El título sale de un comentario en un blog; es una frase que me ha impactado, por lo que tiene de concreta y real. Se puede ser santo con una dictadura atea y también dentro de una sociedad con un relativismo moral a ultranza. Pero no se puede ser santo sin la gracia de Dios y una vida dedicada a ese propósito. Sin embargo, la palabra santo conlleva una hagiografía pacata que la gente ha terminado por aborrecer. Y es que no se puede crecer un palmo de estatura, ni alcanzar la virtud por mérito propio. De manera que el listón puesto en imágenes beatíficas, sin apenas genio ni color, ha hecho mella en muchas generaciones.
No obstante, el objetivo de la vida cristiana es la santidad en cualquier condición de vida. Y a ello se debe aspirar. Hoy celebramos “El Cuerpo y la Sangre de Cristo”. Y no dejo de pensar que cuando vivimos el misterio de la Eucaristía también ofrezco mi cuerpo y mi sangre por los demás. El día que tomé conciencia de ello me entró un escalofrío por la espalda. Puedo asegurar que sentí miedo. No tengo madera de héroe y muchas veces había dicho que no quería ser santa. Especialmente durante un período en el que me revelaba por los acontecimientos que tenía que soportar. Todo lo que yo sabía de los santos es que lo habían pasado mal. Y a mí me parecía que ya tenía bastante, que no podía dar un paso más allá, sin derrumbarme.
307. Dios concede a los hombres incluso poder participar libremente en su providencia confiándoles la responsabilidad de “someter” la tierra y dominarla. Dios da así a los hombres el ser causas inteligentes y libres para completar la obra de la Creación, para perfeccionar su armonía para su bien y el de sus prójimos. Los hombres, cooperadores a menudo inconscientes de la voluntad divina, pueden entrar libremente en el plan divino no sólo por sus acciones y sus oraciones, sino también por sus sufrimientos (Col. 1, 24). Entonces llegan a ser plenamente “colaboradores de Dios” (1Co 3, 9-Ts 3,2) y de su Reino.
Extraer palabras del Catecismo no es lo más apropiado, pero creo que en un día tan señalado donde el bien más preciado que es Dios, se nos ofrece con su Cuerpo y su Sangre bajo las especies del vino y el pan, utilizar este recurso está justificado. De lo que se trata precisamente es de tomar conciencia de nuestras debilidades y como pueden transformarse en algo que nos supera, con la gracia de Dios. No cuenta llegar a los altares, cuenta en definitiva aquello que sólo Dios ve.
No, a los santos de hoy, no se les ve la corona, como tantas veces nos los han presentado en miles de imágenes. El creyente camina la mayor parte de su vida a tientas, con innumerables contradicciones, pero ofrece todo lo que hace para la mayor gloria de Dios, y por eso, intenta hacerlo lo mejor que sabe. Con sus aciertos y con sus equivocaciones. Y Dios es quien hace las obras magníficas del barro en que nos moldea.
314. Creemos firmemente que Dios es el Señor del mundo y de la historia. Pero los caminos de su providencia nos son con frecuencia desconocidos. Sólo al final, cuando tenga fin nuestro conocimiento parcial, cuando veamos a Dios “cara a cara”(1 Co 13, 12), nos serán plenamente conocidos los caminos por los cuales, incluso a través de los dramas del mal y del pecado, Dios habrá conducido su creación hasta el reposo de ese Sabbat (Gn 2.2) definitivo, en vista del cual creó el cielo y la tierra.
“El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día, porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida” Juan 6,53-54. No pongamos más florituras, el Cuerpo y la Sangre de Cristo está presente desde entonces hasta hoy, en cada Eucaristía. Este día se celebrará solemnemente el próximo domingo como el día de la Caridad, para manifestar que la Eucaristía es saber compartirnos a nosotros mismos, saber darnos a los demás. A cada uno, Dios le dirá de qué modo y manera puede realizar esa santificación diaria.
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Bien acolito.sabe usted mucho latin.le contrato para mi liceo.debe ser usted una persona maravillosa.buen dia de corpus.yo estoy en sevilla.
"Vita mea periclitatur semper,sed leguem tuam non oblivicor" (" Mi vida anda en peligro a todas horas,pero yo no me olvido de tu Ley")
Horémosle pues, Carmen. Pero la mejor forma de honrarle es llevarle dentro de nosotros, y tratar de ser sus pies, sus manos, sus ojos, su palabra, su consuelo....para los demás.En eso creo que consiste ser santo;todo lo demás es muy, muy, muy relativo. Felicidades Saruce.
Max:
Estoy contigo,eso es así. Pero también hay que ser conscientes de que existe una propaganda sistemática que ataca a la Iglesia desde dentro y desde fuera.
En esos casos salir en defensa de la Iglesia, a veces puede padecer ideología, pero en realidad se trata de legítima defensa. Nos falta encontrar el tono adecuado.
Un saludo a todos
Carmen, me parece que hoy has puesto el dedo en la llaga respecto de un gran problema qe tenemos en el catolicismo español. Es decir, demasiadas veces practicamos un catolicismo a la contra. Unos practican un catolicismo contra el Psoe, otros un catlicismo contra la jerarquía y el magisterio. Pero realmente solo podemos hablar de verdadera fe y seguimiento de Jesucristo cuando existe experiencia, vivencia de Jesucristo, siempre a favor del Espíritu, de la gracia, de la caridad.
Lo otro no es fe y seguimiento, es tan solo ideología. La entrega de Cristo en la Cruz no se merece solo ideología, merece amor y compromiso.
Saludos fraternales a todos.
Me conformo con intentar seguir a Jesus, creo que no es facil.
evidentemente el propósito de la vida cristiana es ser santos, no son cosas de tipo político.
Carmen:
Estupendo el título y muy bueno el post.
Saludos.
Buen post, Carmen.
Bueno, Carmen, una alivio. Al final supe que hablaba Vd. del Corpus Christi. Bellísima festividad.
Bona sera.
A tu salud, Saruce o Bernabé. Dios te bendiga
Para Miguel Angel:
Hoy sigue celebrándose el Corpus en muchos rincones de la geografía mundial. Aunque oficialmente se traslade al domingo el día de la Caridad.
Efectivamente, la celebración tiene más que ver con el lavatorio de los pies que con adornos florales. Pero también es una manera de honrar aquello que veneramos.
Un saludo.
Pues que sea lo de "Feliz, feliz en tu día, amiguito que Dios te bendiga…"
Pues sí, en efecto, demasiados santos y santas, o demasiado pocos, según se mire.
En cualquier caso a mí no me encaja esa reverencia callejera, por mucha tradición que encierre; devoción ya no juzgo, aunque… En fin, que creo que la Eucaristía es más "servicio y lavatorio de pieses ajenos" que una carroza que en estos tiempos nuestros desdice más que dice.
Pero sólo lo pienso yo solito.
Miguel A.V. Serrano, creo que no se trata de ignorancia o de poder, sino de adaptación a los tiempos.
En los pasados recientemente, durante la dictadura de Franco, ciertas fiestas religiosas tenían caracter laboral y social, obligatoriamente.
Soy cristiano católico, y echando una mirada curiosa sobre el santoral, he llegado a la conclusión (a mis años), de que no entiendo esa profusión de nombres de santos.
Me encanta Tagore, por su poesía y por su sabiduría. Quizás lleve razón cuando dice aquello de que no dejemos que los árboles nos impidan ver el bosque.
Hoy es el día de mi santo, e invito a todos a una copa "virtual".
Recuerdo que es decisión de la Iglesia Universal celebrar el Corpus el domingo después de La Santísima Trinidad. Antaño fue en este jueves, pero ya no. Sólo se permiten algunas excepciones, y digo yo que ¿por qué habrá sido así? ¿Tradición demasiado arraigada?, ¿concesión graciosa a determinados grupos humanos?
Veo a mi ex arzobispo, que lo tuvo muy serio en Salamanca por este motivo, celebrando el Corpus procesional en Toledo, y no termino de entender… Será que en la Iglesia Católica es posible que algo sea blanco o negro según dónde… Sí, va a ser eso.
O no, tal vez sea otra cosa, que al fin y al cabo nosotros somos ignorantes y hay doctores que nos sabrán responder.
Domingo, 19 de febrero
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