Pues va a ser que sí, que la envidia y la vanidad son los pecados de los clérigos. Lo dice el cardenal Martini que de eso debe saber un rato. Lo curioso es que está realizando un día sí y otro también una serie de declaraciones que son toda una confesión de las miserias que aquejan a los pilares del Vaticano. Y permitan que añada que la burocracia clerical debe de ser uno de los destinos más tristes para cualquier pastor de la Iglesia, con vocación de evangelizador. Porque ahí entre papeles, pasillos, despachos, y cotilleos, el Espíritu se apaga como el mismísimo cirio pascual.
Pues nada, que al purpurado le da por reconocer la envidia, que es precisamente un patrimonio de todos los españoles; aquí nadie nos tiene que explicar como nos reconcome que otros a quienes consideramos menos dotados, se eleven por encima de la media. Nunca he tenido muy claro si el espíritu de superación era una envidia disfrazada, o si la crítica hacia la gestión de otros, es también fruto de esa soberbia de considerar que nosotros lo haríamos mejor.
Yo también me acuso de envidia. Pero con la misma sinceridad confieso que es de las buenas. Envidio a la gente que hace bien las cosas, que pone toda su inteligencia al servicio de los demás, que no se abruma con las críticas y sigue adelante con la mirada puesta en el Señor. Envidio a los médicos que curan, a los voluntarios que son capaces de llenar de esperanza un entorno miserable. A mis compañeros maestros que siguen viendo cosas positivas a pesar de cómo está el patio. Eso y muchas otras cosas me producen envidia, pero creo que de la sana, de la que se mezcla con admiración.
Con la vanidad ya me tengo que parar y tomar aire. No sé que tipo de vanidad puede tener un cardenal, de manera que me resulta difícil analizar el asunto. Supongo que sentirse alabados por sus subordinados y compañeros, les produce esa íntima satisfacción de quien cree que todo lo hace bien. Pero no creo que se les escape que por detrás les dan un vapuleo bochornoso. Es el precio de la fama. Yo les recomendaría que abriesen un blog, si esto a alguno le parece un acto de vanidad, que se lo vayan pensando. Tarde o temprano se encontrarán con alguien dispuesto a machacarle.
El cardenal Martini debería también confesar todo lo bueno que ha visto durante su larga trayectoria de papable. En hombres a quienes se les presupone fidelidad al Espíritu, tendrá que haber encontrado más de un ejemplar de virtud y nobleza probada. Dicen que Benedicto XVI es humilde y considerado, su aspecto le hace aparecer así. En cambio Martini tiene un aire de cierta altanería. Pero esto ya es caer en la murmuración. No me cabe la menor duda de que con 81 años debe estar preparándose para el tránsito a mejor vida. Así que sus declaraciones tienen un tono profético. Tal vez como muchos desean, el engranaje de la maquinaria Vaticana necesite una buena limpieza de cara; pero dudo mucho que de ello se pueda encargar un anciano como Benedicto XVI.
Por lo pronto que no se nos olvide el Evangelio de hoy donde se explica que Jesús vino a llamar a los pecadores. De manera que reconocer nuestras propias miserias y debilidades es una buena cura de humildad que nos acerca a Dios. Quien nos ama aunque seamos grandes pecadores e incluso ateos confesos. Las declaraciones del cardenal Martini seguro que van más por la línea de sacar a relucir sus miserias que a poner verdes a los demás. Pero como siempre el titular de la noticia tiene que sesgarse tendenciosamente para producir unos cuantos días de comentarios subidos de tonos. Y es que las cosas de la Iglesia siguen siendo noticia de actualidad; y si es para resaltar el tono negativo, mucho más.
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Para Carmen:
"En cambio Martini tiene un aire de cierta altanería". Un ridículo rejón de castigo a una personalidad de la Iglesia que no traga ni en pintura.
Lo que usted degrada en altanería no es sino distinción espiritual.
Pues, con todos mis respetos, los grandes "pecados" de los cristianos se resumen en uno sólo, y es que nos falta amor, y demostrar que amamos a Dios y a los demás.
El mismo mensaje de Jesús, no es sino amor, pero nos empeñamos en desglosarlo en pequeños trozos de un puzzle, que, una vez reconstruido, no proporciona el amor original. Sobran piezas.
Y el amor no deja malos residuos, sino hermosos efectos colaterales, como la paz, el perdón, la solidaridad...
Pero podemos seguir dando vueltas y revueltas, mientrs estudiamos el sexo de los ángeles.
Estimado Javier:
No desenfoco nada de las declaraciones del cardenal Martini. Precisamente trato de quitar hierro al asunto.
En los titulares de los últimos días ponían en boca del cardenal la aseveración de que la envidia, la vanidad y la calumnia son los defectos mayores en Roma.
Me alegra saber que el cardenal trataba de hacer reflexionar sobre ello. En cierto modo yo he atribuido a todos los mismos defectos. Incluido el de la vanidad.Mire por donde ambos hemos reflexionado sobre lo mismo.
Un saludo
Carmen,no desenfoque las declaraciones del Crdenal Nartini.El texto está dentro de unas reflexiones de Ejercicios Espirituales.San Ignacio el segundo día de Ejercicios invita al ejercitante a reconocer sus pecados.Los sacerdotes son hombres pecadores como todo hijo de Dios,por lo tanto envidiosos,vanidosos y etc... Intente ser un poco más rigurosa con sus comentarios no sea que caiga en la tentacion de la vaznidad.
Carmen:
Gracias a ti. Me apunto el libro que das.
Un cordial saludo.
Ana_MS:
Conozco trabajos similares. Pero ya ves lo que sucede cuando extraemos una frase de un contexto mucho más complejo.
Tengo un libro que sigue esa línea
"Cambios en la fe" de Francisco Jálics ed. Paulinas.
Nos lleva desde la fe infantil, adolescente, la adulta y la madura. Todo con un sentido muy práctico y pedagógico.
Gracias por el apunte bibliográfico.
Un saludo. Paz y bien.
A ver, copio esto:
"Pretende hacer descubrir (el libro) a los lectores "las flasas" ideas de Diod que nos vamos haciendo. Justamente la tarea de un creyente es no caer en la tentación de hacer de Dios un ídolo. Es una tentación fácil que está en lo más hondo de la persona..."hacer de Dios un dios a nuestra medida y semejanza". Es la Palabra de Dios, Dios mismo, por tanto, quien nos libra de los falsos dioses. El trabajo está hecho mirando...a la catequesis de adultos y de jóvenes. También catequistas. Unas agentes de la Palabra que tengan "una mala idea de Dios" dificilmente podrán presentar bien al Dios de Jesús de Nazaret". El autor es claretiano, no salesiano.
Un cordial saludo.
Carmen:
La cita la he tomado de un libro salesiano. El autor es Enrique Martínez de la Lama, y se titula "Dios deformado. Imágenes falsas de Dios". Ed. CCS y es para la catequesis aunque yo lo he utilizado para otro trabajo. Aquí habla del dios "hada madrina", el dios sádico (que es al que alude Elsa), el dios "light" (o a la carta), el dios sideral (New Age), el dios éxtasis y, por último, el Dios de nuestros padres (el uso de mayúsculas y minúsculas es intencionado). Con imagen se refiere a la idea que nos hacemos, por ejemplo el primero, que es del tipo "si yo te doy esto, Tu me das lo otro". Es un buen libro, de verdad.
Un cordial saludo.
Ana_MS:
Me resisto a pensar que Elsa haya hablado con seriedad. Pero no me parecia oportuno dejar su frase. Por lo que veo hemos cruzado mensajes.
La cita de Tolstoi no la conocía. Con todos mis respetos para el autor de "Guerra y Paz", Dios no tiene imagen, y no es cuestión de creer que en la fe había algo equivocado. La fe es un don, que hay que pedir todos los días. A algunos se les regala, pero aún así tienen que seguir cultivándola.
Nunca podemos comprender a Dios. Sólo entendemos que nos ama y eso ya es mucho. Pero si quiero analizar racionalmente a Dios, me perderé la mejor parte.
Elsa:
¿De qué dios vengativo hablas?. Eso sería una imagen falsa de Dios que te transmitieron o que tu creaste. Esta cita de Tolstoi creo que es importante:“Si te asalta el pensamiento de que todo cuanto has imaginado sobre Dios es falso y equivocado y que Dios no existe, no te sobresaltes por eso. A todos nos sucede lo mismo. Pero no creas que tu incredulidad procede de que Dios no existe. Si ya no puedes creer en el Dios en que antes creías, eso se debe a que en tu fe había algo equivocado y falso, y tienes que esforzarte por comprender y mejorar eso que llamas Dios. Cuando un salvaje deja de creer en su Dios de madera, eso no significa que no hay Dios, sino que el verdadero Dios no es de madera".
un cordial saludo.
Elsa:
Los comentarios que no son pertinetes se borran.
Y no es que me falte sentido del humor, creame. Le aconsejo que pase la resaca en la cama.
El cardenal Martini es una figura destacada de la Iglesia actual, si meditamos sobre el libro, nos damos cuenta de que no dice nada que no sepamos, como que hay envidia y vanidad dentro de la Iglesia y esto es muy dificil de evitar, mientras las personas seamos humanas.
Con el tema del preservativo, se mostro favorable a su uso en determinadas circunstancias dentro del matrimonio, como cuando una enfermedad afecte a uno de los conyuges y podria contagiarsela al otro. No me parece que el cardenal dijera nada malo en este tema, salvo la punta que siempre sacan los medios de comunicacion.
M. Martini me parece un buen obispo y a los jesuitas les hubiera ido mejor con mas gente como el.
Hola Sofía, he tenido muy poco tiempo toda la semana. En cuanto a la calumnia estoy de acuerdo que es hermana de la envidía y por desgracia dentro de la Iglesia ocurre porque no olvidemos que la Iglesia la forman personas como las demás con sus muchas debilidades.
Un abrazo en Cristo y Feliz día del Señor a todos.
Pues tiene toda la razón el Cardenal Martini, dentro de la Iglesia hay mucha envidia, vanidad y otras cosas mucho peores pero ni más ni menos que en otros sectores de la vida lo que pasa que cuando se habla de gentes que se supone son "religiosos" es más escandaloso sin embargo no olvidemos que son humanos, por eso suelo decir que las santidades humanas las pongo entre parentesis y que solo Dios es Santo, si bien Dios en su infinito poder también puede hacer surgir santidades hasta de debajo de las piedras. Pero yo que he conocido la Iglesia por dentro suscribo lo que dice el Cardenal y suscribo mis matices sobre las "santidades humanas". Y Benedicto XVI es una persona tímida, si es humilde y no tiene vanidad eso solo Dios puede saberlo pues solo el lee los corazones.
Carmen yo no niego el matiz "diferente" de El Cardenal Martini, pero en ese libro seguramente habra posicionamientos muy eclesiasticos, pero solamente están siendo publicados aquellos que son más contestatarios con el sentir de la Iglesia. Pero el que un cardenal se declare en comunión con la Doctrina no es noticia, o por lo menos a muchos medios no les interesa.
Yo me leere el libro, como casi todo lo que me llega de este gran hombre, y seguro que todo lo publicado está más que matizado en el libro
Ana_MS:
Te doy la razón, también ha hablado de la calumnia. Otra de las perlas que no afecta en exclusiva a los miembros del clero sino a toda la sociedad.
JJLM:
Efectivamente, creo que son declaraciones que van saliendo de un libro que ha publicado. Pero en otras ocasiones se ha posicionado públicamente a favor del uso del preservativo. Así que algo de polémico si que tienen el purpurado.
Me parece que hay un pequeño matiz, dudo de la procedencia de las declaraciones, que sean de ahora, me explico, el libro que han publicado con un resumen de su pensamiento puede dar para mucho. Además las noticias en negativo venden y en la portada de religion digital se ven bastante a menudo.
Saludos y Feliz día del Señor.
Carmen:
A mi lo que me preocupa es lo de la calumnia, que también lo ha dicho Martini. ¡En fin, sin comentarios!, pero no sé yo si al Espíritu le dejarán soplar o le atarán. ¡No sé...!.
Un cordial saludo.
Lunes, 28 de mayo
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