Hoy día de la Presentación del Señor en el Templo celebramos la candelaria. Es una fiesta que antaño tenía mucha más repercusión que ahora. Conmemoramos la Purificación de Maria que presenta en el Templo a Cristo. Fiesta de la luz o de las candelas que bendecidas quedarán en casa como símbolo de la luz de Cristo. Pero es también la celebración de la vida consagrada. Supongo que para cualquier religioso/a esta fecha será motivo de reflexión. De gozosa alegría y de renovación de sus promesas.
A mí me consta la buena voluntad de numerosos consagrados que se dan a brazo partido en el mundo. Si acaso echo en falta algo más de espíritu evangelizador. Pero claro, esto siempre choca con la libertad del individuo que no cree por lo que otros digan de su fe, sino porque Alguien sale a su encuentro. Como mucho el religioso será la mano que le guiará hacia el encuentro con Cristo, puesto que la fe nunca se impone sino que se recibe por la gracia.
Lunes, 28 de mayo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia