El Supremo sentencia: no se puede objetar a Educación para la Ciudadanía. La asignatura no es incompatible con la educación moral y religiosa conforme a las convicciones de sus padres. Me creo cualquier cosa que provenga de un juzgado. Es decir, creo que la Justicia española viene a parecerse mucho a una gresca en un patio de vecinos. Aquí se puede matar y salir antes a la calle que quien ha hurtado una bicicleta. Por algún extraño motivo los pederastas andan sueltos y sus causas se pudren apiladas en cualquier despacho hasta que cae una nueva víctima. Se pudo en su tiempo objetar al servicio militar, que era un servicio a la patria, pero ahora tienes que comerte el marrón que te venda cualquier editorial, para formar en un espíritu ciudadano que se parece horrores a la sociedad del Gran Hermano.
Lunes, 28 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató