Sigo compartiendo con vosotros estos días de enfermedad. Os doy las gracias de nuevo a todos los que se acercan por el blog y por el correo personal. He de confirmar que siento una gran paz y serenidad, la necesaria para mantener a la familia en pie, y os lo debo a todos aquellos que nos encomiendan en sus oraciones.
Tengo una larga experiencia con el dolor y los hospitales. Mi padre sufrió un accidente cuando yo tenía seis años y estuvo en ese 1% de personas que sale adelante contra el pronóstico de un 99% que se queda en el camino. Entonces era demasiado joven para agradecer a Dios que nos dejase disfrutar de su compañía durante los años más necesarios para sus hijos.
Las secuelas de su accidente se manifestaron siempre, pero con especial virulencia cuando yo ya era una joven universitaria. Entonces le pedimos a Dios su recuperación y de nuevo sucedió lo inesperado, salió adelante contra todo pronóstico pero con una paraplejia que le duró dieciocho años. Esos años cubrieron toda mi juventud y la de mi hermano. Aprendimos a convivir con un enfermo irrecuperable. Hacernos la vida agradable y a apoyarnos unos con otros.
No todo fue un camino de rosas, porque el sufrimiento para su factura más pronto o más tarde. Cada uno tiene un límite, lo sé por experiencia propia. Si ahora lo cuento es para dar testimonio de que Dios nunca abandona a sus hijos. Poco antes de fallecer el sacerdote dándome la comunión me dijo, estas Navidades pasaré a ver a tu padre, y yo sorprendida respondí “amén”. No entendí que al darme la comunión me comunicase su visita a casa y por eso respondí lo que es habitual. El sacerdote no vino, pero mi padre falleció el día de San Silvestre, de forma inesperada. Aquello siempre lo he interpretado como la voluntad de Dios que se manifestaba para decirme, “Carmen es la hora, no temas está conmigo”.
Por eso ahora que me hermano se debate entre la vida y la muerte, sólo le pido a Dios que me ayude a aceptar su voluntad y que me dé fuerzas para trasmitir serenidad a quienes están a mi alrededor, especialmente a mi madre. Y no me cabe la menor duda que vuestras oraciones nos ayudan.
Como su hospitalización coincidía con la visita del Santo Padre a Lourdes, volví a encomendarme a la Virgen, a recordar nuestra visita familiar a esa hermosa población francesa. Y a rezar el rosario que me permite no pensar y abandonarme en la oración mecánica con ese “Ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte”. Ya sabéis que le dimos la extremaunción el domingo día de la Exaltación de la Santa Cruz. Desde entonces sus constantes vitales han ido mejorando, pero sigue grave.
Muchos amigos me piden información y hoy he querido ampliar mi testimonio con unas cuantas notas biográficas. Entiendo que puede ayudar a otras personas en similares condiciones. A los escépticos les pido respeto, cada cuál es muy libre de pensar lo que quiera, pero no tiene derecho a ofender. He dicho muchas veces que creo en los milagros, que yo he vivido varios. Naturalmente la ciencia y la fe caminan juntas. Y siempre dicen que aunque sea inexplicable se salva porque ellos han puesto todos los medios de su parte. Hay pocos médicos creyentes que te digan, esto es un milagro.
Pues bien, nosotros sabemos que la voluntad de Dios puede más que la medicina, ellos que digan lo que quieran, nosotros en nuestra fe “sabemos que los que aman a Dios todo les sirve para el bien” Rom. 8 28. Que así sea.
Los comentarios para este post están cerrados.
canser servico uterino
y agua en los pulmones y en los riñones
Queridos amigos, he ido leyendo con detenimiento, con placer incluso, todos los comentarios del blog de Carmen, desde que contó los padecimientos de su hermano.
Se está produciendo un fenómeno muy hermoso y natural en cuantos participamos directa o indirectamente.
Lo percibo como algo más que solidaridad, amistad o respeto. Como un amor del más puro, a través de la red.
Estoy encantado de haber cruzado mis palabras, mis ideas, y algunos de mis sentimientos con vosotros.
¡Ánimo, Carmen!. Mis oraciones caminan permanetemente por la red, por aquello de "a Dios rogando y con el mazo..."
Queridisima Carmen: Me alegro que tu hermano, poco a poco, vaya mejorando. Ten fe, Cristo no abandona. Al igual que tu, sé por experiencia los beneficios de la Santa Unción de enfermos, mi abuela antes del alzheimer tuvo un derrame cerebral, solo le daban veinticuatro horas de vida y salió adelante y se recuperó plenamente. Por eso no pierdas la esperanza y abandonate a Cristo, deja a tu hermano en sus manos, no las hay mejores. Sigo rezando y os encomiendo en mis oraciones.
Queridisimo amigo Max Kolbe: Muchas gracias porque siempre estás ahí, tan amable, tan juicioso en tus comentarios con esa bondad que siempre rebosan tus palabras, doy gracias a Dios por tu amistad.
Querida amiga Sofía: Me alegro de volver a saber de ti.
Saludos también para Ruso, Ana_Ms y todos los demás.
Para los creyentes. "Esta enfermedad no es de muerte sino para gloria de Dios". Y Lázaro murió y fue resucitado.
Este puede ser el sentimiento en estos momentos difíciles. No cabe duda que la fe puede revivir la esperanza de la curación y, en último caso, el conformarse con la voluntad de dios. En este sentido, Carmen, haces bien ante el desafío de la muerte. Y yo te digo, ¡ánimo!
Para los incrédulos en los milagros: Respetemos. Humanamente no podemos más que reconocer la fragilidad y limitación de la naturaleza humana. Cada persona tiene su ciclo vital. Pero la cercanía hacia las personas que sufren estas situaciones es un gesto de humanidad y de humanismo.
Por otra parte, también la ciencia "hace milagros". También es esperanza.
Sofía, que bueno que volviste. Me alegro de volver a tenerte entre nosotros.
Gracias ruso. Ánimo Isaías. Carmen, sigo unido a ti por la oración y la comunión de los santos.
Saludos fraternales a Ana_MS, Desde la Giralda, a todos.
Carmen, he aprendido (con dolor, que debe ser la única manera de aprender) no es que Dios actúe con mayor fuerza y presencia durante la tribulacion. Es que el sufrimiento, simplemente, nos aclara la mirada,para ver la accion de Dios, siempre milagrosa.
Animo, "que sufrir pasa, haber sufrido no pasa".
Sigo pidiendole al pròximo beato Newman por tu hermano. Hazlo vos también, le falta un milagro para la canonizacion.
Toto corde
Luis
Para lucia:
Estimada amiga de Blog. Respeto sus palabras, pero debo decirte que no debes hacer bromas con las cosas serias.
Con Dios y los muertos. Carmen nos ha contado sus entrañables experiencias personales y la debes respeto (ponte en su lugar ). Además, pasa por un muy mal momento en su vida familiar ( único hermano muy grave )y debes comprenderla e incluso - seguro que eres buena mujer, como yo creo - ayudarla con tus buenos pensamientos.
En cuanto a la odiosa pedofilia, se da en todas las profesiones masculinas del mundo y según las revistas de psicología
clínica la proporción en actividades religiosas en muy minoritaria en proporción ; aunque muy gravemente escandalosa. Y la Iglesia es Santa.
Y aciertas al decir que el mundo de los milagros es muy complejo.
Un atento saludo.
Y es que el mundo de Lucía es muy complejo al parecer. O al menos muy retorcido.
Que Dios y santa Lucía te sanen la vista.
Carmen, me alegro de que todo vaya mejor.
Todo es para bien de los que aman a Dios, verdaderamente. Aunque a veces cueste y pase lo que pase.
Los cegatos no verán nunca nada porque lo miran todo a través de sus propias gafas y le dan su propio tono vital. Les gusta pensar mal, imaginar el mal, verlo todo mal, pues eso es lo que llevan dentro: el mal. Dios respeta su libertad para negarle aunque le duela.
Los que no saben ver el bien, ni aman a Dios, no pueden escucharle ni ver sus signos. Ni quieren verlos, sacerdotes o laicos, ateos o supuestos creyentes. Mal de muchos consuelo de tontos, debe pensar Lucía. Y se siente buena porque imagina que los demás son peores. Y se cree muy lista sólo porque es malintencionada. Ella misma.
Cuando aquel cura dijo que se pasaría en Navidad a ver al padre y el padre murió el ultimo día del año la cosa estaba clara y cristalina: fue el mismo Dios el que habló y señaló que la muerte llevaría al padre de la escribiente al Paraíso. Todo claro y cristalino. El sacerdote era el mensajero de Dios y sus palabras una metáfora de lo que luego se cumplió al estilo del Antiguo Testamento.
Ahora me gustaría que alguien me explicara qué pretende ese mismo Dios cuando manda a su mensajero ofreciendo caramelos, golosinas y vaya usted a saber que otras artes psicológicas para consumar posteriormente ese envíado sus posteriormente comprobadas intenciones pedófilas.
A mi modesto entender la empanada mental del adiestramiento religioso (cristiano en este caso) condiciona a discernir sin equívocos entre uno y otro caso.
Y es que el mundo de los milagros es muy complejo, al parecer.
Que bonita es esa frase de que el concilio esta todavia sin tocar.Un concilio dedicado al banquete de fraternidad universal.El concilio es un encuentro gozoso con el projimo.Dios esta en el projimo.Dios es el otro.El camino del concilio es el hombre.
Oración:
¡ Te lo pedimos Señor !. No nos dejes solos y desamparados. Amén.
Salmo 123 de David.-
Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte
-que lo diga Israel-,
si el Señor no hubiera estado de nuestra parte,
cuando nos asaltaban los hombres,
nos habrían tragado vivos:
tanto ardía su ira contra nosotros.
Nos habrían arrollado las aguas,
llegándonos el torrente hasta el cuello;
nos habrían llegado hasta el cuello
las aguas espumantes.
Bendito el Señor, que no nos entregó
en presa a sus dientes;
hemos salvado la vida, como un pájaro
de la trampa del cazador:
la trampa se rompió, y escapamos.
Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
* * *
Elevamos a Dios la alabanza por el don de la liberación.Para que libere de la enfermedad al hermano único de Carmen y para conseguir fuerza espiritual y física para ella y toda su familia.
Gracias por tu testimonio Carmen, aqui seguimos.
Me alegra leerte otra vez Max.
Fuerza, Fe y ánimo, Carmen. Estamos contigo en la oración. Un abrazo.
Ezequias emprendió una reforma religiosa que limpió el país de ídolos y cultos perversos para llevarlo a un monoteísmo más puro.
Quizas ésta sea la principal diferencia entre una curación “profana” y una “religiosa”. En una curación “profana” uno puede aprovechar para emprender una mala vida de opresión de sus semejantes. En cambio, el que se ha sentido curado por Dios dedica la nueva vida recibida a un objetivo más sublime: ser testigo ante los hombres de la fidelidad de Dios.
Ezequias vivió su curación como un signo de Dios en un contexto religioso. Hay muchos que viven su curación de una manera profana, como un puro resultado de la ciencia. El que atribuye su curación al Dios de la vida, no se limita a cantar agradecido, sino que entiende que la propina de vida que le han dado tiene un sentido. Esos quince años más de vida fueron un don precioso que Ezequias quiso emplear “cantando su canción todos los días en el templo” y “enseñando a sus hijos la fidelidad”
Aunque la vida anterior de Ezequias no había sido mala, sin embargo, en el don de la salud descubrió un sentido superior para su vida. Aquella propina de vida la empleó para hacer una de las reformas más radicales que hubo en la historia de Israel.
En el caso concreto de Ezequias , Dios escucho su oración y envió de nuevo al profeta Isaías a decirle al rey: “ Dice el Señor: He oído tu plegaria, he visto tus lagrimas y voy a curarte… Añadiré quince años a tus días y salvaré la ciudad de las tropas asirias” (2 Reyes 20, 5-6). El profeta acompaño sus palabras con un remedio natural, una masa de higos aplicada sobre el tumor, y le dio un signo: la sombra de la aguja en el reloj del sol retrocedió diez grados.
Desgraciadamente, muchos de los que se curan de una enfermedad grave se limitan a dar gracias a los médicos, sin acordarse de dar gracias a Dios. En cambio Ezequias, al sanar de su mal, entonó un cántico precioso al Dios de la vida. ““Me has curado, me has hecho revivir, has cambiado mi amargura en bienestar, porque preservaste mi alma de la fosa… (Isaías 38, 16- 17.20).
La Biblia nos habla de un rey muy bueno, Ezequias, que había servido a Dios con corazón limpio y había combatido contra la idolatría. Un día enfermo gravemente. El resultado de las pruebas vino por boca del profeta Isaías, que le anunció: “Haz testamento, porque muerto eres, y no vivirás” (Isaías 38,1). El momento, como siempre, era el menos propicio. Las tropas de los sanguinarios asirios amenazaban la ciudad de Jerusalén.
¿Cómo reaccionó el rey ante esta noticia? La Biblia sólo nos dice que “volvió su rostro a la pared y oró al Señor: “Ah Señor, dígnate recordar que he andado en tu presencia con fidelidad y puro corazón haciendo lo recto ante tus ojos”. Y Ezequias lloró con abundantes lágrimas” (Isaías 38,3).
sigue:
“¿está enfermo alguno de vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia que oren por él y le unjan con aceite en nombre del Señor. Y la oración de la fe salvará al enfermo y el Señor hará que se levante y si hubiera cometido pecados, le serán perdonados” (Santiago 5, 14-15).
El libro del Eclesiástico nos enseña que en la enfermedad hay que acudir a la vez a Dios en la oración y a los médicos que nos pueden ayudar con su sabiduría y con los remedios que Dios ha provisto en la naturaleza. “hijo, en tu enfermedad no seas negligente, sino ruega al Señor, que Él te curará. Aparta las faltas, endereza tus manos, y de todo pecado purifica el corazón. Ofrece incienso y memorial de flor de harina, haz ofrendas abundantes según tus medios. Recurre luego al médico, pues el Señor lo creó también, que no se aparte de tu lado, pues de él has menester (Eclesiástico 38, 9-12). “El Señor puso en la tierra medicinas, el varón prudente no las desdeña” (Eclesiástico 38,4).
En la iglesia hay un sacramento especial para la salud quebrantada y la vida amenazada, el sacramento de la unción de enfermos.
Permiteme Carmen que, junto con mis deseos y oraciones para que tu hermano mejore, me fije en un pequeño-gran detalle: No nos conocemos personalmente, tan sólo llevamos un año y pico compartiendo nuestra experiencia de fe en unas cuantas líneas, y sin embargo te siento muy cercana y tu tristeza o alegría son también mías. Estoy convencido que tal comunión sólo se da con Cristo de por medio. De tal modo que uno de mis mejores amistades se ha forjado en este espacio cibernético. Me refiero a Isaías. Gracia, pues, Carmen por favorecer este lugar de encuentro y comunión. Saludos fraternales a todos.
Me alegra mucho la mejoría de tu hermano. Gracias por tu testimonio.
Un fuerte abrazo.
José Carlos
Te gradecemos, Carmen, la claridad y compromiso que demuestras en tus confidencias sobre los acontecimientos familiares dolorosos. Un bonito testimonio muy útil para todos nosotros.
Seguimos unidos en la oración.
Gracias Carmen por las informaciones que nos das.Entre Dios y los médicos lograrán la recuperación de tu hermano.
No me olvido a diario de pedir por toda la familia.
Un abrazo desde cerca de la Giralda.
Me alegro que las cosas vayan mejor, mis oraciones por ti y por tu familia, para que os sintaís acompañados por Dios en todos estos momentos.
Querida Carmen:
Me alegra muchísimo la mejoría de tu hermano; continúo orando para que Dios os de serenidad y fortaleza.
Un abrazo.
Lunes, 28 de mayo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia