Le vengo dando vueltas al asunto. Cada día es más frecuente encontrar mujeres con velo recorriendo el paisaje de nuestras calles. Optan a ello con libertad, según nos cuenta hoy en este espacio, la portavoz de la comunidad islámica en Valencia. De igual modo, las tribus urbanas marcan territorio, hay grupos de jóvenes con una estética determinada que les ubica claramente. El resto nos desvanecemos, nadie puede identificar nuestro credo o nuestras ideas políticas, pertenecen al ámbito de lo privado. No es el caso de los militantes combativos que salen a conquistar el voto, ellos llevan sus consignas a la plaza pública, porque tienen que conseguir convencer a los siempre aburridos y hastiados ciudadanos.
Y mira por donde, con esto de la globalización es frecuente también encontrar en manos de algunos inmigrantes unas cuentas como si fueran el rosario. Madonna, la diva del pop, también ha utilizado los símbolos religiosos como estética provocativa. Algunos optan por las cruces, grandes y barrocas, colgando de su cuello de modo ostentoso.
Cuando yo era niña llevaba la medalla de la comunión, ya de joven me colgué una cruz sencilla en el cuello. Estaba de moda lo jipioso: cinturones anchos, pantalones acampanados y camisas militares. Pero no era ese el motivo de llevar una cruz al cuello, ésta era producto de mi fe y una manera de hacer señalar mis convicciones. Aquello removía a mis compañeros de estudios, todos ellos escorados hacia el ateismo militante.
Ahora que han retirado los símbolos religiosos de los sitios públicos, he vuelto a colgarme la cruz al cuello. Pero ha llegado el verano y se vuelve provocación o rareza. Nadie, hasta hoy, me ha dicho nada. Sin embargo observo sus miradas. Ya no paso inadvertida, lo mío no es moda, sino fe que se hace pública. ¿Protestarán los padres de niñas musulmanas?. Su velo no les hace a ellas más devotas de Alá, ni mi cruz mejor cristiana que si no la llevo al cuello.
Sin embargo, cuando se viene arrinconando la religión a la esfera de lo privado, viene bien que los propios creyentes demos testimonio sin temer manifestar la fe, porque ella está presente ahora, con los símbolos que llevamos al cuello. Y porque ellos son el único camino para volver a la escuela y a la plaza pública. ¿Pueden obligarme a ser neutral en la función docente?. Pues claro que sí, pero lo que no pueden evitar es que haga ostentación de mi fe, no por provocar sino por simple coherencia. Si es posible que una compatriota se ponga el velo tan tranquila y todos lo encontremos aceptable; no tienen que sentirse molestos si yo me pongo la cruz al cuello, por mucho que me miren como una extraterreste.
Es curioso que la fobia laicista llegue incluso a la América profunda. Esa tierra que William Faulkner relató de modo magistral. Allí alguien tuvo el coraje de poner los diez mandamientos a la puerta de un juzgado, ahora les han obligado a retirarlo, creen que invade un espacio que tiene que ser neutral. Cualquier día les molestarán las cruces que pueblan nuestros caminos y pedirán que sean retiradas. Aunque ellas hayan sido testigos mudos de varias generaciones y recuerden el trasiego de creyentes hacia Compostela.
Propongo seguir esa fiebre reivindicativa laicista, y exigir más militancia creyente. Para empezar que retiren la publicidad pornográfica de los periódicos y páginas de Internet, porque invaden mi espacio, ofenden mis creencias, son reclamos burdos de hedonismo de mercadillo y ¡qué diantre, ahora para entrar en mi casa hay que pasar los filtros antispam!. No se puede permitir que la impudicia esté al alcance de menores, ni de personas que se sientan ofendidas por la falta de decoro de esos anuncios.
Pero vuelvo al inicio, si se atreven cuelguen de su cuello una sencilla cruz, los únicos que no tienen reparos por ahora son los conversos evangélicos. Gitanos y ortodoxos también hacen gala de objetos sagrados en sus cuellos. Pero los católicos han perdido la costumbre de colgar medallas a los niños, de bendecir imágenes u objetos que nos recuerdan qué somos y a dónde vamos. Todo es cuestión de empezar. Y a quien le pique que se rasque.
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Yo voy a comprarme un mala(rosario hinduista/budista para contar mantras) y me lo voy a enrollar en la muñeca....los hay muy bonitos...
PAS, RAI, hoy me he levantado con muy buen humor. La mañana se presenta espléndida, y además es uno de los días del año destinados a ser el de mi santo, porque la iglesia católica se acomoda también al sistema (o problema) autonómico.
Os prevengo para que no tentéis a la SGAE. Nunca sabremos quién los controla, , sus "innumerables" ingresos, y su escaso control social, fiscal y político.
Y ES QUE de la ocuridad nunca puede salir la luz.
A mí me duele abonar un canon por supuesto pirata, no siéndolo. Y me imagino que a más de uno.
Así que ojito, ojito.
Un abrazo.
ja ja ja Ruso. Esta la escuché yo en Polonia, en el már Báltico, concretamente en un congreso en Gdynia y pregunté. Me respondieron que esa pieza era como el himno nacional para la iglesia de Polonia y que se tocaba en todas las celebraciones de las iglesias que estaban en puerto de mar. Cuando les dije que su autor era Cesáreo Gabaráin, español, vasco, se quedaron boquiabiertos. Su letra está traducida a numerosos idiomas. Que venga la SGAE, que venga...
Para PAS, y por que razón debe pagar a la SGAE la Iglesia? Acaso los herederos o los autores de las canciones que se cantan o tocan en las iglesias reciben algun dinero? La SGAE es un montaje mas de este mundo comercial en el que nos movemos. Hay millones de partituras de autores que se ejecutan en las iglesias del mundo que nunca han recibido un "duro" de la SGAE ni de ninguna sociedad parecida. Para muestra un botón: un monje de Montserrat ha compuesto centenares de piezas y se contenta con que la gente pueda rezar con sus composiciones. A lo mejor le vendria bien unos dineritos para contribuir a la economia del monasterio. Se lo voya proponer.
Si yo te contara lo que he vivido con la SGAE y sus recadudadores volantes en discotecas, cines y teatros?
Hola PAS, me alegra leerte de nuevo.
La musica que utiliza la Iglesia ya no esta sujeta a derechos o bien sus autores no los piden, si no mira al creador de "Tu has venido a la orilla", a centimo por interpretacion, seria millonario, jeje. Mejor que no sigo que los de la SGAE aparecen en la prroquia a cobrar.
pues yo voy a seguir tu consejo. Hace años que vengo pensando que hemos de cambiar todos y ahora empieza a ser hora de hacerlo. Me colgaré una cruz en mi cuello para demostrar que soy cristiano y otra en la solapa de la americana para significar que soy clérigo. Y si alguien me pregunta, daré razón de mi esperanza. Hay quien se horroriza del velo. Otros ni se dan cuenta y otros lo admiran. Pues yo también quiero participar. Y si me insultan, que ya lo han hecho más de una vez, pues me aguantaré. Nos vamos a avergonzar de lo que somos, sentimos y creemos? No señor!
Paz y bien
Bueno, para pesar de muchos he vuelto a la cybervida. Mejor dicho, para pesar de nadie, tampoco soy yo tan importante.
Los simbolos están continuamente en la calle. No se que más quieren: Diariamente vemos con la mayor naturalidad religiosas y religiosos. ¿Cruces? Hasta en la sopa, y si hablamos de procesiones y demás manifestaciones públicas es un no acabar. Lo que ya no está tan bien es que la SGAE cobre a toda fiesta popular por la música que se interpreta y a la Iglesia no le cobre por las procesiones y las misas cantadas.
Miguel Ángel:
Eso es así porque hay símbolos que representan para algunos cosas que no son reales.
Pogamos por caso:una cruz en las camisetas de un futbolista son motivo de censura en ciertos paises.
La media luna en mi tierra, adorna las fiestas de muchos pueblos. ¿Curioso verdad?.
Saruce:
Cierto que la cruz sin amor, no sirven de nada. Por eso lo que expresa es el símbolo más excelso de entrega a los demás. Llevarlas nos debe recordar el precio del amor verdadero. El que se abandona en brazos del Padre.
Saludos
Pues yo llevo mi rosario en el bosillo, y mi cruz de madera al cuello, y nadie me dice nada. Y también un rosario de un misterio en el cambio del luces del buga.
Pero hay signos de "ahí" que me ponen los pelos de punta. A modo de ejemplo, en plenos Pirineos y también en el Macizo Central, no lejos de El Escorial. Si hace falta "señalar", lo hago…
Hay signos o símbolos que significan lo contrario. Lo que son las cosas.
Con todos mis respetos a las ideas que expones, Carmen, considero que el verdadero problema de los cristianos en la sociedad española (es la que conozco mejor), es la actitud de los creyentes, y no la simbología.
¿Es posible el anonadamiento de una creencia, fundamentado en la eliminación de sus símbolos?. Personalmente, no lo creo así.
Sin embargo, la historia nos ha ofrecido demasiados ejemplos acerca de la facilidad del ser humano en convertir un símbolo de amor, como la cruz, en estandarte de la violencia más cruel y atroz.
Somos muy raros los humanos. Fíjate que hemos hecho del lenguaje, el sistema de comunicación más elemental, un arma arrojadiza entre españoles.
Y ES QUE llevar una cruz por fuera, y no amar a todos, tampoco sirve de nada.
Hace un tiempo vengo siguiendo lo que escribe. Me gusta su estilo y el modo como aborda los temas. Gracias por estar ahí.
Lunes, 28 de mayo
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