Me han propuesto un post sobre la ex senadora socialista Mercedes Aroz. Y la verdad es que su figura pública bien merece que tanto religión digital como religión en libertad, destaquen la presencia de esta mujer en el Congreso Católicos y Vida Pública. En ambos artículos ya se dice mucho más de lo que yo pueda aportar. Su proceso de conversión del marxismo al cristianismo salió a la luz en el 2007 cuando ella misma hizo pública su condición de católica y decidió abandonar la vida política en el PSC por considerar que su ideología era incompatible con los principios cristianos.
Creo entender a esta generación deslumbrada por el socialismo. Es una generación muy cercana a la mía pero un poco mayor. Sin embargo hemos estado compartiendo el mismo proceso de cambio social en España. Esta mujer debió ser educada en el nacional catolicismo y salir rebotada del mismo hacia la corriente más radical de la izquierda.Hay que tener en cuenta que los postulados del socialismo tienen relación con la justicia social, pero su esquema es radicalmente diferente de la Doctrina Social de la Iglesia.
Sin embargo, en una España confesional salir con aires contestatarios y feministas, era la mejor manera de situarse frente a un país que había pasado una larga dictadura de más de cuarenta años. Esos primeros alevines del socialismo, fueron los hijos de muchos cargos franquistas. Los niños les salieron progres. Y muchos militaron en la clandestinidad universitaria, hasta que la Transición dejó salir a la luz toda aquella revolución silente que se había gestado en la sombra.
La Transición trajo por tanto la militancia socialista como un voto de progreso y confianza en que este país podía cambiar y entrar a formar parte de las democracias europeas, consolidadas durante muchas generaciones. La vida de Mercedes Aroz, es el reflejo de esta España de hoy. Su valiente postura es a mi modo de ver, la que puede dar un cambio de paradigma a esta sociedad. Convertirse al catolicismo y defender los derechos de la vida desde el principio a su fin, tiene que ser como ella misma indica una proposición de progreso.
Esta mujer que lleva la política en sus genes, sabe bien de qué habla. El lenguaje lo es todo, por eso de modo sibilino salen eufemismos para bautizar los diferentes términos asociados a la ideología dominante. Cuando se habla de “interrupción del embarazo” parece que la cosa es más ligth, el término asesinato legal sería su equivalente real. La idea de conseguir que la Declaración Universal de los Derechos Humanos, tome al embrión y el feto bajo su protección, cambiaría radicalmente la política de todos los países. Porque desde ese momento se estaría legislando contra la vida. Como efectivamente se ha ido llevando a cabo paulatinamente en estos últimos cuarenta años.
Mercedes Aroz, ha dado su testimonio en el Congreso Católicos y Vida Pública. Y lo ha hecho con una enorme inteligencia. Para ella estar contra el matrimonio homosexual, no es homofobia como algunos nos quieren hacer creer. Es sencillamente defender una antropología del ser humano que protege su propia especie. Caer en una ley que permite adoptar a parejas del mismo sexo, llevará a un callejón sin salida al derecho natural. Y en ese sentido la Iglesia no es conservadora sino que ahora está en la vanguardia de la defensa del ser humano.
Si de algo es consciente esta mujer de aspecto frágil es que ya no se puede ser socialista y católico. Aquello sólo tuvo su momento en la Transición, cuando muchos creyentes consideraron la socialdemocracia más próxima a los postulados de la justicia social. Visto lo visto tras estos últimos treinta años, la realidad nos muestra una izquierda desnortada que sólo apuesta por la ingeniera social, cuyos planteamientos están en contra de la verdadera dignidad del ser humano, y que bajo un perfil humanista esconde graves incoherencias y mentiras. La libertad no consiste en dejar hacer lo que se quiera a cada uno. La libertad se gana a pulso con el respeto al diferente pero teniendo muy claras las líneas que no se pueden quebrar bajo ningún concepto.
En este sentido quienes consideran que la Iglesia es un enemigo a combatir, por la claridad con la que expresa su respeto al ser humano, sólo están realizando aquello que cualquier cristiano ha leído en el propio Evangelio: “Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros» (Jn 15,20).
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Luis:
Cuando cite el canon de Vicente de Lerins, por favor, no lo mutile. Católico es lo que se ha creido "semper, ab omnibus et ubique"; los otro es todo opinable. Y hasta Benedicto XVI, que no es sospechoso de progresismos, ha dicho que
su interpretación de Jesús no es definitiva por ser de un papa.
Mira quien lo dice, Ramón multinick
Luis:
No domina bien la palabra: describir no es injuriar. Y repite más que las sardinas en
aceite de colza.
Ramon/Gallego/Suspicio/Multinick vete a injuriar a las gallinas. Plomo
No hay una tontería que enseñen los teólogos ortodoxos que no repita Luis como palabra de Dios en la noche. Juambi merece otro interlocutor más serio.
Y por cierto, haber sido perito conciliar no garantiza nada. Varios de ellos abandonaron la fe, otros como Kung y Schillebexc fueron condenados por el magisterio y se desviaron de la fe catolica y ortodoxa. El mismo Jesus tuvo entre su colegio apostolico un traidor. Otros, siguieron en la fe tradicional, y alguno llegó a Papa.
Que hoy, con un color de misterio y de teología, se pueden postular los mayores absurdos. Que Cristo no resucito, que no era Dios, que Dios en realidad no existe, que María no es Virgen, que la Trinidad no es personal, que el alma no es inmortal, o cualquier otra cosa.
Como dijo Diogenes Laertio, no hay tontería que no haya sido sostenida por algun filosofo. Mutatis mutandi, no hay sandez, en materia de dogma o de moral, que en este siglo y el anterior no haya sostenido algun teologo.
Como para no aferrarse al Magisterio
No, Juanbi, me parece inadmisible hablar aún analógicamente de padecimiento o dolor de la Trinidad Feliz y Santa, o de cambio en Dios, salvo entre herejes ya condenados hace quince o dieciocho siglos, como los teopasistas y tantas sandeces màs viejas que el jabon, aunque se revistan de modernos "teologos" rebotados de la tradicion catolica. Que también hablan de "ateísmo cristiano" o de "muerte de Dios".
Ciertamente, no tengo más que hablar con Usted.
Usted, D. Luis, lee lo que le parece. Yo le he dicho que la categoría de la "inmutabilidad" es insuficiente para hablar del Dios cristiano. Hoy, para su conocimiento, en las FAc. de Teología de Europa, se trata el tema del "dolor de Dios". En Dios hay dolor (en sentido analógico). Y esto puede chocar contra la concepción teológica tradicional para quien esto sería un absurdo.
Va a tener que enmendarle usted la plana a K. Rahner y otros grandes teólogos católicos del s.XX,los cuales fueron peritos conciliares.
Si me pone usted como un auténtico "idiota" será mejor no continuar conversando con usted.
Yo creo, D. Luis, que usted se mueve en un "realismo ingenuo", grosso, categorías que se muestran insuficientes para la reflexión teológica, entre otras cosas, porque, como ya le dije, anulan la historicidad como categoría teológica fundamental para comprender la Revelación. La misma Dei Verbum asume esta historicidad y la consagra como categoría histórico- salvífica para explicar y comprender la Revelación.
Una de las consecuencias de todo esto es que hoy se pueda hacer exégesis y hermenéutica de los textos de la Escritura con el aparato histórico- crítico (crítica literaria y crítica histórica).
Entonces, si la Escritura, que es norma normante, puede ser estudiada desde estas ciencias, ¿no va a poder serlo también la Tradición, que es norma normada por la Escritura? ¿O las proposiciones del Magisterio, que interpretan la Revelación?
Juanbi,
la inmutabilidad de Dios es el fundamento bàsico de la fe cristiana.
Es un atributo que se sigue de la misma nocion de Dios.
"Yo soy el Señor y no cambio" (Malaq., 3, 6).
Acorde con esto, la totalidad de los doctores de la Iglesia. Acorde con esto, la totalidad de la doctrina conciliar y pontificia.
Ni la Creacion ni la Encarnacion modifican a Dios, como enseña magistralmente el Doctor Común.
Lamento, pero no comparte ni los prolegomenos de la fe cristiana.
No comparte la nocion de Dios. Como que me diga que tampoco es único, o que no es Persona, o que no es Suma Bondad.
En ese contexto, es inútil discutir detalles.
Si para Ud Dios cambia, pues es ridículo hablar de verdad, dogma o inmutabilidad de la fe. Obviamente.
Si quiere, iniciamos un debate teologico o más bien metafísico, pero nos irìamos muy lejos.
Tiene usted "palabras" para todo, D. Luis.
Primera cosa: nada es "inmutable" en sentido estricto, ni siquiera Dios. ¿Por qué? Entre otras cosas, porque es un atributo propio de divinidades de religiones paganas o que determindas tradiciones filosóficas atribuyen a una cierta idea de Dios. No es un atributo propio del Dios de Jesucristo hablando en el sentido propio y fuerte del término, entre otras cosas porque puede dar lugar a equívocos. Dígame usted si la decisión de Dios de incorporar en su seno la naturaleza humana a través del hombre-Dios Jesús cuadra perfectamente con la supuesta "inmutabilidad" de Dios; porque la segunda Persona del Misterio Trinitario no es el Logos, sino Jesucristo Dios y hombre; por lo que la naturaleza humana ha sido asumida por Dios para siempre, es decir forma parte de su esencia. Por tanto, es una forma "inapropiada" de hablar de Dios; es una analogía que muestra suficientemente sus carencias.
toda la tradicion y el magisterio condenan la práctica de la sodomía como pecado contra natura.
Por cierto que dicha condena, como se ha archirrepetido, no se extiende a la condicion de las personas que sufren esta inclinacion. A estas, como por otra parte a todo cristiano, se le propone la castidad según su estado. Si viven continentemente y sin producir escándalos, son loables. Si caen, tienen el sacramento de la reconciliacion, como todos nosotros pecadores. Por su condicion homosexual (que no es natural)no son ni mejores ni peores que el resto de nosotros pecadores, que tenemos innumerables inclinaciones de mala índole como consecuencia del pecado original: adulterios, sexo descontrolado, potencial adiccion a múltiples sustancias o conductas, etc etc. Por cierto, vencer estas inclinaciones, sin la gracia, resulta realmente difícil. Con la gracia, todo puede realizarse, y esto no es voluntarismo, precisamente, sino confianza en la potestad sanante de Dios.
3) De modo tal que, contrariamente a lo que Ud afirma, el Depósito de la Fe, que San Pablo manda guardar sin alteracion, y la Revelacion, se han cerrado con la muerte del ultimo Apostol, y la Iglesia no debe innovar en nada sobre este Depósito, sino cuidarlo y desarrollarlo homogeneamente de siglo en siglo, profundizando en su comprension pero sin introducir cambios. Una palabra ha dicho el Padre, y esta palabra es Jesús, y no hay otra.
Nadie, ni este servidor, ni siquiera el Papa, pueden hacer que lo que está mal esté bien, ni cambiar una jota de la Escritura. No somos dueños del depósito de la fe ni de la moral catolica, sino sus custodios.
Entre los puntos de moral que hemos recibido, claramente San Pablo nos advierte que los sodomitas no entraran en el Reino de los Cielos. Y que la homosexualidad activa y las diversas perversiones sexuales homo y heterosexuales son consecuencia de la idolatría y del abandono del concepto de la ley natural. Desde entonces, toda la tradic...
2) Y no ha habido cambio alguno, porque la Iglesia goza de la nota de infalibilidad, que consiste en que lo que enseña en materia de fe o moral, como Maestra, tiene la asistencia del Espíritu Santo, que vela por el mantenimiento del depósito de la fe. Esta nota de infalibilidad procede de las fuentes de la doctrina: las Escrituras y la Tradicion. De modo que lo que ha sido enseñado desde siempre, por todos, en todas las sedes, conforma la Tradicion inerrante de la Iglesia. En esta tradicion, tiene un valor fundamental la comunión de estas sedes con la sede romana, que confiere certeza a las doctrinas, dado que por la promesa de Cristo a Pedro, el obispo de Roma tiene la mision divina de confirmar en la fe a sus hermanos. Sin embargo, conviene notar que la infalibilidad se predica de la Iglesia, y no debe confundirse con el especial privilegio de infalibilidad de que goza en ciertas circunstancias el Papa.
Juanbi,
no recurro a mi autoridad, soy uno de los comentaristas que más argumentos da en este foro.
Voy a intentar responder alguno de sus planteos:
1) No ha habido cambio alguno, ni puede haberlo, en materia de dogma o moral, en el magisterio de la Iglesia. Cita Ud el dogma extra Ecclesia nulla salus, que no ha sido nunca derogado, salvo por los progresistas. Por cierto que se han rechazado interpretaciones simplistas, como las que negaban el valor del bautismo de deseo y la pertenencia implícita a la Iglesia, pero el dogma sigue en pie. Respecto de la libertad religiosa, se trata de una materia contingente y política, y solo lateralmente se conecta con el dogma o la moral. Por cierto que las opiniones políticas o contingentes no forman parte del magisterio inmutable de la Iglesia.
Parece que nuevamente habríamos de preguntarle a Jesús (el Cristo de Dios por la fe)que si "éstos" son "así" por sus pecados o por los pecados de sus padres. Y no porque sean "enfermos" o se vean afectados por una "patología genotípica o psicológica", sino porque a semejanza de los cojos, ciegos, leprosos, etc. son "excluídos" de la comunidad y de la comunión eclesial a modo de "pecadores", pues serían "objetivamente pecadores a los ojos de la Ley" al no renunciar a tener relaciones sexuales con personas de su mismo sexo en un clima de amor en la pareja.
Y aún así y todo, seguimos lanzando "piedras" (anatemas) sobre estas personas porque nosotros "no somos así". Y daremos gracias a Dios, como el fariseo, por no ser como el "publicano", por ser heterosexuales y sentirnos orgullosos de no ser como "ellos", pues ni siquiera su "voz" (¿verdad Luis?) merece la pena que sea escuchada, pues la "tradición" ha dado una palabra "definitiva" y "`para siempre".
Y hay, respecto de esta cuestión, algo "cruel" e "inhumano". Pretender hacer de un "voluntarismo" acérrimo la "medicina" para practicar la continencia sexual es una auténtica aberración. Para vivir como "eunucos" por el Reino hace falta la previa "gracia" o don del Espíritu. Y esto, objetivamente, no se ha verificado en la mayoría de las personas con esta orientación sexual. ¿Será que estas personas son "malísimas" y se oponen a la acción del Espíritu en ellas? ¿O será, más bien, que les imponemos una carga insoportable que ni nosotros mismos podríamos cumplir?
Abandonar a estas personas a su suerte en orden a la salvación sería lo más opuesto al carisma de "pastor" con que la tradición bíblica y eclesial describe a los responsables de la comunidad eclesial.
Respecto del comentario de D. Ireneo, decir que cada cual puede buscarse al psicólogo o psiquiatra de turno para justificar lo que uno ya está convencido de antemano. Y esa postura no es muy "honesta" que digamos (no digo que usted no sea honesto, ¡ojo!). El hecho, le guste a usted o no, es que la homosexualidad como tal no forma parte de las "perversiones" sexuales, ni es una "patología". Así que de "contra-natural" nada de nada; ni de "inmadurez" menos aún. De lo contrario no podríamos fiarnos de las conclusiones científicas nunca ni para nada. Cosas aparte serán las consideraciones de índole de moral religiosa. Y respecto de esto tengo que decir que las razones que aduce el Magisterio sencillamente no convencen.
No pretendo inducir a un relativismo absoluto, pero asimismo me opongo a considerar el "depósito de la Revelación" como si fuese un baúl cerrado. El dinamismo, que no la traición, con que la Iglesia va profundizando en la Revelación, merced a la asistencia del Espíritu de Dios, permite no clausurar como definitivas muchas cosas. A no ser que D. Luis, con perdón, se erija en el Hijo del Hombre y desplace al Señor Jesús adelantando así su parusía, la de él, la de D. Luis, claro.¡Perdón por el comentario "jocoso"!jejeje...
Le recuerdo, Luis,que la Historia de la Iglesia y de la Teología nos da más que abundantes testimonios de cambios en la doctrina. Y digo bien, "de cambios". Se podrá aducir que si nunca fue doctrina infalible (por cualesquiera de las vías) o que fueron posiciones nunca asumidas de forma oficial como doctrina católica, pero ahí están los testimonios...Me refiero, por ejemplo, al derecho de "libertad religiosa", asumida de forma oficial en el Concilio Vaticano II y que costó a la Iglesia, entre otras cosas, el desgaje de los tradicionalistas de Lefevre (entre otros motivos). Me refiero, también, a la tradicional "Extra Eclesiam nulla salus", permutada por la proposición de la posibilidad de la salvación fuera de las fronteras visibles de la Iglesia; y, aunque se aduzcan razones sobre el concepto de Iglesia que se maneja en las distintas proposiciones, lo cierto es que hay un salto cualitativo objetivamente verificable en este pronunciamiento del Magisterio.
¡jo_er con el tal Luis! Primero que profesor de Ética, luego que profesor de Teología moral y ahora que trabajó varios años en un juzgado penal...Recuerdo que S. Pablo, en su epistolario, jamás recurrió a su condición de Apóstol de Cristo para dar autoridad a sus escritos, sino que siempre argumentó desde la fe y la razón.
Luis:
La mayor parte de los delitos son descubiertos, la inmensa mayoría de los abortos son clandestinos y no llegan a conocimiento de la Justicia. Por tanto, la las leyes contra el aborto procurado son inútiles. Y una burla porque sólo castigan a las pocas desgraciadas que tienen la mala suerte de que se conozca su caso.
Adios, Sabiola.
Gallego-suspicio-podro-multinick, es usted sumamente pesado. No le he dado la razon, le he dicho que el argumento de que los poderosos eluden las leyes no solo se aplica al aborto, sino a todas las figuras del codigo penal. Ergo, la solucion no es suprimir las figuras del codigo, sino tener jueces y procedimientos probos y buena atencion defensora gratuita.
Con esto, que ya es suficiente, corto este hilo de dialogo con Usted. Que para quedarme con la ùltima palabra, me peleo con mi mujer.
Luis:
Gracias por darme la razón, aun sin quererlo: los banqueros no van a la cárcel
porque son poderosos, los rateros comunes sí van por no serlo y le aplican todo le peso de la ley. Lo del valor disuasorio de las leyes penales no se lo cree ni el que asó la manteca: la pena de muerte, por ejemplo, donde está vigente no ha eliminado los asesinatos.
Tampoco van presos los banqueros, y eso no es motivo para suprimir los delitos contra la propiedad.
La ley tiene también una funcion ejemplar, con independencia del castigo. La definicion de una actividad como ilícita ejerce un efecto disuasorio.
En mi paìs no van mujeres presas por abortar, a pesar de que el aborto sea delito. Me basta con muchos abortos que se evitan, y con que algun empresario de clinica vaya cada tanto preso, que eso ocurre.
Luis:
No nos tome el pelo con bachillerías de leguleyo: las mujeres de familias ricas no van a la cárcel por abortar, sólo van las pobres. Todos sabemos por qué, y el que no lo sepa que pregunte al primero que se cruce en la calle y se lo aclarará.
Podro-gallego-suspicio-multinick, con varios años de trabajo en un juzgado penal, le puedo asegurar que, en todos los delitos, quien tiene más recursos economicos tiene muchas màs posibilidades de zafar de la justicia.
Le toca al juez aplicar la equidad, atenuando las penas de los màs débiles, agravando la de los poderosos.
Luis:
Se me olvidaba notarle un error de juicio que desliza en su comentario al mío.
No hace ineficaz una ley penal el que algunos infractores escapen de sus manos, sino la imposibilidad de verificar la comisión del delito en todos los casos.
Si no ve la diferencia, comprese unas lentes de ver de lejos.
Luis:
Su afán de llevar la contraria siempre y a todo bicho viviente le lleva a decir muchas sandeces. Una ley para ser eficaz tiene que ser justa, y no es justa una ley que se aplicaría a unos sí y a otros no. También en el aborto hay desigualdad: las gentes con recursos económicos pueden procurárselo a su salvo, las que carecen de ellos serían carne de presidio.
Sigo creyendo que las manifestaciones de quienes presumen de cristianos, contienen muchas más piedras escondidas en las manos, que brazos extendidos para aceptar a los demás, con sus defectos y virtudes.
Justificar nuestra agresividad por la intolerancia hacia los errores de los demás, no es una virtud cristiana, lo diga quien lo diga.
Ciertamente que los homosexuales, los heterosexuales, y las mujeres que abortan, somos hijos de Dios. Todos, sin excepción.
Las leyes civiles hay que respetarlas, pero no forman una norma ética, sino política y social.
Y Usted, señor Poldro, de derecho no sabe nada. La razon de eficacia de una ley penal no reside en que sus infractores sean castigados en todos los casos. Con ese criterio, habría que derogar la mayoría de los tipos del codigo penal.
La señora Aroz tendrá mucha fé, pero su preparación política deja bastante que desear. Su propuesta de abolir el aborto es una tontería descomunal: el aborto ya estuvo prohibido por ley, y no por ello dejó de haber abortos. Para que una ley sea eficaz los infractores tienen que ser habidos para ser castigados en todos los casos, cosa imposible en el aborto.
Repito, como ya lo he hecho en anteriores ocasiones que no juzgo al homosexual, sólo no admito que se equipare la unión de ambos sexos con matrimonio. Por lo demás, tampoco estoy por perseguir las relaciones sexuales, siempre que estas sean consentidas.
Otra cosa es que yo admita por mi fe que fuera del matrimonio no tienen razón de ser.
Naturalmente hay ahora sexólogos y un ambiente hedonista predominante que denomina represión al control del propio cuerpo y sus apetitos.
Es igual que la gula, uno puede morir de un empacho, pero todo el mundo sabe que comer con moderación es lo más sano.
La adicción al sexo es ya una patología.
....afirma el famoso psiquiatra y psicoanalista Marcello Girardi "Se trata de un grupo heterogéneo. Y me sorprende que alguien que haya atendido a estas personas pueda referirse a ellas como un grupo homogéneo".En la inmensa mayoría de os casos en homosexual no nace, SE HACE homosexual.
Cordiales saludos.
Gracia y Paz.
Amiga Sofia: " Hasta ahora, innumerables estudios en uno u otro sentido dan cuenta de que no hay pruebas concluyentes para afirmar si la homosexualidad es de origen genético o ambiental, si es innata o aprendida".
La inmensa mayoria de las homosexualiades lo son no por naturaleza, sino psicológicas o por aprendizaje o desviación patológica.
"Por ahora, la percepción mayoritaria de los especialistas es que, para conformar la orientación sexual de una persona, confluyen una serie de factores: biológicos (genéticos, hormonales), sicológicos (producto de experiencias de relación con personas significativas, sobre todo las más tempranas), sociales (si un niño no posee las características comúnmente asociadas a la masculinidad, la sociedad - educación y cultura - puede hacerle dudar de su identidad sexual)".
" "No se puede hablar de 'la' homosexualidad, sino de 'las' homosexualidades", afirma el famoso psiquiatra y psicoanalista Marcello Girardi "Se trata de un grupo hetero...
Pues yo no lo veo nada claro.
En principio, estoy con Juambi. Aunque a mí no me parece lo mismo una pareja heterosexual que una homosexual, porque no lo son, sí creo que son naturales ambas, pues existen por naturaleza, no se crean artificialmente, y creo que tienen derecho a ser aceptados y amados tal como son.
Ya sé que no es la doctrina oficial de la Iglesia Católica, no hace falta que me lo diga nadie ahora, pero espero que cambie.
Buenas noches
Lo que dice la Santa Madre Iglesia ( Cura ,7):
" Si Dios les exige a los homosexuales, por conducto de la ley moral natural y de la revelación que le confió a la Iglesia, que sean CASTOS en la abstinencia, el único camino para conseguirlo es practicar constantemente LACASTIDAD con una fuerza de voluntad sostenida por la gracia sacramental y por la plegaria, de manera que el alma se revista del hábito moral de la castidad (los hábitos morales no se poseen por una oscura suerte, sino que se adquieren con la práctica constante). Pero, por el contrario, cada vez que un homosexual cede a la tentación y realiza un acto homosexual, no sólo comete un pecado mortal gravísimo, sino que refuerza en su interior «una inclinación sexual desordenada» (Cura, 7), con lo que se convierte en esclavo de un vicio abominable".
Claro como el agua clara.
Gracia y Paz.
Juanbi, sigue argumentando a caballo entre el pensamiento catolico y el modernismo laicista. Le voy a contestar sólo un tema, para no confundir.
Confunde Ud el privilegio de la infalibilidad pontificia, que efectivamente tiene sus condiciones fijadas por la tradicion y el Concilio Vaticano I, con la nota de infalibilidad de la doctrina catolica, que pertenece a toda doctrina de dogma y moral enseñada por el magisterio secular de la Iglesia. A ese magisterio infalible pertenecen los Credos, las definiciones dogmaticas de los Concilios sobre fe y moral y el magisterio ininterrumpido. La homosexualidad activa o sodomía, ha sido invariable e infaliblemnte condenada, desde San Pablo, como desorden y pecado. No hace falta que un Papa ahora, en uso de la infalibilidad (usada dos veces en dos siglos) la declare pecado.
A lo que a la razón bien pudiera "repugnar" es que el Magisterio eclesiástico siga pretendiendo en erigirse en el intérprete auténtico de la "ley natural", pues entre otras cosas, el paradigma teocrático del medievo ya no goza de salud en una sociedad humana plural, diversa en personas,credos, creencias,etc., una sociedad y unas personas que gozan de "autonomía" y de la condición de "mayoría de edad". Lo cual no debe entenderse como una exclusión de las aportaciones que pudiera hacer dicho Magisterio al conjunto del pensamiento humano. Pero, por favor, que sea al menos en las coordenadas que aporta el pensamiento científico. De lo contrario terminaríamos en el averroísmo de la "doble verdad", tan poco razonable como disparatado.
Vamos a ver, D. Luis, bien debería saber usted las condiciones que el CIC pide a una proposición para tener el carácter de "infalible". No me diga, pues, que el magisterio eclesiástico tiene por infalible su doctrina moral sobre la homosexualidad.
Me parece, también, que es una "barbaridad" afirmar que a la razón natural repugna la homosexualidad; a no ser que "usted" se erija en portavoz y juez de esa razón natural.
Y entérese, con el debido respeto, que hay más filosofía que la "philosophia perennis"; que la "Modernidad" nacida del Renacimiento y, sobre todo, de la Ilustración, supone un hito en la historia del pensamiento y que la crítica que aporta es insoslayable para toda reflexión posterior que se tilde de racional; a no ser que usted prefiera seguir viviendo y pensando en y desde la época de las "cavernas".
Lunes, 28 de mayo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia