Diálogo sin fronteras

Pido disculpas por el post del padre Apeles

09.10.08 | 19:28. Archivado en Actualidad
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Pido disculpas por el post dedicado al padre Apeles. No soy quien para juzgar su persona y mucho menos su calidad de sacerdote. Sin embargo no me gusta su página Web, tampoco sus devaneos con los medios de comunicación, su esnobismo cultural y su amor a la vida social. No me esperaba que fuera titular en religión digital. Ha sido un desahogo infantil por mi parte.

Lo cierto es que entre los muchos post que he podido publicar a lo largo de estos años, ninguno ha recibido el número de visitas que el contador sigue marcando en el del padre Apeles. Pero miren por donde, una que es un poco cuca en esto de medir la calidad y la cantidad, echa en falta a los comentaristas habituales. De esos pocos, muy pocos. Y me alegro. Se nota que las entradas son el picoteo de la curiosidad, pero no la lectura sosegada en busca de información u opinión.

Esto me hace sentirme optimista y me reconcilia con el ser humano. No todo está perdido si la gente sigue buscando algo más que prensa rosa, amarilla, bicolor o lo que se quiera. Puestos de lleno en la época de la imagen que da la espalda a la lectura, que la prensa pueda competir con los videos y las fotografías, es una maravilla de la técnica. Si además tenemos el universo libre de los blogs que se hacen eco de las noticias y las diseccionan cual etnólogos aplicados, no todo está perdido.

Algunos me reprochan que siga la senda de los “profetas de calamidades”. ¡Por Dios, que equivocados están!. Por muy caótica que pueda parecer la situación el ser humano tiene recursos más que suficientes para encontrar salida a cualquier laberinto. Si además goza de la fe, su vida es un camino de esperanza hacia el encuentro con el Señor. No hay nada por tanto que nos atemorice, salvo la propia condición pecadora y las acechanzas del maligno. Pero eso es entrar en un terreno que muchos consideran superado.

Sea como fuere el mencionado “padre Apeles” puede muy bien estar haciendo una preciosa labor de apostolado, aunque a mí personalmente me disguste su modus operandi.

Según el Catecismo 863, Toda la Iglesia es apostólica mientras permanezca, a través de los sucesores de San Pedro y de los apóstoles, en comunión de fe y de vida con su origen. Toda la Iglesia es apostólica en cuanto ella es “enviada” al mundo entero; todos los miembros de la Iglesia, aunque de diferentes maneras, tienen parte en ese envío. “La vocación cristiana, por su misma naturaleza, es también vocación al apostolado”. Se llama “apostolado” a “toda la actividad del Cuerpo Místico” que tiende a “propagar el Reino de Cristo por toda la tierra”.

Así pues no soy quien para sospechar que la actividad del padre Apeles no tenga por finalidad ese objetivo. Mi propio blog no se encuentra de lleno en la catequesis o el apostolado, sino más bien en el testimonio personal de un humanismo cristiano a través del análisis personal de los acontecimientos sociales, que muchas veces no compartirán conmigo. Lo que me parece respetable y además sepan que aprecio mucho las aportaciones de cada comentarista en este blog.

De modo que sirva la presente como segunda entrega a la mayor gloria del padre Apeles. Un sacerdote que viste con dignidad el clerigman; si hace o no hace honor al sacramento del orden ya no me corresponde a mí juzgarlo. Tiempos de oropeles y farándulas con clérigos por testigo siempre han existido en la historia de la Iglesia. No es lo más atractivo de su larga trayectoria, pero es que al fin y al cabo está formada por miembros de la condición humana y es santa y pecadora a la vez. De modo que ¡bendito sea cualquier apostolado siempre que esté hecho a la mayor gloria de Dios y al servicio de los hermanos!.

7 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Qué asco 14.10.08 | 10:51

    Típica estrategia Bellveriana y de blogbasurismo: primero monta el numerito y luego pide perdón. Calculadamente, con el mal ya hecho.

  • Comentario por Escaldado 12.10.08 | 20:24

    Carmen:
    A quien tendría que pedir perdón primero es al padre Apeles, que es el ofendido.
    No se haga ilusiones: la falta de virutd
    del prójimo no aumenta propia.

  • Comentario por Isaías 10.10.08 | 01:53

    No, Carmen, no sirve cualquier apostolado si no va refrendado con un comportamiento ejemplar y un estilo de vida cristiano. Un sacerdote debe ser reflejo del mismo Cristo. Sigo creyendo que es un personaje nauseabundo y si no se merece un post, mucho menos dos.

  • Comentario por Luis Fernando 09.10.08 | 21:37

    No te preocupes Carmen. Tu reacción es de lo más normal.

  • Comentario por Carmen Bellver [Blogger] 09.10.08 | 20:06

    EVA:
    Muchas gracias. Ya lo he corregido.

  • Comentario por Manuel_RH 09.10.08 | 20:00

    Carmen, creo que no merece la pena hablar de este señor tan estrafalario; quizá por eso hay tan pocos comentarios. Un saludo.

  • Comentario por Don Gregorio 09.10.08 | 19:52

    Personalmente y respetando a todo el mundo, si digo lo que sinceramente pienso, el tal Apeles y el tal psudoobispo Rojas ( comentado en la Cigueña )me parecen dos perfectos mamarrachos y personajillos de muy baja calidad. Y este Blog, antes me parecía más serio y se ha vuelto salsa ROSA y culiparlante.
    Carmen vuelve al sendero correcto.
    Y no desvaries más.
    ( cuando no está por aquí Ireneo, mala cosa es. No le gusta la vulgaridad.)
    Como a mí.
    Gracias ¡¡¡.
    Y a pesar de todo, saludos cordiales.

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