Al parecer la Penitenciaria Apostólica de la Santa Sede actualizó una lista de pecados de nuevo cuño, de esos que sólo nos corresponden por formar parte de la modernidad. Según cuenta El País se trataría de la modificación genética, los experimentos con personas, la contaminación ambiental, la posesión o venta de drogas consideradas ilegales, la injusticia social, el causar pobreza y la codicia financiera. El problema es que muy pocos sienten que cometen pecado. En realidad para confesarse hace falta precisamente un examen de conciencia y de eso andamos muy mal. Tanto que por regla general ya no nos sorprenden los sapos y culebras que salen al exterior desde las alcantarillas.
Lunes, 28 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató