Se ha ido Mario Benedetti, pequeño, enjuto, de mirada frágil, lo recuerdo hablando de literatura con voz grave en la Facultad de Letras, lo que él más amaba, al margen de sus veleidades revolucionarias. Por ellas traía la voz quebrada por el dolor de su pueblo. Él tuvo en sus manos los informes de las trágicas desapariciones de miles de compatriotas derrotados por el ruido de los sables. Y supo que hay un terror sin nombre, sin testigos, un terror de medianoche y persianas bajadas. Cuando lo siniestros escuadrones de la muerte se lanzaban a la cacería de civiles desarmados. Cacería por pensar o sentir de modo diferente, por ser demasiado de izquierdas, tal vez por sentirse socialistas.
Ese terror lo conocía muy bien Mario Benedetti, en sus ojos llevaba escritos muchos nombres y ahora mirará sus rostros allí arriba, buscará cada uno de sus desaparecidos. No voy a hacer un panegírico del poeta comprometido con su gente. Cada uno es hijo de su tiempo y Benedetti en mi recuerdo es un manojo de cuentos publicados en Alianza Editorial. Allí conocí al escritor en la década del ochenta, mientras estudiaba crítica literaria. Cuando se ama la literatura, no hay nada más divertido que sentirse obligada a leer, a ver cine, a estudiar teatro. Y Mario Benedetti ya era una figura que además poseía la aureola de todo exiliado. Su ponencia se escuchaba con un silencio sobrecogedor.
Su rostro estaba surcado de arrugas y llevaba en sus hombros hundidos el fracaso de América Latina. Ese fracaso que supuso una goteo de dictaduras por todo el cono sur, desangrando los países en un siniestro plan Cóndor que hacia inviable la huida tras otra frontera. Ya sé que el idealismo no pinta héroes de barro, del barro que estamos hechos cada uno. Pero por utilizar un título de uno de sus libros “El último viaje” se debe hacer rodeado de los seres queridos y nunca en un salto al vacío desde un avión en medio del Océano.
A mí me pasa como a Mario Benedetti, que también llevo el recuerdo de muchos nombres, por quienes escribía a las autoridades del país con la esperanza de que aquellas cartas fueran de algún modo su pasaporte de huida de la muerte. Llegaban las noticias con muchos años de atraso, pero eran iguales de terroríficas en El Salvador que en Uruguay, en Argentina, que en Chile. Era noticias de cárceles ocultas, de terrorismo de Estado, de torturas. Supongo que seguirá pasando lo mismo en otras partes, pero en España dolía como si la gente fuera de aquí mismo.
Hay otros escritores marcados por la tragedia de América Latina, Cristina Peri Rossi, Isabel Allende, Cortázar, Vargas Llosa, nombrar a todos es imposible. La verdad, no importan las ideas políticas, sino como se defienden. Al final de la historia lo que cuenta es que hubieron muchos muertos, demasiados, y nada justifica el terror. De ello sabía mucho Benedetti porque había escapado de sus garras tanto en Uruguay como Argentina. Exiliado en España como tantos otros, tuvo que sufrir diez años separado de su esposa. Un precio muy alto por defender la libertad y la vida.
No tengo mejor homenaje que un poema de contenido social a los abogados laboralistas de Atocha, de una poeta adolescente que recién se iniciaba en las letras, con la inocencia de la juventud y el idealismo por bandera:
Ráfagas de plomo vil
derrumbaron su firmeza,
muro de contención
ante tanta villanía
de solapadas ideas.
Sangre brotó de sus cuerpos,
roja como la grana,
generosa como una amante entregada
¿Quién pudo vencer nunca
al que sin armas combate
y defiende y se defiende
con ética intachable
del lodo capitalista?.
Provocan por ser hombres,
que no lacayos sumisos.
No sonarán ya sus voces
denunciando las mentiras
de respetables señores
enfundados en chaqué
labrado en cuentas corrientes
de proveniencia dudosa
¡Que este lamento suene
de pueblo en pueblo!.
¡Que este grito lo oiga
el mundo entero!
Vuestra sangre hoy es río
el cuál no va hacia la mar,
leve afluente de aguas
que el campo ha de regar
para que crezcan simientes
de justicia y verdad.
Por ti Mario y por todos aquellos que quedaron en el camino en la década del setenta y el ochenta. Descansa en paz.
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http://panodigital.com/por-que-hicieron-famoso-a-mario-benedetti
La Iglesia ha cometido muchos errores, pero uno que no cometio fue marchar por la senda que marcaban Sobrino, "Ellacu" y sus amiguitos, me reafirmo en lo que dije y no cambio una sola coma de todo esto, manipularon el evangelio, hasta extremos que algunos afirmaban que era obligacion de todo buen cristiano hacer la revolucion.
Claro que dentro de todos estos, no se puede comparar a Sobrino(que tiene luces y sombras)con los de verdad lamentables Fernandez o Torres, en cuanto a Ellacuria, paso de reprensentar la extrema derecha que representaban algunos jesuitas de la epoca, a representar el otro extremo, no pego un un gran giro a la izquierda, por que los extremos se tocan, fue victima de los mismos a quienes educo en la extrema derecha.
Vamos Miguel Angel V., no hay mas que ver lo que ocurria con la gente que entraba en la HOAC o la JOBAC, terminaban abandonando desencantados, si estas en un partido politico p.e. y en tu asamblea local o grupo no hacen mas que poner a caldo al partido y sus dirigentes, terminas marchandote, asi no hacian mas que criticar(alguno sigue) a la Iglesia, al Papa y a los obispos. Que decir de la formacion que daban, mucha pastoral obrera pero nada o casi nada de fe, doctrina o comunion eclesial, a veces solo unos cantos de guitarra, ademas no se nutrian de obreros, pocos fueron a las fabricas a extender su mensaje, iban por las parroquias y muchos confiaron en ellos creyendolos totalmente eclesiales, hoy quedan pocos, incapaces de atraer a nadie y menos de fuera, mientras veo que jovenes izquierdistas de hoy, que entre todos perdimos para Cristo, los califican de extrema derecha eclesial, que ironia.
Uruguayo:
Es obvio que no me refiero a los tupamaros. ¿O me va a usted a afirmar que todos los desaparecidos eran terroristas?. Está demostrado que no fue así, de manera que con milongas a otra parte.
"cacería de civiles desarmados"...
pobrecitos
lean algo de los tupamaros andes de escribir estupideces
Protesto por esta manera tan “combativa” de analizar las cosas. Concluir que la HOAC dejó de ser cristiana es falsear la realidad. Sería mejor preguntarse, ¿qué dejó de hacer la Iglesia para que tanto cristiano honrado y convencido se sintiera huérfano? Cuando quien tiene responsabilidad no hace sus deberes, muchos otros tienen que valerse sólo con su fe y sus convicciones. No les pasó eso a Ellacu, Sobrino, Romero, no importa la información que corra por internet y los diversos blogs.
Sería mucho mejor leer lo que escribieron, ya que los comentarios que pululan son tan tendenciosos, tan manipulados, tan falsos.
No me parece nada serio ponerlos aquí por escrito.
¿Cuando he criticado a alguien por ponerse de parte de los mas necesitados?, Ellacuria y sus amigos, lo que terminaron extendiendo fue puro marxismo, manipulando el evangelio y contribuyendo, y de que manera, a inflamar aun mas la situacion en Centroamerica. Ya vimos aqui como termino esa mezcla de cristianismo y marxismo, con la HOAC y otras organizaciones como futuro semillero de militantes socialistas y comunistas, sin ningun cristiano formado en sus filas, Fidel desde Cuba estaba encantado con la teologia de la liberacion, muchos cristinos se hicieron marxistas y casi ningun marxista se hizo cristiano.
M. Romero y otro jesuita, Peccorini, se pusieron tambien de parte de los mas necesitados desde una postura totalmente eclesial, fijate que poco hablan los progres de Peccorini, como fue asesinado por la guerrilla del FMLN ya no cuenta como martir. Como tampoco dicen las perrerias que le hizo la autollamada "iglesia popular" al mismo M. Romero.
ruso:
La teología de la liberación está influenciada por el marxismo, pero no es propiamente marxista. Y en ese sentido Ellacuría se puso del lado de los pobres, como monseñor Romero. Del lado de las víctimas. ¿Había otra opción?. Pensando en cristiano, creo que no.
Desde luego Max, se deben condenar todos los crimenes, los cometa quien los cometa, un placer leerte de nuevo por aqui.
Llame a Ellacuria teologo-politico por llamarlo algo suave, no era stalinista, pero si marxista, si empiezo con lo que piensan muchos salvarodeños sobre el y no hablo de simpatizantes del ARENA, no acabo, le dan por todos lados, hasta el punto que incluso muchos catolicos de izquierda empiezan a separar las figuras de M. Romero y de Ellacuria, nada complementarias por otro lado, pese a que un socarron Ellacuria, afirmase que el le escribia las homilias a M. Romero. Tambien muchos catolicos de derechas, empiezan a ver al siervo de Cristo que fue M. Romero.
Me ha parecido muy hermoso el recuerdo/homenaje a ese gran poeta, como lo hace Carmen.
Solamente él sabía lo que pensaba, lo que amaba, y lo que narraba. Sus escritos, como los de todos los autores, dan fe de su sensibilidad, de su arte, y posiblemente de sus vivencias y realidades.
Considero que un escritor debería ser considerado por su obra, y no por sus sentimientos o pensamientos. La coherencia entre estos últimos y su propia conciencia, es algo que entra en el terreno de la más estricta intimidad.
M. Benedetti supo relatar la congoja, el dolor, la rebeldía, el derecho a no olvidar, y la contínua tragedia de los oprimidos.
Alguien tomará su testigo, porque esta sociedad continúa siendo injusta.
Carmen:
Apasionante y, a la vez, increpante para mi vida, tu artículo. Coincido plenamente contigo.
No coincido, en cambio, con Kepa. Decir que Ellacuría era defensor del stalinismo es una exageración que deforma la historia. Aún con todas sus equivocaciones, Ellacuría nunca defendió el stalinismo.
Sí que coincido en parte con el amigo ruso. Pero eso que dice que ocurre, y es verdad, de justificar a unos y disculpar a los otros, por desgracia también ocurre en el sentido contrario. Cuantos que, con razón, critican Cuba y similares, disculpan las dictaduras de Pinochet, Videla o Franco.
Saludos fraternales a todos.
Lo que acabo de decir, también va dirigido a kepa, que es el primero que lanza una piedra, no sé muy bien con qué finalidad. O tal vez sí lo sepa… En cualquier caso mírate detenidamente ante el espejo, anoche te acostarías cabreado y esta mañana te has levantado con mal cuerpo…, al menos a mí me lo acabas de poner, y ya ha amanecido hace un buen rato.
ruso: No tengo ningún interés en entrar en una discusión que me resultaría, con toda seguridad, estéril. Sólo decir que no me parece de justicia catalogar a Ellacuría de teólogo-político; posiblemente te ciega algún apriorismo. Desde luego no se trata de comparar a nadie con nadie, pero la comunión de ideas entre Mons. Romero y Ellacu fue mucho mayor de lo que te imaginas. Y también de fe. Y desde luego de compromiso por la misma causa de Jesús, que fue para ellos la causa del Reino. Y en esa causa común el Pueblo crucificado parece que a ti no te interesa demasiado. ¡Qué pena!
Citar a estos dos cristianos bajo el título de “silencio de Dios” no me cuadra; ellos sí le oyeron hablar, y bien alto, por cierto. Pero ya veo que hay orejas que sólo sirven de adorno.
Eleassar:
Claro que Dios no está callado. Pero ¿recuerdas la frase del Papa?. Pues la he utilizado porque es muy probable que aquellas víctimas sintieran esa ausencia.
Kepa:
No he puesto el acento sobre la ideología de Benedetti, sino sobre una época determinada en América Latina, que también se corresponde con una situación concreta en España.
La importancia de Benedetti como poema y literato, está fuera de dudas, corresponde a su tiempo. No había nada que destacar. Pero en cambio, su labor para rescatar del olvido miles de víctimas me parece encomiable.
Con idependencia de que la víctimas pudieran estar equivocadas en su ideología.
Lo mas reprochable de Mario Benedetti y otros escritores de izquierdas, fue que mientras denunciaban la violencia, como las dictaduras del cono sur, callaban o justificaban la que ejercian diversas guerrillas o los castristas en Cuba.
Cualquier parecido de M. Romero con Ellacuria y Torres es pura coincidencia, no se puede comparar a un siervo de Dios como M. Romero, con un teologo-politico y con un guerrillero.
Gracias Carmen.
Estupendo artículo.
Para Kepa:
Hombres como Oscar romero, IGnacio Ellacuría, Camilo Torres, sacerdote colombiano y muchos otros han muerto proclamando y defendiendo sus creencias.
en una época de conformismo como la nuestrra, cuando nadie quiere sufrir estos hombres son un ejemplo a destacar.
Los teólogos de la liberación han gritado que la fe ha de estar seguida de las obras. que está acción la hayan ejecutrado a veces en terrenos prohibidos para un cristiano es otra cosa.
No estoy para nada de acuerdo con el tono elegiaco del post. Has puesto el acento, precisamente, en lo más discutible -si cabe discusión alguna sobre el caracter totalitario de la ideología de Benedetti-, y has olvidado lo único perdurable de su existencia: el genio literario. Parece que a tus ojos los Benedetti de Sudamerica fueron solo pobres víctimas de unos malvados que surgieron para matar poetas, y de eso nada; los Benedetti de Sudamerica, y los Garcia Marquez, y los Neruda, y los Ellacuria fueron tambien responsables de los años de plomo. Fueron partidarios del stalinismo, o fueron tontos útiles del mismo; en cualquier caso, una panda de mucho cuidado. Menos mal que perdieron la guerra, y que ya solo les queda el castrismo como ejemplo de lo que entienden estos sujetos por libertad.
En resumen, se ha muerto un grandísimo escritor y un grandisimo totalitario. Vaya lo uno por lo otro.
Hermoso poema, y hermoso post; es el mejor homenaje para un gran poeta y para aquellos de Atocha.
Ah, yo no creo que Dios esté callado; ¿no será que tenemos tapones en los oídos?.
Saludos.
Excelente y conmovedor post. Enhorabuena y mil gracias.
Carmen:
¡Hermosa poesía que pone los pelos de punta! y un post impecable, que me ha encantado. Descansen en paz todos ellos, descansa en paz, Mario Benedetti.
Y muchas gracias, Carmen, tanto por la poesía como por el post.
Un cordial saludo.
Lunes, 28 de mayo
Pedro Tarquis
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