Mañana los católicos celebraremos el Miércoles de Ceniza, oficialmente se abre la Cuaresma, tiempo de penitencia y ayunos. Es curioso que muchos dejemos en el tintero esa ascética que no se fundamenta exclusivamente en privarnos de algo. Cuando todos estamos acostumbrados a comer y comer de todo, ayunar puede ser un modo de apreciar lo que se tiene. Y ayunar no sólo de carne sino de muchas cosas superfluas. Está bien dejar de fumar o para quienes hemos superado el vicio, dejar otras cosas accesorias que nos son gratas y a las cuáles renunciamos precisamente en este tiempo litúrgico, cuando recordamos que estos cuarenta días que nos separan de la Pascua deben acogerse con espíritu de conversión.
Hablar de estas cosas, cuando todavía algunos siguen con la resaca del Carnaval, queda obsoleto.
Lunes, 28 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató