
Un amigo blogger, Bruno Moreno Ramos, habla sobre la perfecta alegría en su blog Espada de doble filo, citando a San Francisco de Asís. Y en una pirueta lingüística considera que hay que tener cuidado con la afirmación de bajar a los pobres de la cruz, como pretende cierta teología de la liberación. La cruz es símbolo de redención y el mismo Jesús nos dijo “quien no toma su cruz y me sigue no es digno de mí”. Mateo 10,37-42. Llevo reflexionando sobre el tema, porque así está escrito y porque mi interior se rebela contra la injusticia. Claro que debemos bajar a los pobres de la cruz, somos sus hermanos y en palabras del propio Jesús “Lo que hagáis a uno de estos pequeños, a mí me lo hacéis”. De manera que sin convertirnos en un partido político la Iglesia siempre tiene que tener a los pobres y los que sufren entre sus prioridades. Del mismo modo que cualquier cristiano.
Sin embargo, Bruno tiene razón en una cosa. Aquello que es signo de contradicción en nuestra vida, puede ser motivo de alegría si sabemos ofrecerlo a Dios. Y esto no supone que una mujer maltratada deba seguir aguantando a un marido violento. Pues es cierto que muchos sacerdotes frente a esta situación respondían hasta no hace mucho que era una cruz que debían aceptar. Hoy esto no puede ni debe admitirse. Al menos es bastante hipócrita cargar “fardos pesados en las espaldas de otros”, lo verdaderamente evangélico es liberarlos de su yugo De ahí que las palabras de Bruno se entiendan pero sigan produciendo escándalo.
Hay pues una cierta contradicción entre la ayuda que debemos ofrecer a los demás y la propuesta de Jesús de tomar la cruz. Sin embargo creo en las palabras de San Pablo: “Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien”. De manera que sus relatos de conversiones que expone en su blog, terminan siempre por una cruz que es signo de redención. Ahora bien, las palabras no sirven de nada sino van acompañadas de las obras. Esto es lo que hace exclamar a la teología de la liberación que debemos cambiar las estructuras que son las que siguen ahogando en la pobreza a millones de seres.
No sé como lo ven ustedes. Pero creo que se están confundiendo dos niveles diferentes de lectura del evangelio. Por una parte la cruz personal de cada creyente que puede ser desde sus dificultades con el entorno laboral o familiar, hasta la extrema miseria en la que viven. En este último caso puede existir perfecta alegría pese a vivir en unas condiciones que a nosotros nos parecen miserables. Las dificultades sirven para curtir al ser humano en unos casos, en otros lo hunden en un pozo sin fondo. De ahí que siempre necesitemos la ayuda de los demás. Pero es peligroso caer en los dos extremos, tanto en el del sufrimiento que hay que asumir, como en el de la trasformación de las condiciones sociales para hacer más equitativa la sociedad. El peligro siempre está en considerarnos los salvadores de los demás. Cuando el único que salva es Jesucristo.
En conclusión, la alegría interior de ser hijos amados de Dios, existe incluso en aquellos que son explotados por los demás, aunque esto no nos exime de mejorar las condiciones sociales que nos rodean. Una de las situaciones más dolorosas que puede vivir el ser humano es el de la impotencia para ayudar a otro. Sabes que esa persona necesita ayuda, pero no encuentras la manera de levantarlo del fango. Si ahí en la oscuridad de su noche sólo le ofreces la ayuda material, siempre seguirá siendo un pobre infeliz, pero si tal vez además de esa ayuda le llevas la luz de Cristo, puede que la gracia consiga mucho más de lo que tú como persona puedes ofrecer.
De manera que ahora, cuando parece que no es preciso evangelizar, es más urgente que nunca llevar a Cristo a los corazones y tal vez orar como Francisco:
Señor, hazme un instrumento de tu paz;
donde haya odio, ponga amor;
donde hay ofensa, perdón;
donde hay duda, fe;
donde hay desesperanza, esperanza;
donde hay tinieblas, luz;
donde hay tristeza, alegría.
Oh Divino Maestro,
que no busque yo tanto.
Ser consolado como consolar.
Ser comprendido como comprender.
Ser amado como amar.
porque dando se recibe.
Perdonando se es perdonado.
Y muriendo a si mismo
se nace a la vida eterna
Los comentarios para este post están cerrados.
Hay esta el por que de muchas equivocaciones Gloria, hablas de separar la preocupacion por el pecado de la preocupacion por el sufrimiento, la pobreza o el hambre, cuando van juntos, cuando la situacion de injusticia que padece el mundo es en gran parte consecuencia de nuestros pecados.
Seremos juzgados por nuestro amor, pero sobre todo por nuestras acciones, hay quienes en nombre del amor, de la tolerancia o de la paz, han realizado acciones verdaderamente aberrantes.
Sin contar que quienes verdaderamente combaten la injusticia, suelen ser personas fieles al magisterio, casi todos los progres que he conocido se limitan al blablabla, conozco algun critico que se ha dejado la piel por los demas, pero son la excepcion.
En el ocaso de la vida te examinarán del amor, lo decía San Juan de la Cruz no San Agustin.
Hay un tipo de catolicismo desfasado y lamento ser provocadora: El que se preocupa más por el pecado que por el hambre, la pobreza, la enfermedad...el sufrimiento...esa vertiente del catolicismo para mi esta desfasada totalmente, pero también sé que en la Iglesia de Cristo hay sitio para todos, conservadores, progresistas, luchadores contra la injusticia y la intolerancia...
sé que en el ocaso de mi vida seré examinada de amor, como decía San Agustín,
No olvidemos que el AMOR es el mandamiento fundamental para un cristiano.
Vale, ruso. Menudo desahogo. Yo de esas cosas no me había enterado hasta que llegué a este rincón. Aunque es verdad que la congregación donde me eduqué está bajo mínimos. Espero que les llegue la primavera de lo contrario será un triste final.
Sin embargo, yo soy hija del Concilio y pasé por la fiebre social en su momento. Y sigo siendo muy sensible con el tema. Tal vez algún día me anime a contar esa experiencia. En cualquier caso no me educaron para formar parte de una ONG, creo que eso vino después cuando yo ya estaba en la Universidad.
Lo que fue y es una magnifica adaptacion a los tiempos modernos como el Vaticano II, fue llevado por otros caminos por donde no tenia que ir, el resultado de todo esto lo tenemos a la vista, varias generaciones, encima educadas en colegios catolicos, totalmente descristianizadas.
Disculparme el rollazo, me he lanzado.
Vivero de izquierdistas, no de cristianos.
Tambien se lanzaron a crear ONGS de todo tipo, para conducir su labor, esto es comun entre las congregaciones fieles y las que no lo son tanto, pero ahora dependen de subvenciones en gran medida y han perdido su independencia.
No solo se quitaron los habitos, en muchos casos, tambien la oracion y el significado de ser religiosos, para ser una especie de asistente social o ayudar a los pobres, no hace falta ser monja o fraile.
Para rematar, viendo el rumbo que tomaron, muchos padres, con razon, dejaron de confiar en ellos y abrieron la puerta a movimientos con modos preconciliares, como el Opus Dei o la legion.
No habria sido tan dificil para los religiosos, seguir el concilio como habia que seguirlo, todavia hablan de el mencionando cosas que hay no vienen y llamando retroceso a lo que significa tradicion, algo fundamental de nuestra Iglesia.
Si nos vamos a las mujeres, veremos como las hermanitas de los ancianos desamparados y las de los pobres, siguen basicamente con lo mismo, el cuidado de los ancianos, mientras son totalmente fieles a la Iglesia, aun asi, las ultimas tambien han sufrido una fuerte caida, dado que sus vocaciones procedian sobre todo de los paises occidentales, pero mucho mayor ha sido esta en las vedrunas, jesuitinas, ursulinas, sagrados corazones.......
Se ve claramente, que fueron quienes mas lo pusieron todo patas arriba, cambiadas muchas cosas como decia el concilio, fueron mucho mas lejos, no sabiendo como tomar la opcion por los pobres, empezaron a meter a sus alumnos autenticas chapadas sobre la justicia social, que en la mayoria de los casos no solo no concienciaban a los chavales, si no que encima los descristianizaban, olvidando la educacion cristiana o conduciendolos a movimientos progres, como la hoy acabada HOAC(aunque aqui llegaban mas de las parroquias), en su dia vivero de izquierdi...
Lo que ocurre, es que algunos de los que hablan de los pobres, pasan olimpicamente de evangelizar, "para que" dicen, si da igual ser cristiano que no.
Buena parte del desastre postconciliar, vino cuando a casi todas las ordenes tradicionales, se les cruzo el cable con estos temas, algunos diran que no, pero cada orden tenia su especialidad y muchas lo pusieron todo patas arriba. Los salesianos salieron muy bien parados, por que siempre se habian ocupado de los mas desfavorecidos, no cambiaron lo mas basico de su orden, otros como los jesuitas, tenian y tienen muchos medios, ademas de gente con los pobres, a pesar de ocuparse antes de las clases altas y un gran conocimiento de la verdadera situacion del mundo, sus medios han funcionado bien atendiendo a los pobres, pero muchos de ellos pasan olimpicamente de evangelizar, o directemente lo hacen mal, como con la teologia de la liberacion, asi que no es de extrañar su caida en picado.
Estoy contigo Bruno, pero donde hay hambre o enfermedad, lo primero es acudir al auxilio de esas necesidades e inmediatamente, aprovechar para evangelizar.
Resulta completamente alucinante, hablar de dar de comer al hambriento y vestir al desnudo. Si lo primero que le pides es que confiese sus pecados y se arrepienta.
Vamos que hay que cambiar el chip. Donde las necesidades están cubiertas, que el Evangelio siga proclamándose como mensaje de Salvación. Donde hay miseria, que todos podamos contribuir a paliar esa situación.
Un saludo
Isaías,
No es cierto que en la teología de la Liberación se niegue la divinidad de Jesús, ni nada básico. Eso es una falsa generalización a partir de la evolución que han sufrido algunas personas, pero son las menos.
Es absolutamente injusto que se diga eso de la genuína teología de la liberación y de los que son fieles a ella, empezando por el que le dio nombre: Gutiérrez.
Además, Isaías no digo que no confieses tus pecados sino que al que tiene hambre lo que hay que darle es pan, no sermones diciéndolo que se tiene que confesar. Naturalmente después podrás dar razones de tu esperanza, pero lo que nos dice Jesús es que actuémos como el samaritano.
Carmen,
Sí creo que estamos de acuerdo casi sin necesidad de matizar. Creo que pensabas que yo estaba diciendo otra cosa.
Luis, naturalmente existen necesidades espirituales, pero son las que el otro tiene no las que nosotros podamos juzgar que tiene. Y el que tiene hambre, hasta que no la sacie no te va ...
Carmen:
Me alegro de que mi post te haya servido para reflexionar un poco sobre este tema tan interesante.
Para mí, en este tema, el modelo son los Apóstoles. En las comunidades de los Hechos de los Apóstoles se compartían a menudo los bienes y se cuidaba de los pobres y los necesitados, como es lo apropiado entre los que son hermanos con lazos más fuertes que los de sangre.
En esas comunidades cristianas de la Iglesia naciente sabían también que su misión principal ante el mundo era cumplir el mandato de Cristo: Id y haced discípulos de todas las gentes, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. No se puede olvidar esta misión principal de la Iglesia de anunciar a Cristo crucificado, que está profundamente enraízada en la caridad cristiana que se debe vivir en todas las comunidades de la Iglesia.
Un saludo.
Desde la más sana psicología, somos seres imperfectos. Y nos sobreviene la enfermedad, la soledad, el fracaso, el dolor, el paro... Inteligente es saber luchar en contra, todo lo posible, pero aceptar, y no hundirse, si no se soluciona el problema. Esto sería aceptar la cruz de ser humano (disfrutar sus alegrías). Además hay que luchar contra las injusticias, la enfermedad, la pobreza..., actuaciones necesarias si se tiene verdadera humanidad...
Creo que estamos diciendo casi lo mismo Sofia. De la teología de la liberación cogemos su dedicación al pobre y al que sufre, sin por ello dejar de mejorar las condiciones sociales, como corresponde según la doctrina social de la iglesia.
De Cristo, tomamos la cruz, le ofrecemos nuestras dificultades, sin que por ello tengamos que plegarnos a situaciones opresorar e indignas que Dios nunca querría para ninguno de sus hijos.
Sin embargo, sigo diciendo que hay que proclamar la Buena Nueva, cada cual según su talento. No podemos cubrir las necesidades corporales y olvidar las necesidades espirituales.
Al final todos venimos a coincidir en los mismo.
Un saludo
Sofía, san Pablo, "quien convierte un hermano salva su alma". Hay obras de misericordia materiales y espirituales. Y las más importantes son las espirituales, que a su vez están vinculadas o con la caridad (dar de comer, visitar al preso, etc) o con la fe (enseñar al que no sabe, dar buen consejo).
No estreches el ámbito de la caridad.
También tienes razón en que en los casos de fe teologal, no somos causa propiamente, sino "ocasión" de la gracia. Siervos inútiles.
Ex corde
No se puede en nombre de Cristo promover la injusticia y la intolerancia, como hoy hace gran parte de la Iglesia
Comentario por Gloria 20.08.08 @ 22:23
¿Donde, como, de que manera?, dinos hechos y no falsedades. Espero que puedas demostrar esa afirmación.
En cuanto a la teología de la liberación, la utilización demagógica que hace del pobre y de la pobreza para sus intereses políticos, hemos hablado tantas veces que para que seguir. Al pobre al igual que al que sufre hay que ayudarle y no olvidemos que no solo hay pobres materiales.
Ellos desprecian la Cruz y lo que representa así como toda espiritualidad y divinidad, por algo siempre digo que se autoproclaman falsamente como "teología" y digo falsamente pues no son ninguna teología pues niegan la "divinidad" (theos), simplemente sus postulados son un filosofía marxista disfrazado con pínceladas de evangelio y con una utilización burda e interesadamente falseada de la figura de Nuestro Señor.
Todos a lo largo de nuestra vida cargamos con la Cruz, unas veces más o menos pesada, pero al hablar de la Cruz, no olvidemos una figura muy importante en el evangelio y que muchas veces pasa desapercibida e incluso ingnorada: me refiero a la de Simeon de Cirene, esa figura junto con la del buen samaritano creo que encarnan la esencia del evangelio. Todos en algún momento de nuestra vida hemos llevado y llevaremos pesadas cruces (personalmente ha habido momentos en mi vida en que la Cruz fue inmensa) pero creo que como cristianos no solamente debemos aprender a llevar la cruz sino ayudar a llevarla a los demás. Creo que el personaje del Cirineo es una hermosa figura evangélica, alguien que en aquel momento no supo el significado y el honor de lo que le tocó vivir: ayudar a llevar la Cruz de Cristo y todo lo que representa. La ayuda a los demás no tiene nada que ver con la confesión de los pecados, hay que hacer lo uno y lo otro, ambas son cosas complementarias.
Es una tragedia. Nunca se nos ocurre que puedan pasar estas cosas. No podemos hacer otra cosa que rezar por los que quedan para que lo superen.
Carmen,
Yo no he dicho que no confieses tus pecados, sino que no te van a preguntar si le dijiste que confesara sus pecados al hambriento, sino si le diste de comer. Naturalmente que la fe es un tesoro para compartir, pero eso tiene que salir de la otra persona, eso es tarea de Dios ante todo, mientras que en cuestiones materiales Dios nos deja claro que somos sus manos para dar de comer y de beber, vestir etc.
Recuerda solo que la riqueza de pocos se fundamenta en la pobreza de muchos y de eso todos somos culpables y eso es a nivel mundial. No es bajar a los pobres de la cruz, como tu dices, es luchar contra la injusticia. No se puede en nombre de Cristo promover la injusticia y la intolerancia, como hoy hace gran parte de la Iglesia
Desde la Giralda:
Gracias por comunicarnos la nota de la CEE; me he quedado bloqueada desde que conocí la noticia al poco rato de que pasó. Se han salvado los dos bebés, unas criaturas tan frágiles...
Un cordial saludo a todos.
Bruno tampoco ha dicho que no hay que hacer nada por los pobres: "Es cierto que es justo y necesario trabajar para ayudar a los desfavorecidos, de hecho es un deber para todos los cristianos. Sin embargo, es necesario que seamos conscientes de que eliminar totalmente los sufrimientos de cualquier hombre es imposible".
Lo que ocurre es que muchos no queremos tomar nuestra cruz hoy en dia, a la menor nos quitamos el problema, que hay algun problema en el matrimonio(no hablo de maltratos, los cuales no hay que aguantarlos), divorcio, que tus padres son mayores, a la residencia, tienes una mala semana, buena juerga con alcohol y/u otras sustancias para olvidar.
Hay muchos ejemplos de todo tipo.
Desde la Giralda:
Hoy he tomado como tema la cruz. Ahora pienso en lo difícil que puede ser consolar a los familiares de las víctimas, especialmente a quienes no tienen fe.
Me sumo a la oración por el descanso de sus almas y el consuelo de sus familiares.
Pues yo creo que sí que se deben confesar los pecados. En realidad la conversión personal conlleva el reconocimiento de nuestra miseria. No el sentirnos buenos y por encima de los demás.
Por otro lado, sigo insistiendo que dar de comer y dejar sin la luz de la fe al hermano, es un error. La verdadera alegría se encuentra en Cristo Resucitado. La vida es suficientemente dura, como para no saborear su belleza sino toda su amargura y si no hay conversión, por mucho que alimentes y cures a un enfermo, seguirá siendo un infeliz.
Saludos.
Dios consiente esto, porque así es el mundo. Hay aviones viejos que pueden caerse. Los encargados de evitarlo somos nosotros. Y si la causa fuera una tormenta o un ciclón o algo así, también lo consentiría Dios, porque no ha dado las leyes a la naturaleza para alterarlas cada dos por tres.
Dios interviene suavemente en nuestro interior, para ayudarnos a llevar nuestras cruces.
En cuanto a qué vino Jesús, es muy bonito decir que sólo fue para quitar el pecado, pero también pasó por la vida paliando el sufrimiento ajeno de todo tipo. Y en el juicio final la cuestión es si diste de comer o no al que tenía hambre. No te pregunta si le dijiste que tenía que confesar sus pecados sino si le diste de comer.
Así que no adaptemos el Evangelio a nuestro gusto.
Paz y bien.
Comunicado de la CEE:
"Conmovidos por la triste noticia del accidente ocurrido hoy en el aeropuerto de Madrid-Barajas, los obispos españoles se unen al dolor de los familiares de las víctimas, encomiendan a Dios el eterno descanso de los fallecidos y hacen votos por el restablecimiento de los heridos. Invitamos a los católicos a incluir estas intenciones en su plegaria personal y comunitaria".
Hace años, yo me hacía, también, esa pregunta. ¿Por qué Dios consiente tanata hambruna, tantas injusticias, tanto dolor, tanta maldad...?.
Pero Dios no me contestó jamás, ni tampoco me atreví a interpretar, erróneamente, las escrituras.
Me hizo caer en la cuenta de que Él está ahí, como padre amoroso, para ayudarmne a soportar lo que me "llueva" en este mundo. Porque su promesa es para la vida eterna.
Las bienaventuranzas me demostraron que Él me anima a salir del pozo, y me da esperanzas y compañía, mientras me hallo en él.
Las respuestas, en la próxima vida.
Un abrazo.
Creo que una de las cosas más importantes que puede suceder es la experiencia de nuestro fracaso y de nuestras limitaciones.
Entonces entiendes el grito agónico de Cristo: ¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!.
Sin embargo, nuestra fe es una fe de esperanza, del todavía pero aún no. Por eso me gusta el optimismo de Juan XXIII quien confiaba ciegamente en el Espíritu Santo. Tenía sentido de sus propias limitaciones y se ponía en manos de Dios.
Desde ahí es desde donde se puede sentir la perfecta alegría, pese a la abrumadora constatación del mal que nos rodea y nos cerca en multitud de ocasiones.
Por eso son necesarias las personas que lleven esperanza en las situaciones más agobiantes.
Hoy, especialmente, vivimos una tragedia en Barajas. Muchos se preguntarán por qué Dios consiente esto. Y tendrán que mirar al crucificado para entender que Él eligió pasar por lo peor para vencer al pecado y triunfar sobre la muert...
María por favor, no hagas caso de espada de doble filo.
¿A que vino Jesús al mundo?
¿Quien lo puso en la cruz? El Sumo Sacerdote interrogó a Jesús sobre sus discípulos y su doctrina.
20 Jesús le respondió: "He hablado abiertamente ante todo el mundo; he enseñado siempre en la sinagoga y en el Templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he hablado nada a ocultas.
21 ¿Por qué me preguntas? Pregunta a los que me han oído lo que les he hablado; ellos saben lo que he dicho."
22 Apenas dijo esto, uno de los guardias que allí estaba, dio una bofetada a Jesús, diciendo: "¿Así contestas al Sumo Sacerdote?"
23 Jesús le respondió: "Si he hablado mal, declara lo que está mal; pero si he hablado bien, ¿por qué me pegas?"
24 Anás entonces le envió atado al Sumo Sacerdote Caifás.
25 Estaba allí Simón Pedro calentándose y le dijero..."
Bruno siempre defiende al sumo sacerdote.
Pero a ella no la bajarás de la Cruz de su fracaso matrimonial, o del pecado de su marido.
Combatir las trazas del pecado, la injusticia y todas sus derivaciones, sí. Creer que eso es todo, que dando trabajo y pan se arregla el ser humano, es el gran error del humanismo liberal o socialista.
Jesùs ha venido para que tengamos Vida, y superabundante. No para que vivamos confortablemente, aunque es completamente cierto que nadie, nadie puede llevar aceptablemente su cruz en la miseria. Lo dice el bueno de Tom de Aquino, que no era nada pretencioso, a fuer de fraile mendicante.
Es una opinión suscitada por tu distincion.
Saludos de este Inquisidor.
A ver, Carmen, y continuando con tu propuesta de distinguir los dos niveles evangélicos, lo que rebela en esa expresión "bajar al pobre de su cruz" es su radical falsedad. Como decir que vas a borrar la "M" de muerte que todos, sin excepción, llevamos en la palma de la mano.
Fuera el mundo un paraìso, sin pobres y sin abandonados, y la cruz seguiría allí, y todos nosotros clavados a ella. Se llama miseria moral, pecado, contingencia, angustia. Y eso, eso especìfico, es por lo que vino Jesús. Ese es error de la Teología de Liberacion. El gran drama del hombre es que es finito, mortal y pobre, pero pobre metafìsicamente hablando. Eso no se arregla con comida, que es condicion necesaria pero no suficiente para el Pan de la palabra.
Las otras "cruces", pues no son la Cruz. Son condiciones socioeconómicas injustas, iniquidades, pobreza, que todos podemos y debemos combatir. Como la mujer golpeada: de ningún modo podemos aceptar "esa" cruz. Pero a ella no la bajarás de la Cruz de...
Lunes, 28 de mayo
José Antonio Pagola
Guillermo Gazanini Espinoza
Juan Fernandez Krohn
Isabel Gómez Acebo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia