Diálogo sin fronteras

Se dice el pecado no el pecador

14.11.08 | 17:51. Archivado en Catecismo
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La frase que titula este post la hemos oído en multitud de ocasiones. A mi me gusta mucho y creo que va bien para lo que quiero decir.

Una de las adherencias de los blogs es su estilo provocativo. Hay que conseguir lectores al precio que sea, para ello adquirimos un modo de comunicar que suscite controversia, que produzca polémica, que incite al diálogo o a la confrontación. Ese sería uno de los talentos de hábiles comunicadores que reciben cientos de comentarios cada día.

Sin embargo, nosotros leeremos este domingo “la parábola de los talentos” en otra clave. No será la del éxito fácil y ramplón haciendo concesiones a la galería. Será el fruto de la semilla del reino que anida en nuestro corazón. En ella lo importante no es brillar con valores humanos, sino en la fe, la esperanza y la caridad.

Es cierto que debemos denunciar aquello que nos produzca escándalo y no se ajuste a la fe que profesamos, pero la manera como se realiza cambia mucho el mensaje. Siendo siempre el mismo, no es igual imprecar que sugerir. Y hay que escuchar el canto de los pájaros y ver los lirios del campo con un espíritu bucólico para alegrarse con el mensaje del Reino. Que no es un mensaje de condena sino de conversión, de redención.

Vale, que algunos se han pasado por el Arco de Triunfo toda la doctrina de la Iglesia, olvidando el catecismo al que se le considera un corsé que no deja respirar con normalidad. Que nos ahoga en el mero cumplimiento y nos hace olvidarnos de lo esencial que es el corazón. Pero también es cierto que algunos se sirven de esa frase hecha para adecuar la vida religiosa a su comodidad. De esta manera nos construimos una religión a la carta, donde lo que cuenta es que yo me sienta auténtica. Olvidando que juzgar los actos humanos considerando sólo la intención que los inspira o las circunstancias, no suprime lo esencial. Como dice el catecismo(1756) “Hay actos que, por sí y en sí mismos, independientemente de las circunstancias y de las intenciones, son siempre gravemente ilícitos por la razón de su objeto; por ejemplo la blasfemia o el perjurio, el homicidio o el adulterio. No está permitido hacer el mal para obtener un bien”.

En este sentido denunciar aquello que está mal, no es incitar al escándalo, sino precisamente dejar claro que hay una línea divisoria entre el bien y el mal, que de alguna manera se establece en los mandamientos y en el Magisterio de la Iglesia. Cuando alguien va ronroneando como un gato para hacer parecer lo malo como bueno, justificando lo injustificable, olvida a Santo Tomas de Aquino: “No se puede justificar una acción mala por el hecho de que la intención sea buena”. Ahí queda eso.

Sigamos con el catecismo (1760) “El acto moralmente bueno supone a la vez bondad del objeto, del fin y de las circunstancias”. A estas alturas ya se estarán preguntando a dónde quiero ir a parar. Pues nada más que a señalar el pecado no el pecador. Hay gente muy hábil en encontrar los defectos del prójimo y señalar los mismos. Mientras que la actitud del hermano no es destruir la reputación de otro, sino hacerle ver que se encuentra equivocado y llevarlo al buen camino.

Por eso no comparto el carisma de Juan el Bautista, aunque sea el precursor. Su diatriba llevaba a la conversión por el temor. Mientras que a Jesús le bastaba un “Ven y sígueme” para que la gente tomase partido por el Reino. Seguro que con muchas dificultades y caídas pero con el convencimiento de que aquello era la Verdad y que allí se encontraba “el tesoro por el que valía la pena dejarlo todo”.

Ahora que se ha puesto de moda las asociaciones ciudadanas con iniciativas de todo tipo. Tendremos que caer en la cuenta de cuáles están ocultando una manipulación de la opinión pública. Y cuáles son precisamente aquellas que se relacionan directamente con los valores del Reino. Para ello nos servirá esta cita del catecismo (1783) “Hay que formar la conciencia, y esclarecer el juicio moral. Una conciencia bien formada es recta y veraz. Formula sus juicios según la razón, conforme al bien verdadero querido por la sabiduría del Creador. La educación de la conciencia es indispensable a seres humanos sometidos a influencias negativas y tentados por el pecado a preferir su propio juicio y a rechazar las enseñanzas autorizadas”.

Sería interesante repasar cual es la rectitud de la conciencia moral dentro de la Iglesia para comprender que al hacer patente la falta cometida, lo que se busca es el arrepentimiento no la condena. Es la gracia de Dios la que salva y hay que llevar al pecador a buscar el perdón que se ha de pedir, el bien que se ha de practicar y la virtud que se ha de cultivar sin cesar con la gracia de Dios.

10 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por sofía 15.11.08 | 20:40

    Firmo cada palabra de saruce, hoy.

  • Comentario por saruce 15.11.08 | 14:25

    Ireneo, no pienso discutir en público mis "desavenecias" con el catecismo de la iglesia católica, aunque sí lo haría en privado, sin problema alguno.
    Soy cristiano viejo, y amo a mi iglesia tanto, que no deseo que mis palabras sean utilizadas como arma de ataque contra la misma, por gente sin escrúpulos.
    Pero hasta ahí llega mi actitud responsable.
    Para ser gente que sabe vivir en la luz, sin esconderse, necesitamos hablar claro, y que todos nos entiendan, desde el más joven hasta el más viejo. Como se entienden las catorce (14) palabras.
    Me sigue gustando el corazón de la alcachofa, y no sus hojas.

  • Comentario por Ana_MS 15.11.08 | 08:22

    Carmen:

    Te felicito por el post; me ha encantado. Esto sí que es evangelizar. En una mano la verdad y en la otra la caridad, la mano tendida hacia el prójimo. Enhorabuena.

    Un cordial saludo.





  • Comentario por Isaias 15.11.08 | 01:28

    El catecismo es el mejor compendio teológico que existe, el problema es que es totalmente denostado sobre todo por un sector de la Iglesía, por ministros de la misma que tendrían que ser los primeros en defender las verdades de la fe y que por desgracia se dedican a dinamitar la fe en plena linea de flotación.
    Coíncido con lo que dice Bruno sobre Jesús, si bien es verdad que analizando el discurso en lineas generales Juan Bautista es mucho más duro, más en la linea del Antiguo Testamento.

  • Comentario por Bruno Moreno Ramos [Blogger] 14.11.08 | 23:45

    Carmen:

    Yo recordaría que Jesús dijo cosas durísimas en ocasiones, mucho más duras que las de S. Juan Bautista: nidos de víboras, sepulcros blanqueados, más os valdría que les atasen una piedra y les tirasen al mar, zorro (a Herodes), Satanás (a Pedro), os vomitaré de mi boca...

    Entiendo que, algunas personas, necesitan que se las hable con dureza, para romper el endurecimiento de su corazón (si no, Jesucristo nunca lo habría hecho), especialmente los que nos creemos buenos.

    Lo que no puede faltar nunca es la caridad, pero no hay que ser ñoños: la caridad no está reñida con la dureza cuando hay que ser duros, creo yo.

    Un saludo.

  • Comentario por Carmen Bellver [Blogger] 14.11.08 | 22:35

    Jovi:
    Esto no es un confesionario. Así que se dice el pecado pero no el pecador. O estaríamos todos mudos frente a cualquier salvajada.

  • Comentario por jovi 14.11.08 | 19:59

    no se dice ni el pecado ni el pecador.

  • Comentario por Ireneo 14.11.08 | 19:28

    Tengo necesariamente que disentir de Saruce y con todos los respetos naturalmente.
    Y decirle, que el catecismo ya es una guia de bolsillo del cristianismo y existen, en formato pequeño, y muy baratos. Y hay que leerlo y releerlo siempre e intentar cumplirlo. Si existe alguién que lo puede cumplir entero y verdadero, es SANTO DE ALTAR.
    Y desde luego no estoy de acuerdo en lo que dice: " Hay pasajes del catecismo que no merecen más allá de un cero en puntuación, creo yo". Fuera de su contexto su lectura resulta equivocada. Y dentro de su contexto, todo está perfectamente estudiado, matizado y muy bien meditado y no tiene errores posibles. Yo lo pido a Saruce nos diga cuando, como y que pasaje o número completo se merece el Catecismo un cero. No estoy de acuerdo para NADA.
    Es un libro que ronda la perfección y debe ser integro, de obligado cumplimiento para un cristiano aunque sea difícil poder conseguirlo o lograrlo.
    Cordiales saludos.
    Gracia y Paz.

  • Comentario por saruce 14.11.08 | 19:02

    Porque un catecismo debería ser como una guía de bolsillo para los católicos.
    Un libro de fácil comprensión, que permitiese aclarar dudas elementales, sobre aspectos, también elementales, de nuestra religión.
    Porque lo verdaderamente fundamental, que es el mensaje cristiano, está expresado nítidamente en las catorce (14) palabras más importantes de nuestra fe: "Ama a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a tí mismo".
    Sobran citas. Hay que eliminar muchas hojas de la alcachofa, para llegar a su corazón.
    Ya lo advirtió Tagore, "los árboles no nos dejan ver el bosque".

  • Comentario por saruce 14.11.08 | 18:50

    Es un asunto muy delicado todo lo referente a la "educación de conciencias".
    ¿Cómo se lleva a un hermano por el buen camino, si a ese hermano no le interesa ir por allí?. Y a propósito del buen camino, no todas las sensibilidades (me refiero a conciencias) tienen idéntica percepción de lo bueno y de lo malo, de lo normal y de lo fundamental o básico.
    Hay citas que se las traen, como "el bien verdadero querido por la sabiduría del Creador".
    Hay pasajes del catecismo que no merecen más allá de un cero en puntuación, creo yo.

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