor Santiago…” Y más tarde vendrá la “ofrenda” a la Virgen del Pilar, que eligió esta Tierra para fortalecer con su protección la fe de la “Patria Hispana”, como “columna” puntal en el mundo…
La Iglesia ...
Acólito:
Que yo sepa la idea partió de otros, no de Rouco. Y desde luego nadie se rasgó las vestiduras cuando se consagró el mundo a María. Yo creo que os hacéis unos problemas terribles que vienen de no diregir bien ciertas cosas y formas que huelen a pasado.
Lo lógico del Vaticano II no es dejarlas olvidadas sino renovarlas a la luz de los tiempos.
Eso para que se lo aplique quien pide gestos proféticos. No hay nada más profético que implorar el auxilio de Dios.
Por cierto, el Dios en el que yo creo, tampoco necesita que se le implore.
Pero como dijo Jesús: pedid y recibiréis.
Dios dará su Espíritu a quiénes se lo piden.
Por supuesto que Dios está en todas partes, pero hay que tomar conciencia de ello.
Los que creemos en el Dios que se nos ha revelado en Jesús, sabemos que pedir es bueno para nosotros, que nos abrimos al Espíritu cuando lo hacemos.
Y cuando tomamos conciencia de los problemas que existen en esta tierra, a la luz del Espíritu de Amor de Jesús, estamos más cerca de dejar que Dios sea Dios en esta comunidad de personas que estamos en el mismo barco y compartimos los mismos conflictos.
Quien no lo crea ni lo comparta no está obligado a hacerlo pero que no intente imponernos su forma de ver las cosas.
Me parece que lo que dice Nicolás son buenas noticias.
Habrá que leer la reseña de Vidal.
Esteban,
Vanidad la tuya, que te permites ir por ahí dando lecciones que nadie te ha pedido.
A ti si que te hace falta hermeneutica.
Yo no rechazo ninguna de las palabras de Jesús y la visión meliflua es la que ponen tus prejuicios, pues yo tengo claro que ese corazón que se entregó hasta dar sangre y agua, arde y prende fuego al mundo.
No soy yo la que niega la integridad de Queiruga, porque creo que lo he digerido muy bien. De todos modos, bien poco he dicho exceptuando que su universalismo asimétrico me parece genuinamente cristiano.
Los que insinúan que en realidad no cree en Jesucristo son otros, no yo. Si según tú son ellos los que tienen razón, lo siento por TQ.
En cuanto a si escribo o no escribo, lo mismo que tú. Es lo que permite la libertad de expresión que muchos piden pero al mismo tiempo la impiden -siempre que pueden.
pero bueno ¿los españoles hemos pedido tal consagracion?.yo,soy muy devoto del Sagrado Corazon y lo tengo entronizado en casa con una preciosa imagen.lo cortes no quita lo valiente.las circustancias que se dieron en españa pàra consagrarla no se daban ahora.gracias a Dios nadie saco banderitas ni creo se produjeron incidentes.fue una idea de rouco y se ha equivocado.
Para Sofía:
"He venido a sembrar fuego sobre la tierra. también estas son palabras del Evangelio. Pero a ti te hace falta unos principios hermeneúticos de los que careces.
Queiruga es íntegro, lo que no es Rouco arribista y un largo etc.
A ruso: La iglesia es un lugar de culto, un lugar donde se desnsifica la presencia de Dios. Es una forma de separar lo sagrado de lo profano. Pero aún así,un país no necesita ser consagrado, Dios está presente en él.
Y en cuanto a que sea un acto de comunión cristiana, lo dudo mucho. Eso es la visión de un catolicismo rancio no de un catolicismo profético, que es lo que nos falta.
Si Jesús hubiera sido un manso no hubiera muerto en la cruz. Lo que pasa es que nos gusta una fe melosilla y empalagosa.
Sofía digiere la teología de Queruga, que no lo logras. Has escrito demasiado en los blogs y se nota. ¡Vanidosilla!
Hola Carmen: me he acercado a tu página, donde haces un sereno comentario elogioso de la Consagración de España al Corazón de Jesús. Después me acerqué a Vidal, en su reseña. Los dos coincidís en lo mismo: serenidad, dignidad, ausencia de polític partidista y gestos nacionalcatólicos... Estupendo. Me uniré a las oraciones por una España más cristiana...
¿No se consagran las personas que desean seguir la llamada de Cristo?, no veo nada de malo en consagrar tambien un pais, de la misma manera que se consagra una Iglesia.
Por lo demas un acto sencillo y correcto. Me ha gustado.
CARMEN ¿pero que dices?en el altar solo habia arzobispos y obispos.los sacerdotes estaban detras que no eran pocos por cierto. ademas los sombreros , pañuelos y quitasoles se los ponen cada vez que tienen una eucaristia al aire libre y,la verdad es que resulta muy poco liturgico.olvidemos el tema para no volverme quisquilloso.mañana es lunes y hay que trabajar. !!que bien viven los maestros!!un saludo.-
Esteban,
No defiendo a muerte a nadie, simplemente digo que confío en que Torres Queiruga sea un hombre íntegro.
Lo que os dije ese día de madrugada (mi horario circunstancial a ti no te incumbe), lo dije con las ideas muy claras, y te lo vuelvo a decir ahora otra vez: unos y otros estáis deseando que se condene a TQ.
Vosotros porque "cuanto peor mejor" y los ultraortodoxos porque son incapaces de pensar que se pueda explicar una verdad de siempre con palabras de hoy.
Si tenéis razón los que pensáis que TQ es un apóstata vergonzante, lo sentiré, pero desde luego no se me alterará absolutamente nada.
No veo la supuesta incompatibilidad de todo esto con tomarme en serio las palabras de Jesús cuando dice que acudamos a él que es manso y humilde de corazón. Reflexiones sobre esto, las hay para todos los gustos.
Tú puedes opinar lo que quieras y a la hora que quieras. Vive y deja vivir.
Disculpa acólito, pero quienes concelebraban estaban en el altar y ninguno llevaba gorrito de helados.
No me seas quisquilloso
CARMEM,reina.estaban concelebrando la eucaristia.asi que mas respeto...y menos sombreros.-
Esteban: lo de beatilla debe ser para usted cualquier persona que vaya a misa y reciba los sacramentos. Se le ve el plumero aunque lo esconda con retórica subliminal.
Ningún cristiano llama a otro beatillo. Eso se queda para los anticlericales.
Ergo. Vaya en paz
Acólito:
Si no se pueden poner un sombrero en verano a pleno sol, mal andamos de caridad
Mi querida Carmen: El Dios en que creo no necesita que le implore. Eso es paganismo. Consagrar una tierra a un dios, aunque se llame Corazón de Jesús es idolatría. Dios está presente en cada tierra. Ergo.. muchas veces se corre el peligro que de tanto ser católicos se cae en la paganía. Tú no te darás cuenta, porque eres bastante beatilla y te falta formación teológica.
Y a ti, mi querida Sofía cómo compaginas esta defensa de consagrar España al C.J. con su defensa ¡a muerte! con la teología de Queiruga. Sin comentarios. ya noté yo que andabas alteradilla del sistema nervioso. A las 5 de la mañana hay que dormir no mirar internet.
Pues yo,no lo he visto asi.una liturgia muy pobre.doy gracias a Dios que en principio no se ha politizado el acto.no he visto nada bien la procesion de salida esos aplausos a rouco.la consagracion se deberia haber hecho de rodillas ante el corazon de Jesus y no con un mero discurso.no habia tanta gente como se dice.la comunion no solo la repartian los sacerdotes si no tambien diaconos y seminaristas.y es verdad que habia un sol de justicia,me parecio poco elegante esos curas concelebrantes con sobreros,gorras y pañuelos en la cabeza cubriendose del sol.
Totalmente de acuerdo.
También yo lo he visto así.
Lunes, 28 de mayo
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo