Tras la reunión del G-20 parece que se abre un periodo donde la crisis global encuentra respuestas globales. Poco me importa qué medidas arbitren, mientras sigan existiendo paraísos fiscales y ejecutivos que sangran a sus empresas, al tiempo que reducen la plantilla para poder mantener sus salarios. Creo que en estas fechas recien iniciada la Semana Santa, conviene recordar un poco el Catecismo. Manual de primeros auxilios para el creyente.
En este caso y a la espera de la Encíclica social que Benedicto XVI tiene en marcha, he hecho un repaso al séptimo mandamiento. El respeto a las personas y a sus bienes, exige un cuidado exquisito con lo que nos es confiado. Tras la intervención de la Caja Castilla la Mancha, nos queda abierta la duda y también el reproche. ¿Por qué tiene que pagar el Estado por el derroche de unos malos administradores?. ¿Qué podemos decir los creyentes ante la grave crisis mundial?.
En primer lugar que estamos con los más necesitados y por eso somos conscientes de reducir nuestro nivel de vida y efectuar acciones solidarias. Atesorar bienes mientras otros pasan aprietos no entra en los planes del Evangelio ni de los ciudadanos del Reino. La lectura está clara:
2491. El séptimo mandamiento prohíbe tomar o retener el bien del prójimo injustamente y perjudicar de cualquier manera al prójimo en sus bienes. Prescribe la justicia y la caridad en la gestión de los bienes terrenos y de los frutos del trabajo de los hombres. Con miras al bien común exige el respeto del destino universal de los bienes y del derecho de propiedad privada. La vida cristiana se esfuerza por ordenar a Dios y a la caridad fraterna los bienes de este mundo.
Traducido al román paladino ningún banquero sale bien parado. Si además se hace demagogia de los cargos para reclamar al Estado, mientras intentan conservar sus posiciones privilegiadas y sus dietas son pagadas a precio de festín palaciego, quedaría en evidencia que la corrupción es pública y notoria en todos los frentes sociales. Ante esto conviene repasar otro epígrafe:
2426. El desarrollo de las actividades económicas y el crecimiento de la producción están destinados a satisfacer las necesidades de los seres humanos. La vida económica no tiende solamente a multiplicar los bienes producidos y a aumentar el lucro o el poder, está ordenada ante todo al servicio de las personas, del hombre entero y de toda la comunidad humana. La actividad económica dirigida según sus propios métodos, debe moverse no obstante dentro de los límites del orden moral, según la justicia social, a fin de responder al plan de Dios sobre el hombre (cf. GS 64).
No se puede pasar por alto que en el reciente viaje de Benedicto XVI al continente Africano, denunció la corrupción y los intereses geoestratégicos de países que sangran las economías locales de África. Resultó conveniente trastocar su comentario sobre el uso del preservativo, magnificando un asunto que solapaba sin embargo, las graves denuncias a los intereses de las multinacionales. Además, de exigir una responsabilidad moral ante tanta hambruna y necesidad.
2432. A los responsables de las empresas les corresponde ante la sociedad la responsabilidad económica y ecológica de sus operaciones (CA 37). Están obligados a considerar el bien de las personas y no solamente el aumento de las ganancias. Sin embargo, éstas son necesarias; permiten realizar las inversiones que aseguran el porvenir de las empresas, y garantizan los puestos de trabajo.
La verdad es que nuestros dirigentes políticos tienen una responsabilidad moral frente a sus electores que no puede consistir exclusivamente en soflamas panfletarias sino en ejemplo de conductas responsables. Sería bueno que los señores diputados congelasen sus salarios en solidaridad con tantos y tantos votantes inscritos en las oficinas del INEM. Y por si les queda alguna duda de quien está ayudando a pie de calle en esta cuestión, que realicen una visita a las Cáritas locales. Ideas no faltan por ejemplo en el portal yotesacodelacrisis.com se resuelven a pie de calle soluciones a base de favores entre unos y otros. Todo un ejemplo de resolución ciudadana.
Domingo, 19 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni