No estamos en Carnaval porque la señora Cuaresma se encuentre a las puertas. No, estamos en Carnaval porque las máscaras cubren multitud de rostros. Porque como en las antiguas fiestas saturnales de los romanos, predomina el desorden moral sin límite. Estamos frente a una crisis económica sin precedentes, pero también frente a una crisis social. Una crisis de valores que lleva hacia un callejón sin salida. No es que quiera ser profeta de calamidades, es que pese a la buena voluntad de miles de seres, existe el lado oscuro. Y suena a guerra de las galaxias, pero es una guerra desde el comienzo de los tiempos.
¿Nos ocultamos tras una máscara o estamos asistiendo a una representación perfectamente orquestada?. Un poco de todo, me temo. Cuando se pierden los referentes morales y éticos, cualquier barbaridad es posible. Y mira por donde, la codicia de los poderosos no tiene límite. Por eso se silencia el genocidio del Congo, la agonía de África, mientras se señalan otros conflictos. Y lo que hoy es noticia, mañana se queda en el olvido.
Por lo mismo asistimos en la aldea global a esas mascaradas de informativos que desgranan aquellas noticias que algunos desean poner en cabecera. Mientras se omiten otras que no interesa destacar. Y sin embargo, vivimos un momento precioso para reinventar una economía más justa y solidaria. Para regenerar el tejido social y volverlo a dotar de ideales que defiendan el bien común. Porque la crisis de occidente, de sus valores y de su economía, me temo que ha tocado fondo.
Pero no debemos perder nunca la esperanza. Cada revolución toma su tiempo y nosotros vivimos la revolución tecnológica. Puesta al servicio de los demás, será una maravilla, pero si sólo sirve para producir la riqueza de unos pocos y el espejismo de unos cuantos, entonces sólo Dios sabe lo que se avecina.
Algunas realidades queman por dentro. Llevamos a los niños a ver de donde sale el chocolate. Y nos encontramos con un documental donde otros niños trabajan como esclavos para el intermediario que es quien se enriquece. La economía de subsistencia de los países menos desarrollados se encuentra en manos de unos pocos. Cada vez les cuesta más mantener a su familia, los niños no tienen escuela ni cobertura social ni tantas cosas que nosotros disfrutamos. Y los ciudadanos de Occidente les enviamos donativos para tranquilizar nuestras conciencias.
Dejamos que otros les hablen del Reino de Dios mientras se les cae la cara de vergüenza. Les dicen que Dios está con ellos. Y al final se rompen los esquemas y todo suena falso. Entonces solo queda agarrarse muy fuerte a la fe, confiar que estamos bajo el amparo de sus manos. Proclamar que pese a todo sabemos que Él nos ama y envió a su Hijo para decir claramente que el poder de la muerte, del mal, no prevalecerá.
Mientras, solo queda ir sembrado semillas de esperanza. Pequeñas semillas al borde de nuestro camino. Tal vez no veamos florecer los frutos, pero alguien que venga detrás recordará que otros les dejaron la ruta señalada. Y mirar siempre con los ojos claros y limpios el rostro de esos miles de seres que nos acompañan como hermanos en la misma tarea de querer ser miembros positivos de la sociedad. De poner aquello que sepamos al servicio de los demás. Unos sus talentos, otros su bondad, otros la fuerza y la inteligencia. Pero si somos muchos quienes lo hacemos, no hay crisis que pueda derribar unos buenos cimientos.
Lo que cae como un castillo de naipes es la flor de un día, la hipocresía y la mentira, la estafa permanente. Pero la fe, la esperanza y el amor, son más fuertes que el egoísmo, la codicia y el odio. No tengo la más mínima duda.
Los comentarios para este post están cerrados.
Gracias a arcoiris y a la blogger.
A acolito se le debe haber subido el disfraz a la cabeza y ya ni saluda a las paisanas. Si veo a M. Poppins le voy a cantar las cuarenta :)
arco iris.-mi vestido de "mary poppin",esta preparado para esta tarde.el traje es cortisimo y la delantera muy exuberante con un postizo-
En estos dias ,quizá sea de los pocos que nos quitamos "las máscaras diarias que todos o casi todos sabemos llevar muy bién " quizá los carnavales sean todo el año y estas fiestas nos sirvan ,para quitarnos las máscaras ?
Un saludo a todos,pricipalmente a Sofia .
TOMOTEO.-gracias por sus "piropos".le recuerdo el evangelio de hoy.por un boquete abierto en el techo,le presentan a Jesus un paralitico.primero le perdona sus pecados.despùes lo cura fisicamente.le da una orden.."coje tu camilla y vete a tu casa".no le dijo coje esa camilla y partela y tirala por el barranco...la camilla es simbolo de la postracion que nos deja el pecado.pero el Señor quiere que se la lleve a su casa.¿para que?.para que recuerde siempre que estuvo postrado por el pecado,y Jesus lo salvo.por eso yo,tambien me lleve "la camilla"a mi casa,para que nunca se me olvide que soy un pecador y El me perdono.....
Para los gaditanos: buen carnaval, aprovechad estos días.
Buenas noches a todos.
Ni caso a ese esaborío maleducado de Tomoteo, acólito. (degenerado lo será él, que ni siquiera sabe divertirse sanamente una vez al año)
El artículo está muy bien, pero eso no quita para que estemos disfrutando el carnaval los gaditanos.
Si me encuentro a Mary Poppins ya sé quién es. Aunque me retiro pronto, que mañana me voy tempranito al Puerto.
Saludos cordiales.
Vete al tren con los moros. a hacer vilipendios degenerado.
Vete a la cigueña donde saben bien como eres.
Este es un Blog decente. Largo de aquí.
¿ pero no te da verguenza ?
si quereis saber lo que es carnaval,venid a cadiz y vereis la "grasia".yo,me disfrazo de "Mary poppin".ja ja ja. venid y lo vereis...!
Lunes, 28 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató