El Ministro Soria tiene un aspecto bonachón y simpático, siempre se le ve sonreír. Pero le falta oficio, el de ministro se lo han asignado a dedo y se nota. Pertenece a la guardia pretoriana del pensamiento correcto. Por eso ha hecho un anuncio que fomenta la promiscuidad sexual y el rollo chupi guay. Con el lenguaje del coleguilla, ese que siempre es el gracioso de turno, pero que en el fondo es un mala sombra.
Pues eso tiene este ministro y algunos más. A fuerza de campañas de prevención del aborto, nos salen con el uso del preservativo, pero no con la educación en una sexualidad responsable. Sólo nos queda el chiste fácil y la música molona, para que en los patios de cualquier centro educativo bailen al ritmo del rollito. Es una vergüenza que el Ministerio de Sanidad lave el cerebro de nuestros jóvenes. Tenemos merecido lo que nos pase por consentidores.
¿Es que no hay asociaciones de madres y padres que sepan hacer frente a la intervención del Estado en la educación de sus hijos?. ¿Van a dejar que a sus niñas les den la píldora del día después con doce o trece años?. Para eso no necesitan autorización, ni siquiera para practicar el sexo; es suficiente que sepan utilizar el condón. Votar en cambio, sólo lo pueden hacer a los dieciocho. ¿Y por qué todo lo demás no?. Pues ahí está la gauche divina, dispuesta a inculcar en los más jóvenes la teoría liberticida y pacifista de “hacer el amor y no la guerra”. Conclusión, aumentemos la permisividad social, facilitemos el aborto, legislemos un coto de caza para la libertad religiosa, introduzcamos la eutanasia con el eufemismo de “muerte digna”.
En esas está nuestro buen ministro de Sanidad. Por eso sé que vendrán los amigos de sus amigos a decirme que no se puede poner límites a la juventud, que no hacen caso de nada. La violencia está ahora en los jóvenes que abofetean a su madre y chulean al padre. El proceso degenerativo no se analiza o no interesa que sea analizado. Cuanto más borricos, mejor; mientras piensen en hacer el amor, ganar un concurso y beber como cosacos los fines de semana, pues nada, tenemos la tribu a nuestra disposición.
Pero no quiero cargar las tintas en negro exclusivamente. Hay muchos jóvenes sanos y dispuestos a comerse el mundo a base de colaborar con la sociedad. Llenan las ONG y los centros educativos, se implican en mil y un proyecto. Sin embargo, cuando van a la discoteca, son raritos. Las tribus urbanas llevan el sello de identidad y el choque cultural es tan fuerte, que mejor pasar la página. El aire está viciado de raíz. Depende de dónde se sitúen lo pueden palpar. Mientras que en otra esquina tal vez ni se den cuenta del detalle.
Resulta curioso que cuanta mayor libertad e información no aumente la calidad de la persona en la misma proporción. Hay una especie de falta de sentido existencial, porque nos han introducido a todos la sociedad de consumo por los ojos y los oídos. Vivimos para tener, consumir y algunos, exclusivamente para pedir. Ojo con los padres consentidores. Para luchar contra el sistema, hay que presentar a la Bestia como lo que es. Una maldita engañifa. Y proclamar bien alto los valores cristianos, como el máximo de calidad humana al que se puede aspirar.
Una fe que nos permite el autodominio, la responsabilidad, la colaboración con los demás, la preocupación por los más débiles. Merece algo mejor que unas caricaturas grotescas en cualquier medio de comunicación o el chiste fácil de taberna. Por eso alabo la idea de esos sembradores de estrellas que estas Navidades recorren la ciudad cantando villancicos y llevando la luz de la esperanza a los demás. Me gusta que salgan al balcón las imágenes del Niño Dios. Y que sepamos enseñar una Navidad no consumista, sino fraterna y frugal. Solidaria con los más necesitados. Todo sin necesitar el rollito del Ministro Bernat Soria.
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Perplejo, me dejas perpleja. ¿Y quién es Ramiro? Lo que ha dicho Emerito me ha parecido normal, aunque disienta en lo del rollito.
Cuando oigo hablar de estos temas a alumnos de 15 años alucino con la irresponsabilidad y el machismo vigentes.
Soy partidaria de enseñar a las niñas a decir NO y no dejarse coaccionar ni perder nunca la conciencia de la responsabilidad.
Me indigna oir que para evitar consecuencias ya está la píldora del día después.
Saruce:
Su ilustrísima no ha sido ni mentado ni aludido por servidor, por tanto no tiene que agradecer ninguna deferencia. Lo del sexo en el coco me hizo mucha gracia.
Gracias, Saruce, por tus buenos ánimos. Séría de desear que la sensatez fuera calando, aunque fuese poquito a poco, en la sociedad española.
En tu contestación a Sueiro pienso que lo has clavado, al decir que los pecados "de la entrepierna" son faltas de amor al prójimo por el mal uso del sexo, y que se halla en la mente. Afinando más, yo diría que empieza por ahí. No por nada lo dijo Jesucristo Nuestro Señor, cuando dijo que "todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha adulterado con ella en su corazón".
También quiero desearte una Feliz Navidad con tu familia, y que te mejores (pues me pareció leer en algún comentario por ahí que estabas un poco pachucho).
Abigail, no dejes que el hecho que comentas te asuste, ni te abata.
Cuando había una sola cadena de TV, también había padres despreocupados.
Y ES QUE no existe voluntad pública de educar, ni racional, ni éticamente a los niños.
Nuestros políticos se inhiben, alegando libertad de expresión, y algunos padres actúan de la misma forma, alegando falta de tiempo, o desconocimiento.
Pero aún quedan (quedamos) muchos, que procuramos hacerlo lo mejor posible.
Es lo que hay.
Felicidades para todos.
Sueiro, únicamente por deferencia (es la primera vez que te leo), o por alusiones, como quieras tomarlo, te ruego dejes las calificaciones "jamoneras" para otros destinatarios.
Los católicos no nos dividimos en clases, ni en subclases. Lo hacen los demás. Catolicismo = universalidad, como concepto.
Y no existen pecados de la entrepierna, que conste, sino faltas de amor al prójimo por el mal uso del sexo. Para mi, que soy algo viejo, creo que ese pecado al que tú aludes, se halla en el "coco".
Dos frases, dos errores garrafales.
Quizás tu próxima aportación sea más exitosa. Un abrazo.
Emérito Agusto: Eres increyente y crees. Vives entre la nieve. Has adoptado 4 niños.Te gusta Médicos sin fronteras.
Tu mujer se llama M.....Estás en paro forzoso. Vas a la misma Parroquia y vives en el mismo número y calle y en la misma casa que
XPI.
Me dejas perplejo.
Déjate ya de guasas.No engañas a nadie.
Don Tomoteo Poirot, te caló, bién calado. Saludos a Ramiro.
Y estudia que tu blog es una pena.
El Gran Hermano que todo lo ve te observa y vigila permanentemente.
Los católicos de pata negra se pasan la vida lamentando las debilidades de la entrepierna y proponiendo recetas de amor verdadero sin cuerpo entero. No saben que los pecados de la carne, sólo se curan con más carne.
Mi hija me ha dicho que todos los niños de su clase (9 años) ven Física y Química. Yo me he echado a temblar.
Saliendo el tema este que estamos tratando entre unas cuantas madres, decían unánimes que en cuanto tuvieran edad las enseñarían a utilizar el preservativo. Y yo, que soy cristiana ante todo y no escaseo de buen juicio les dije que si no pensaban en educar primero a sus hijas e hijos en la fidelidad, la abstinencia, el amor verdadero. Que el preservativo lo único que conseguía era fomentar la promiscuidad de los niños, etc, etc...
Pues no hubo manera. Desde entonces no me miran igual. Pero a mí me da lo mismo. Lo único que me preocupa es cuando en un futuro yo ya no pueda controlar tan finamente la educación de mi hija, ni sus amigos y amigas. Pues estas madres y estos niños, son de clase media, digamos "normales". Que Dios nos ampare.
que oriente a los chavales.
Por otra parte es un hecho innegable que los adolescentes se han “des-madrado” (en sentido etimológico) y los padres han perdido el control sobre los hijos a diferencia del control que ellos mismos habían tenido de sus padres: “¡Te quiero aquí a las nueve!”.
No acepto que se cargue toda la responsabilidad sobre los padres. No creo que haya padres tan descastados que deseen que sus hijos vengan “pedo” los fines de semana o que su hija adolescente queda embarazada por un devaneo de un “finde”. Pero ¡¡esto ocurre!!
La causa está en la sociedad. Por tanto, pienso yo, que la Administración debe tomar cartas en el asunto. Y quizás echando mano del mal menor, mientras se gestionan otros medios necesarios, si el preservativo sirve para aminorar este drama, bienvenido sea. Aunque la publicidad sea una chorrada
Perdón por la extensión del comentario.
Yo empezaría preguntando-nos: ¿Dónde está la causa (no hablo de culpa) para que se tengan que llevar a cabo tales campañas? El formato del anuncio es una chorrada inconfesable como tantos otros reclamos publicitarios. Pero creo que no nos tenemos que quedar ahí, ni siquiera en la intención del Ministro. Sino en el “porqué”.
Pienso que debemos admitir que los jóvenes se nos han escapado de las manos tanto a los padres como a los educadores. Respecto a la educación sexual, sabemos que muchísimos padres-madres se han inhibido por mentalidad, falta de formación, impotencia en la adaptación a la vertiginosa evolución social, por “miedo” u otras causas. No han (hemos) sabido educar. También muchas veces porque se ha dejado tal labor en manos de los educadores y profesores.
Pero resulta que en los colegios tampoco se ha llevado a cabo esta preparación o se ha hecho de forma “tímida”. No ha habido (¿ni hay?) en los centros sicólogos o gente preparada que oriente a los chaval...
El anuncio es impresentable, zafio y de mal gusto pero ¿que decir? es la época de la mala educación, de la zafiedad, de la vulgaridad, de la inmoralidad ¡Bienvenidos a Zapaterolandia!
Julia:
Ni en broma, eh?. Ireneo descansa ahora plácidamente a orillas del mediterráneo. Pero Saruce, kepa y otros, siguen estando por aquí.
Bienvenida a los diálogos sin fronteras. Yo hablo poco, porque ya me cuesta lo mío escribir todos los días.
El blog está ahí para participar y opinar libremente. Asi que ¡ánimo!.
Donde está Ireneo ?.
Era el que sabía y animaba el Blog.
Ahora no tiene ningún interés.
... y otra cosa que los ministros propongan esa inmadurez afectiva como el no va más de la vida amorosa.
Una basura de canción que echa para atrás. Ningún joven normal habla así. Solo cuatro majaretas, dos oligofrénicos, y la élite intelectual del progresismo, cuando se decide a ponerse al nivel de sus votantes.
De todas formas, el problema del mensaje del anuncio trasciende de las tontadas de Soria. La mayoría de las mamas reducen la educación sexual a una charla a destiempo con la prole, donde vienen a decir: niño, fornica lo que quieras, pero usa condón (los papas aún están lejos de tal esfuerzo pedagógico).
Y arreglado. Yo no creo que la mayor promiscuidad juvenil sea un asunto tremebundo -si se tiene claro que hay que ser responsable con las consecuencias no previstas-, pero si es importante que los chavales reciban el mensaje de que esa forma de sexualidad adolescente es un síntoma de inmadurez, del que hay que irse curando, y no un modelo de vida. Una cosa es que las hormonas sean más complicadas de gestionar con 17 que con 40, y otra cosa que los ministros propongan e...
No me gusta personalizar, pero creo que sería necesario que tanto el ministro Soria, como el resto de los ministros, presidentes de comunidades, consejeros y altos cargos oficiales, testimoniasen "por escrito" que sus hijos también se educan sexualmente, y practican todo el sexo del mundo, a ritmo de hip hop, como los de los ciudadanos que ellos gobiernan.
Intromisión en la educación de nuestros hijos, y encima, con un poquito de "cachondeo" musical.
Un abrazo, Carmen.
A pesar de lo que digan los políticos, yo creo que un joven de esas edades, no "necesita" mantener relaciones sexuales, cuando está borracho o drogado. Lo que de veras necesita es un médico que le atienda.
La permisividad con el alcohol y la droga, ha llevado a una parte de la juventud a esa irresponsabilidad creciente, en la que todo vale, con tal de continuar la juerga el fin de semana siguiente.
Alcoholismo, drogadicción y aborto libre son considerados signos de progreso y libertad, por muchos que hablan de derechos y rehúyen las obligaciones.
Escribía hace unos días, que un ser humano con doce, trece, catorce, quince, dieciséis o diecisiete años, no tiene derecho a emborracharse, ni tiene derecho a drograse, porque ambas cosas son perjudiciales para su salud y su desarrollo. No es que me lo parezca a mí, sino que se ha demostrado, hasta por la medicina "más permisiva", si se me acepta ese término.
Quien le conceda ese derecho, es un mal nacido, un irresponsable,, o una alimaña. Elegid el título.
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Lunes, 28 de mayo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia