VATICANO, 25 Jul. 08 / 10:36 am (ACI).- Mediante un comunicado, el Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, criticó duramente la "carta abierta al Papa" firmada por organizaciones "católicas" que critican la Humanae Vitae con ocasión del 40º aniversario de su publicación, y que fue publicada como aviso pagado en el diario italiano "Corriere della Sera".
"Ante todo –dice el P. Lombardi– los firmantes son un cierto número de grupos bien conocidos por sus posiciones contestatarias, que no se limitan a la enseñanza sobre la moral conyugal, sino también a otros temas (por ejemplo la ordenación de las mujeres) y que están desde hace tiempo en contraposición con el magisterio de la Iglesia". "No hay, por tanto, nada de nuevo".
El portavoz de la Santa Sede señala además que la larga lista de grupos firmantes "no debe impresionar, porque se trata frecuentemente de diversas secciones locales del mismo grupo, y muchos de estos grupos son muy poco significativos".
El P. Lombardi se refiere luego a la "acusación más dura" según la cual "la posición católica es la causa de la difusión del SIDA, y por tanto de dolor y de muerte, al obstaculizar políticas iluminadas de salud pública, carece completamente de fundamento". "La difusión del SIDA –explica– es completamente independiente de la confesión religiosa de las poblaciones y de la influencia de las jerarquías eclesiásticas, y las políticas de repuesta al SIDA fundadas principalmente en la difusión de preservativos han fracasado ampliamente. La respuesta al SIDA requiere de intervenciones mucho más profundas y articuladas, en las cuales la Iglesia está muy activa en diversos frentes".
"Pero sobre todo", responde Lombardi, "la 'carta' no toca ni siquiera de lejos la verdadera cuestión que está en el centro de la Humanae Vitae, es decir el nexo entre la relación humana y espiritual entre los cónyuges, el ejercicio de la sexualidad como su expresión y su fecundidad. En toda la carta, la palabra 'amor' no aparece ni una sola vez. Parece que a los grupos firmantes esto no les interesa para nada. En la mera contracepción parece residir para ellos la única esperanza de las parejas del mundo".
El vocero vaticano añade que "para comprender el significado de la Encíclica y su valor profético sería bueno en cambio releer el discurso del Papa del 10 de mayo pasado dirigido a los participantes del Congreso realizado en Letrán con ocasión del 40° Aniversario de la Humanae Vitae".
"Por lo demás, es evidente que no se trata de un artículo que expresa una posición teológica o moral, sino de una propaganda pagada a favor del uso de los anticonceptivos. Vale la pena preguntarse quién la ha pagado y por qué".
Los comentarios para este post están cerrados.
De hecho, y durante los dos primeros siglos, la moral sexual de los cristianos es estrictísima; el adulterio no era perdonado sino con grandes penitencias, y aún así, el Papa tuvo que condenar a Tertuliano por sostener posturas rigoristas en cuanto al perdón (se decia que había pecados carnales imperdonables).
Le recomiendo el libro de uno de los mejores moralistas del siglo XX, fray Servais Pinckaerts, O.P, "El Evangelio y la Moral". Tuve la oportunidad de cursar con él en Friburgo, y era realmente una delicia, una doctrina tan tradicional, tan humana y tan católica. Alejada por igual de la sequedad puritana de los casuistas cuanto del progresismo demagógico de nuestros teólogos posconciliares
Y el tema de que Jesús no habló demasiado de moral sexual:
1) primero, no es tan así. Condena el adulterio, ordena a la adúltera no pecar más, prohibe el divorcio.
2) no habla de las cosas que eran evidentes para el medio judío, el único al cual su predicación estaba dirigida. No menciona la sodomía, ni la masturbación, ni el sexo "swinger" por la sencilla razón de que Israel tenía clarísima la moral sexual en esos aspecto. Tampoco habla del estraperlo, defraudar los salarios a los trabajadores o robar bancos.
3)Cuando los cristianos entran en contacto con el medio pagano, donde no había una moral sexual de tales características rotundas, aparece la predicación casuística en materia sexual (S Pablo, S Juan, Didaché, etc), que no es más que un desarrollo de la moral sexual judía receptada por el cristianismo
Tengo excelente bibliografía en esta línea positiva, no "traumatizante". En particular , las Catequesis sobre el Cuerpo, del año 1979 a 1984 de JP II. El libro de antropología de Jacinto Chozas. El capítulo sobre "Castidad" de Josef Pieper, muy crítico del barroco postridentino, del jansenismo y el puritanismo. El Evangelio y la Moral, de Pinckaerts, OP. Amor y Responsabilidad de Wojtyla.
En esta materia, es extremadamente importante la determinación del justo medio virtuoso, alejado del libertinaje hodierno cuanto del puritanismo de nuestros padres (o abuelos) que no representaba de ningún modo la moral católica tradicional.
muy productivas, y sirven como propedéutica para entender la vida moral en sus determinaciones primarias. Claro que en esto se peca por carta de más o de menos: estoy hablando de la enseñanza tradicional, tomista, sobre el cuerpo y lo sexual, que presume varios puntos: 1) que el cuerpo es bueno, y sagrado; 2) que el sexo es también bueno; 3) que como toda potencia de un ser racional, se ordena de tal manera que todo en el sexo es humano; 4) que es inseparable su fin natural de los demás fines, de tal modo que la apertura, al menos intencional, a la vida, es un elemento inescindible de la vida de amor; 5) que la entrega de uno mismo, en el amor, importa una entrega definitiva, irrevocable, y única.
Y como siempre en ética cristiana, el acto moral se analiza desde la perfeccion, es decir, desde la virtud, y no de la perspectiva del pecado (el error barroco y postridentino que tantos creen que es la doctrina "tradicional", mezclada con jansenismo y puritanismo residual).
Tengo...
La verdad, no veo a los obispos tan obsesionados con el sexo. Hace bastante tiempo, la jerarquía ha dejado de hablar del tema. Por lo menos aquí, en Argentina. Toda la educacion sexual que he tenido que darle a mis hijos (desde que nacieron, como debe ser)lo ha sido sin ninguna colaboracion de la jerarquía, y tampoco ha sido una maravilla la educación que les dan en los colegios católicos a los que concurren.
Creo que se ha pasado de un tiempo en que "toda la moral católica se reducía al 6 to mandamiento" a un tiempo en que "de eso no se habla". También es cierto que la moral "católica" estaba contaminada por el puritanismo y el jansenismo, centrada en el pecado y no en la virtud y la gracia.
El sexo es un tema fundamental. El cimiento de toda moral. No por cierto lo más importante, pero sí el basamento.
Claro que algunos se quedan en los cimientos y no suben a la terraza del edificio, pero por algo hay que empezar.
Le aseguro que mis clases de ética sexual son ...
Personalmente estoy de acuerdo con el Magisterio de la Iglesia, salvo alguna excepción aunque también como digo siempre por encima del Magisterio y del Derecho Canónico están los Evangelios que son amor y misericordia.
Siempre he dicho que veo a la jerarquía eclesiástica muy obsesionada con el sexo (con eso no estoy diciendo que no tengan razón en lo que dicen, aunque también digo que recuerdo las palabras del Señor cuando dijo aquellode: "Haced lo que os digan pues interpretan la Ley y los profetas pero no les imiteis...)y sin embargo es un tema que los evangelios ni lo tocan (ya se que Luis me va a decir que San Pablo, si) vale Luis, pero Cristo toda su predicación fue "amor y misericordia" yo no veo en Jesús la obsesión que tienen los que se hacen llamar a si mismos como los "sucesores de los apóstoles"
Respecto de lo que decía en el segundo párrafo, se aplica la doctrina moral del doble efecto: esto es, si se sigue infertilidad como resultado de un tratamiento médico que tiene por objeto remediar en forma proporcionada una enfermedad, no será pecado (está tambien en el magisterio pontificio), porque se está buscando otro fin en forma seria y objetiva.
Este es el magisterio de la Iglesia. Como diría Groucho Marx, si no te gusta (a mí como casado no siempre me ha convenido ni me ha gustado, pero no es cuestion de gustos) tengo otro. Pero no será católico.
No, Sofía, no es optativo. La doctrina católica establece en forma definitiva la inmoralidad intrínseca de los medios anticonceptivos artificiales.
Es una doctrina secular -tiene tanta antiguedad como la Iglesia- y ha sido refrendada y ratificada por todos los Papas de los últimos dos siglos.
Quien no la sostiene no sostiene la moral católica, como en el caso de la masturbación, la homosexualidad, el adulterio, las relaciones prematrimoniales, y en general, todo lo relativo al sexto mandamiento, que el mundo moderno, que ha derogado toda moralidad en materia sexual, no acepta.
Me parece perfecto empezar con lo de los ritmos naturales etc. Pero igual que se puede recurrir a métodos naturales, pienso que donde los naturales fallan se puede recurrir a los anticonceptivos si hace falta.
De todas maneras también los mandan a veces como medida de regulación de la actividad ovárica, de modo que no es para tanto.
Explicada es, Carmen. Que no se quiera entender o practicar, es un problema de buena disposición. Y de culpa de los educadores, la jerarquía y quienes tienen la obligacion de formarse y formar sobre este tema.
Karol Wojtyla tomó su libreta, y se fue a hablar con innumerables psicólogos, sexólogos y parejas. Fundó un centro en su diócesis para trabajar en el tema. Colaboró en el texto de la Humanae Vitae. Armò equipos de expertos. Escribió detalladamente (a veces con acribia en los aspectos sexuales)sobre el amor humano.
Dedicó buena parte de su tarea pastoral, cuando obispo, a la tematica de la moral sexual y conyugal.
Con muchos obispos así, no habría tal divorcio entre pràctica y doctrina.
Han sido cuarenta largos años de encuentros y desencuentros.
Lo que queda es un abismo entre la sexualidad de hoy y la de la Encíclica. Y eso no quiere decir no estar de acuerdo con ella. Sino que ésta no es explicada ni asumida en lo que significa.
El Papa actual no va a cambiar nada. Dios es amor, y el amor entre esposos es un sacramento, que va más allá de la frivolidad respecto al sexo.
Final: un aspecto que quiero resaltar es el profundo antimachismo, si se me permite decirlo, de la doctrina y pràctica del método natural de regulación de la fertilidad. Obliga al varón a conocer y respetar el cuerpo de la mujer de una manera inèdita. A imponerse una disciplina que rectifica la sexualidad del varón, lo hace salir de la urgencia de la satisfaccion genital machista y lo inclina constantemente a pensar más en la mujer y en sus necesidades afectivas, tanto espirituales como corporales, como ya lo había notado el cardenal Karol Wojtila en su libro "Amor y Responsabilidad". También esa misma disciplina fortalece la disposición a la fidelidad, contra lo que el lugar comùn sostiene.
Llevo 20 años enseñando la Humanae Vitae a jóvenes de Unviversidad, en carrera y en postgrados, de 20 a 35 años.
Jamás he visto tantas mentiras, tanta confusión, y tantos errores disiparse tan rápido como despuès de estudiar a fondo el tema con ellos. Y la alegría de ver que esta doctrina, lejos de ser perifèrica o marginal a la moral católica, es el quicio de toda la moral sexual y la clave de la felicidad de la pareja.
Doy fe, también llevó quince años (mi matrimonio entero) de "trabajo práctico" de aplicación de esta doctrina.
Nunca mejor dicho. Valor profético de la Humanae Vitae.
Profecía proferida por Pedro a través de Pablo VI, en los albores de la más vergonzosa "liberación" sexual de la Humanidad.
Que en la pràctica consistió en la unción de la mujer al yugo de los denigrantes y mortíferos métodos anticonceptivos y abortivos.
Y de la consagración de la sexualidad como fin en sí mismo, desligada de las fuentes de la vida, con la consiguiente aceptación de la homosexualidad y todo tipo de aberraciones como forma sana de ejercicio de la sexualidad.
Lunes, 28 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal