Pocas veces tengo ocasión de destacar alguna película que promueva valores y no sea mera degradación de los mismos, bajo una determinada perspectiva ideológica. Pero este fin de semana he tenido ocasión de ver “El niño con el pijama de rayas”. Sabía que la película está basada en un libro del joven autor irlandés John Boyne, que ha sido un éxito editorial, lo que no significa que su libro vaya a pasar a la historia por su calidad literaria. Algunos lo clasifican de literatura juvenil.
Es evidente que tratar el tema del Holocausto desde la mirada infantil e ingenua de un niño, tiene una particularidad especial. Si el niño además es un lector de aventuras a quien se le ha separado de sus amigos, es natural que busque la manera de entablar amistad con otros niños de su edad. El pequeño Bruno con su mirada de ocho años, no cree posible que su padre sea un hombre malo. Un día en una de sus exploraciones por los alrededores de la casa encontrará detrás de la alambrada un niño con un pijama de rayas. Ese será el inicio de una amistad entre dos niños que no entienden lo que sucede a su alrededor, pero que están convencidos de que pueden ser amigos pese a pertenecer a dos mundos diferentes.
Resulta interesante ver como el entorno de los adultos está envuelto en las contradicciones que supuso el nazismo para el pueblo alemán. La abuela del niño es especialmente crítica con su hijo que forma parte de las SS y ha sido ascendido a comandante de un campo de concentración.
Destaca también el juego de manipulación política que llevó a cabo Himmler para hacer posible el exterminio del pueblo judío y de todos aquellos que no estaban inmersos en las consignas del partido. El adoctrinamiento de la sociedad mediante falsas representaciones donde se ven escenas idílicas en un campo de concentración. Es una muestra más de cómo se puede manipular a la masa. Basta querer creer en lo que te dicen desde el cine o la televisión, para que tu visión quede completamente condicionada.
De manera que desde la alegría inicial por el ascenso de su marido, una esposa cristiana y buena madre que desea lo mejor para sus hijos, recibirá el impacto emocional que la hace desmoronarse cuando descubre que las chimeneas no queman ropa ni objetos usados, sino que son utilizadas para eliminar el rastro del exterminio planificado con criterios de máxima productividad en el sometimiento y la eliminación de los prisioneros.
Es bonito recorrer la mirada tras la ingenuidad del niño y la inocencia de la madre; así como ver la transformación de la hija y del propio comandante del campo, que llegan a perder las más elementales normas de respeto que se debe a cualquier ser humano. Ya se sabe que para los nazis los judíos no eran personas.
Una película de buena factura, donde no hay el dramatismo que en otras películas provoca la situación. Es una nueva lectura, como en su día lo fue “La vida es bella”, sin que ninguna de ambas películas se pueda comparar. Pero precisamente porque la mirada del niño es la que dirige toda la acción, podemos soportar la tensión del argumento, sin caer en excesivos sentimentalismos ni en dramatismos llevados hacia lo morboso.
Yo aconsejo ir a verla. Hace pensar lo que siempre nos preguntamos: ¿Cómo es posible que personas aparentemente estables, normales, creyentes, pudieran caer en aquella barbarie?. Pues aquí la película nos explica que en ocasiones las situaciones sociales, nos envuelven sin que podamos discernir con claridad si estamos del lado correcto.
La película tiene un final sorprendente, que sin embargo vamos deduciendo paso a paso. Probablemente tampoco sea una obra maestra del cine, pero le pasa como al libro, se deja ver, sin sobresaltos, con facilidad. De manera que con toda seguridad también será un éxito de taquilla.
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Yo leí la novela en inglés, y me parece que la sencillez no está reñida con la calidad. Es el estilo que le va a una historia contada desde la perspectiva de un niño.
Intentaré ver la película.
Gracias a Ana por la pista (para cuando tenga tiempo de leer) el tema de la propaganda política me fascina. La publicidad y la demagogia son fenómenos que deberíamos estudiar a fondo para evitar las manipulaciones.
Hablando de otro tema, me gustaría que se quedara reducido a la convicción general de que efectivamente "no luce". Que se note. :)
Saludos cordiales a tod@s
Los nazis fueron auténticos maestros de la propaganda; existe un libro muy bueno sobre el tema. El autor es Robert Gallately, y la obra se titula "No sólo Hitler. La Alemania nazi entre la coacción y el consenso". Aquí analiza los diferentes medios de propaganda que utilizaron los nazis para manipular a la población.
Respecto al otro tema, yo me pregunto como se debe de sentir cualquiera de los hijos de los nazis al saber que su padre era un monstruo, ¿maldecirá su propia sangre?. No es para menos.
Un cordial saludo.
Lucía lo tuyo es un no parar de soltar tonterías sin ton ni son. Ya cansas bastante. Ya nos ha quedado claro que odias a la Iglesia, bueno tu misma pero aporta argumentos válidos no una tontería tras otra.
Precisamente Carmen, la semana pasada leí el libro. Literariamente es muy simple, va un poco en la linea narrativa de "el principito". Creo que lo más impactante y lo que ha dado lugar a que sea un "best seller" es el final que aunque se intuye es muy sorprendente. Creo que es un libro muy recomendable para los jóvenes. Los terribles acontecimientos del holocausto nazí narrados bajo la inocente mirada y perspectiva de un niño.
..... pero carece de ese punto de mala leche que parece consustancial a un alto mando de las SS.
Así las cosas, todo conduce fatalmente al trágico final, que no destriparemos, pero que no es difícil de adivinar. Queda entonces un filme resultón, agradable de ver en su denuncia desde otro punto de vista de una matanza sin nombre sobre la que nunca se harán suficientes películas, pero nada más. Es cierto que, en España al menos, está funcionando magníficamente en taquilla: bueno es que, por una vez, no sea la tópica historia de acción y efectos especiales la que lleve al público al cine, sino esta pequeña fábula sobre el niño que no sabía, ni llegará a saber, qué punto de maldad son capaces de alcanzar sus mayores en según qué circunstancias".
....un chico criado en un hogar nazi es lo mejor del filme, como si el ser humano pudiera volver al estado de ingenuidad del buen salvaje de Rousseau, o al de los protagonistas de “El pequeño salvaje”, de Truffaut, y “El enigma de Gaspar Hauser”, de Herzog.
Lástima que no llegue mucho más allá; es cierto que los encuentros con el chico judío preso en Auschwitz tienen fuerza, son de lo más válido en la historia. Pero el cotidiano deambular del chico en su hogar, con el padre y el abuelo nazis hasta los tuétanos, la madre asqueada cuando conoce el felón trabajo de su marido, la hermana abducida por la aberrante ideología del “Mein kampf”, resulta con demasiada frecuencia inverosímil, como de cartón piedra. A ello no es ajeno un notable error de casting, porque David Thewlis (cuyo personaje más popular es seguramente el licántropo Remus Lupin en la saga de “Harry Potter”) sólo encaja en el papel de nazi cabrón en cuanto a su pelo rubio, pero carece de ese punto de mala leche que p...
...para acercarse hasta la cerca de alambre de espino a hablar con su nuevo amigo, a jugar con él, a llevarle comida. También el miedo hará asomar el fantasma de la deslealtad. Pronto el filme toma un camino que, a poco que el espectador tenga dos dedos de frente, le hace imaginar el atroz final.
Quizá el mayor mérito de la película sea, precisamente, esa aportación de una nueva perspectiva sobre el Holocausto, una visión distinta, a fuer de inocente, desde una mirada en la que no cabe siquiera la posibilidad de que unos seres humanos, supuestamente civilizados y organizados en lo que se supone es un Estado moderno, se dediquen a exterminar metódica, aberrantemente, a otros seres humanos, por la “gravísima” causa de pertenecer a una etnia concreta (para el caso, los judíos, los mayores damnificados en aquel horrísono proceso que la historia universal de la infamia --¡ay, Borges, siempre Borges!—conoce como el Holocausto). Esa inocencia primigenia en un chico criado en un hogar ...
Opinión por criticalia:
" Sobre la novela “El niño con el pijama de rayas”, el último éxito de literatura infantil y juvenil, del que es autor John Boyne, estaba cantado que, más temprano que tarde se haría una película: aquí está. No conozco el original literario, pero ya sabemos que no hace falta: la obra cinematográfica, como la literaria, son autónomas. El eje central del filme es el acercamiento al Holocausto desde la mirada inocente de un niño de ocho años, hijo de un alto oficial nazi, de las SS para ser más exactos (les hago gracia del viejo chiste: era un tipo tan malo que lo echaron de las SS por sádico…), que por mor del traslado de su padre como responsable del campo de concentración de Auschwitz, descubrirá la existencia de lo que él cree que es una granja, y en ella a un chico de su misma edad, con el que pronto entablará una especial relación de amistad.
Esa relación habrá de sortear dificultades, como la diaria mentira del niño para acercarse hasta la cer...
Para Lucia:
Puedo comunicarte que desde hace algún tiempo todas actuaciones en este Blog están siendo grabadas en disco duro, por si pueden ser constitutivas de delito como difamación o calumnia y te va a costar muchisimos ricos euros si el Juez así lo dispone.In cluso privación de libertad.
Una cosa es participar y cambiar opiniones divergentes y educadas según Ley y otra cosa vulnerar las leyes penales vigentes. Estás pasando claramente la LINEA ROJA.
* * * (XX23).
El día que estrenen una película que se titule "El niño con traje hitleriano que llegó a calentar el sillón papal con sus posaderas" iré a verla.
Y preguntaré...¿cómo es posible que un dios permita esas piruetas y esas calenturas y esos trajes para finalmente derivar en zapatitos de charol y gorrete de piel de marta?
¿Es posible que algún día, dados esos antecedentes, pueda ocupar con todo derecho la silla pontificia una meretriz arrepentida?
Es un tema muy manido y muy visto, pero desde una mirada muy diferente.
No obstante se puede ver y para lo que hay en cartel y por la fama del libro ( 1º en ventas )será un éxito. No es mala película.
Blogeer, espero no me borres esta vez.
Ten paciencia y lo mismo ( aunque pienso de manera muy diferente )seremos amigos.
Saludos.
Viernes, 17 de febrero
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