Hoy volvemos a recordar a la mujer trabajadora. El día de la mujer que se celebra mañana, se ha convertido en una fecha emblemática para todas nosotras. Sabemos que conmemoramos el esfuerzo de muchas mujeres por hacerse presentes en la sociedad. Algunos dirán que siempre estuvimos en la sociedad, que nuestro papel de trasmisoras de la vida es mucho más importante que cualquier trabajo al que podamos dedicarnos. La verdad, la diga quien la diga, no va a negar un hecho real. La mujer siempre ha estado sometida a la tutela del varón y la revolución femenina se vive con cierta confusión. No se trata de imitar el rol del varón, sino de ser mujer y favorecer la participación en la sociedad tanto de hombres como de mujeres, en eso consiste la igualdad.
¿Cómo se puede ser mujer sin asumir la competencia masculina?; ¿sin adoptar papeles o roles que no nos corresponden?. Ahí es donde todos nos jugamos el futuro. Se trata de facilitar que un marido sea a la vez compañero, amigo, confidente, la mitad de nuestra propia carne. Y nunca mejor utilizada la imagen de la media costilla en el relato de la creación del ser humano. Media costilla, tan necesaria como la otra media. Sin que caigamos en simplismos maniqueos. Tal vez debamos abrir un debate social como lo hicieron nuestras antecesoras para alcanzar el derecho al voto, pero en este caso para dejar de utilizar la discriminación positiva.
Se trata de reinventar la complementariedad de ambos sexos, favoreciendo la estabilidad del vínculo matrimonial y la relación entre nosotros. Para ello la sociedad debe poner de su parte, aportando ideas que faciliten la vida familiar y laboral. Cada día se hace más necesario un tiempo en casa que no afecte a la economía familiar. Trabajos que favorezcan permisos y licencias de años para la educación y el cuidado de los hijos, comprometiéndose a readmitir a los hombres o mujeres que hubieran decidido permanecer en casa.
Hemos avanzado mucho, sin duda alguna, pero también hemos perdido en el camino. Los hijos lo son a tiempo completo, no saben de horarios de trabajo, requieren una dedicación y un cuidado que no puede hipotecarse por motivos de carrera profesional. Una mujer con éxito parece que siempre es una madre fracasada. Y no debe ser así. Porque un hombre con éxito necesariamente no es un mal padre. En resumen no se trata de conseguir bienestar económico en la familia sino estabilidad emocional, cariño y seguridad para los hijos.
La vida actual exige para mantener la economía familiar con cierta dignidad, el trabajo de ambos progenitores, eso supone ausencia del hogar en detrimento del cuidado de los hijos que pasan a estar en manos de terceros, bien sean profesores o monitores de tiempo libre. El caso es tenerlos ocupados, mientras nosotros hacemos otras cosas que parecen más importantes. Seguramente en ese proceso quienes pierden son los niños, que dejan de poder hablar con sus padres para pasar a decirles buenas noches y buenos días como mucho.
Recientes estudios avalan esa crisis familiar que afecta a los menores, educados por la televisión, cuyos modelos sociales son personajes de ficción. Tal vez debamos exigir a los gobiernos que se ocupen de un Ministerio de la Familia que camine junto con el de la Igualdad, en el mejor sentido del término. Igualdad de responsabilidad en la educación, igualdad de participación en las tareas domésticas, igualdad de dedicación a los hijos. Igualdad de trato en la sociedad. Pero sobre todo estrategias para convivir con amor, por encima de otros valores que desestabilizan la familia.
Si algo hemos demostrado las mujeres a los varones es nuestra capacidad de adaptación. Nos hemos convertido en “todo terreno”: madres, esposas, trabajadoras, compañeras. Ahora hemos de darnos la satisfacción de ser mujeres o hombres que aprenden a sacar lo mejor de sí mismo. Sin confusiones de papeles. Felicidades a todos aquellos que entienden a la mujer. Felicidades a todas las mujeres que entienden a los hombres. Que llegue el día donde ya no sea necesario celebrar ser hombre o mujer. Porque entonces todos estaremos ocupando el lugar que nos corresponde sin rivalidad y con armonía.
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“no se ha enterado de que llevar adelante un hogar es tarea de TODOS los miembros de la unidad familiar, cada cual en su cuota de responsabilidad.”
Además tenemos otra experiencia. Durante veintitantos años estuvimos colaborando con el equipo de cursillos prematrimoniales de la parroquia (a nivel de nuestra profesión, no en cuanto creyentes). Y desde los comienzos hasta los últimos años veníamos notando la concienciación de las parejas en esa mentalidad igualitaria y compartida, tanto más que en la mayoría de las parejas ambos trabajaban. Aunque no todo era miel sobre hojuelas.
Esperemos que ya no se tenga que hablar de reivindicaciones.
Feliz día de la mujer.
Saludos.
CARMEN. Hay ciertos temas (pocos) en los que me siento identificado con tu pensamiento. Uno es el de hoy.
Pienso que el “feminismo” es idéntico al “machismo” en el extremo opuesto; por eso, no me gustan ciertas expresiones que se emplean, cada vez con menos frecuencia, en algunos medios.
La proclamación de igualdad entre hombre y mujer se había quedado en meras palabras, en agua de borrajas, y aún queda mucho por hacer. Pero estas conmemoraciones, aunque sólo sean eso, nos traen a la memoria promesas incumplidas y mucha verborrea demagógica. Pero sí que es un toque de atención.
A mí me ha ocurrido lo que a PAS. No me llamaban sarasa, pero ironizaban con que me tenía “sometido”. Y desde que me he jubilado, y ya va para la década, como mi mujer trabaja, las tareas diarias corren de mi cuenta. Los hijos ya no nos necesitan. Soy el que tira del carro…de la compra; y quien se dedica a la bolsa…Y ella “me ayuda”. Y opino como PAS que hay gente que “no se ha enterad...
... Y ES QUE se trata ni más, ni menos, que de educar en igualdad, y de acostumbrar a toda una sociedad, a vivir en igualdad.
Confundir progreso de la mujer con siglas partidistas, es hacer el juego a los partidos interesados.
La justicia social no es de izquierdas ni de derechas. Ni la ética, ni la honradez, ni el amor, ni la paz.
Ni las leyes han de elaborarse para hombre o para mujeres, sino para todas las personas, o todos los ciudadanos.
Nada de discriminaciones positivas, para compensar injusticias.
Y contra el aborto, poco que hacer.
Hay quien combate la crisis, o su incompetencia, matando crías humanas.
Nunca me han convencido los "días dedicados a...". Me dan la impresión de que justifican el resto del año, sin acordarse de...
Creo que la pretensión de tapar injusticias seculares, se hace de forma más folclórica, que analizada profundamente.
Y lo que me hace desconfiar de los resultados obtenidos en estas celebraciones, es que siempre proceden de esferas controladas por el poder.
Son situaciones en las que todos se permiten el hecho de "festejar", incluso los que avasallan e impiden que las mujeres progresen en igualdad a los varones.
...
Y feliz día de la mujer trabajadora, en casa o fuera de casa, con remuneración o sin ella. Espero que se reconozca por fin su labor. Eso beneficiará a tod@s.
De acuerdo en todo. Excepto en lo del ministerio de la familia. No creo que resulte bien nada que venga de arriba, debe partir de la base. Creo que somos l@s ciudadan@s los que debemos pedir que se tomen determinadas medidas que faciliten la vida de familia.
Por una parte está la labor de educar a las nuevas generaciones para la igualdad de todas las personas, y por otro lado los problemas de la familia en los que se tiene que involucrar todo el mundo.
Los planteamientos deben partir de la base. Denunciar problemas y proponer soluciones.
Muy de acuerdo con el comentario de PAS.
Acolito se muestra insolidario y envidiosillo.
pero esto es inadmisible.como se puede aguantar esto.¿es que el hombre no trabaja?.propongo desde aqui que haya un dia del "gay" trabajador.-
felicidades a todos y todas en el día de la mujer. ¿para cuándo un día del varón?
Felicidades Carmen (hoy la llamo por su nombre)100% de acuerdo. Los que hace años me tildaban de sarasa hoy empiezan a hacer sus pinitos en la compra y demás, pero con la coletilla de que estan ayudando a su mujer. Aun no se han enterado de que llevar adelante un hogar es tarea de TODOS los miembros de la unidad familiar, cada cual en su cuota de responsabilidad.
No estoy de acuerdo en este tipo de celebraciones, pero es bueno que no olvidemos que en la lucha por los derechos mas elementales han muerto muchas mujeres por el camino.
Viernes, 17 de febrero
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