Un sencillo artículo sobre el día del Corpus Christi ha atraído comentarios que merecen una explicación. Quien entre en el blog no tiene porque confundir política con religión. Ni cristianismo con ideología. Pero algunos se empeñan en restregarnos las miserias de los siglos convirtiéndonos en causantes de todos los males de la humanidad. Me estoy refiriendo al comentarista que refutaba una frase mía: Los primeros en considerar hermanos a sus sirvientes y en dar la libertad a sus esclavos fueron los cristianos.
Pues bien, dado que la esclavitud estuvo en vigor durante miles de años, algunos desean hacer al cristianismo cómplice de semejante villanía. Se olvidan de las palabras de Cristo: “Quien quiera ser el primero que sea el último de todos y el servidor de todos.” “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas”. Jesucristo nunca se opuso al poder civil y religioso de su tiempo, pero sí es cierto que denunció aquello que les separaba de la ley del amor. Por eso podemos seguir entendiendo que el proceso de la semilla y del Reino sigue funcionando pese a nuestras pobres limitaciones; y a las de todos los que nos precedieron.
De manera que aunque la esclavitud estuvo en vigor durante miles de años. El cristianismo dejó muy claro que la primera Ley es el amor. En la fiesta del Corpus Christi conviene centrarnos en como se manifiesta ese amor y dejar claro que pese a nuestras miserias el humanismo tiene raíces cristianas. Hoy por hoy siguen siendo las voces de los cristianos quienes denuncian las guerras y las condiciones inhumanas en las que viven miles de seres. Cierto que junto a ellos cooperan hombres de buena voluntad que no son necesariamente creyentes. Pero es que la semilla del Reino también se manifiesta en el mundo en todas las épocas y en todas las personas.
Que me saquen a relucir la miseria de la Iglesia me parece justo. Nadie tiene por qué negar lo que es evidente. Pero es que nosotros confiamos que pese a nuestra condición pecadora, Jesucristo sigue interviniendo en la Iglesia y en el mundo. Seguimos sufriendo una caótica situación social, donde las leyes están entrando en contradicción con la defensa del ser humano y su dignidad. La Iglesia sigue siendo la voz que viene denunciando estos hechos frente a otros intereses que intentan someter la conciencia de los ciudadanos.
Benedicto XVI habló ayer de la revolución cristiana, el Santo Padre citó la epístola de San Pablo a los Gálatas, donde está escrito: "Ya no hay ni judío, ni griego, ni esclavo ni libre, ni hombre ni mujer, porque todos sois uno en Cristo Jesús". De manera que estamos unidos más allá de nuestras diferencias. ¿Ha cambiado esto las relaciones entre varones y mujeres?. No, hasta que llegó el momento oportuno. con toda seguridad la civilización sigue manifestando una evolución de la semilla del Reino.
Ahora que tanto se habla del analfabetismo bíblico de los creyentes. Conviene recordar que Dios está presente a través de todas las etapas de la humanidad. También ahora, cuando se denuncia las nuevas esclavitudes a que son sometidos niños, hombres y mujeres; cuando se reivindica la paz y la solidaridad, siguen existiendo guerras caóticas e intereses mezquinos. ¿Tendremos también culpa de ello los cristianos?.
Ya nos advirtió Jesús que la buena semilla permanece junto a la cizaña y no se puede arrancar la una sin dañar a la otra. Extraño y confuso destino el de la humanidad, pero quien adora a Dios sabe de quien se ha fiado y cuál es su esperanza.
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Doña Carmen:
"Hoy por hoy siguen siendo los cristianos ...". Lo dirá por la guerra de Irak, atrocidad decidida por líderes que se declaran cristianos.
Criticón:
Sus conocimientos de la historia del cristianismo no le convierten en intérpetre exclusivo y autorizado de nada.Que yo sepa mi post no trataba sobre la historia del cristianismo sino sobre la caridad y el día del Corpus Christi
Lo que yo digo no tiene nada que ver con lo que usted contesta. Me da igual la firma y no tengo interés en saber ningún dato personal.
Pero pese a todo, como siempre, paz y bien.
Doña Carmen:
Mi comentario no iba dirigido a usted, pero como me interpela le contestaré. 1)Para hacer el balance de la historia del Cristianismo hacen falta unos conocimientos y un distanciamiento crítico del que usted notoriamente carece. Si quiere desmentirme, por favor, haga la lista de los pecados de la Iglesia desde Constantino para acá.
2) Importa lo afirmado, no la firma
(pero si quiere saber mi nombre y apellidos se los doy de mil amores). El apodo tiene una ventaja: despersonalizar las ideas y el debate.
3) Gracias por desearme la paz, que es
lo que nos dejó Jesús antes de partir.
Lucía, reconocer los errores, no es revolcarse en la porquería.
Yo te preguntaría si conoces otra doctrina, que en pocas palabras, congregue el mejor espíritu de convivencia proclamado en la historia de la humanidad.
"Ama a Dios sobre todas las cosas, y a tu prójimo, como a tí mismo".
Igualdad, solidaridad, respeto, cariño, dedicación, derechos humanos, humildad, pero sobre todo, buena voluntad, que es lo que nos falta a muchos humanos.
Criticón, no se adocena uno, por amar mucho.
Abrazos.
Criticón :
¿qué hace una persona que no cree en el pecado hablando de pecados ajenos?
Se vuelve a salir del tema, y además me cambia de nick.
El haber es mucho mayor que el debe. Ya lo creo.
Paz y bien.
El cristiano adocenado hace balance de su religión magnificando el haber y reduciendo el debe. Esto se llama contabilidad espiritual creativa.
No son los pecados de los fieles los que empequeñecen al cristianismo, sino la soberbia de justificar los propios y fustigar los ajenos. Limitados todos, creyentes o no.
Lucia:
No hay ningún solazamiento en la propia mierda. Lávese los ojos y verá que pese a la porquería existe una contrapartida. En la Iglesia está también Teresa de Calcuta y otros que como ella son semilla del Reino. A eso me refiero.
Sin Jesucrito y el Evangelio la historia de la humanidad sería diferente.
Yo he sufrido muchísimo dentro de la Iglesia, hasta límites inimaginables, hasta tal punto que casi me cuesta la salud, pero no por eso voy a hacer un juicio devastador sobre todo. Hay gente mala, muy mala, como en todos los campos de la vida pero hay gente buena, muy buena como en todos los campos de la vida.
Respecto a la actitud de ataque desde fuera de la Iglesia por su Historia con luces y sombres, bien, pero y los que atacan ¿que historia tienen? Podemos hablar del comunismo, ¿quieren los comunistas, los ateos que hablemos de la historia del Comunismo? ¿que legitimidad democrática y de derechos humanos puede hablar el comunismo cuando a engendrado muchos de los dirigentes más pérfidos y monstruosos que ha conocido la humanidad? porque se habla de las barbaridades que se han cometido en nombre de Dios, pero ¿y las barbaridades que se han cometido en nombre del "NO DIOS"?
Dice la sabiduría popular que en todas las casas cuencen habas y en la mía a calderadas.
La Historia de la Iglesia está ahí, al igual que la Historia del pueblo de Israel con sus luces y sus sombras estaba ahí cuando Jesús ejercio su Ministerio público: ¿Dijo el acaso hay que acabar con esta panda del malvados, corruptos e indecentes? No dijo:"Haced lo que os digan porque interpretan la Ley y los profetas pero no les imiteis en su comportamiento pues son mil veces merecedores de las penas del infierno..."
Pero también dentro de aquella Iglesia pecadora había gente buena: ¿Que decir de Nicodemo o de José de Arimatea? por citar ejemplos que aparecen en el evangelio. Y también hoy desde luego hay buenos sacerdotes y obispos que son fieles a Jesucristo y su mensaje aunque por desgracia los hay malvados, fariseos e hipócritas (y no me refiero ni a progres ni a conservadores que de un campo y del otro hay bueno y malo, no tiene eso nada que ver). En toda la Historia ha habido debilidades humanas.
. De cuantos enfrentamientos, críticas y luchas sociales tan incoherentes con la oferta de la BUENA NUEVA DE SALVACIÓN INTEGRAL a la Humanidad se libraría la Iglesia, si aceptara y practicara el testimonio y mensaje de Jesús concretado tan llana y extraordinariamente en su parábola de LA LEVADURA QUE FERMENTA LA MASA. ¿Por que atribuir tanta importancia y valor a LO DE FUERA (Mt. VI y XXIII) y tan poco AL CONTENIDO de la práctica cristiana: EL AMOR FRATERNO UNIVERSAL? ¿No estará Jesús apuntando ya en las circunstancias actuales a aquello de: cuando la sal no sala se la echa fuera a la calle para que sea pisoteada por las gentes? ¿Y puede la sal salar sin diluirse y hacer su cometido sin renunciar a su ostentación?
Y el mismo JESÚS a quien pasean con tanta exultación y magnificencia en procesiones deslumbrantes es quien sigue afirmando y proclamando: (Ju.XIII, 35): "-En esto conocerán que sois discípulos míos, en que os amáis unos a otros." y En (Mt. XXV): "- CONMIGO hacéis y dejáis de hacer LO QUE con UNO CUALQUIERA de mis más pequeños HERMANOS." Habría que considerar muy seriamente desde la IGLESIA quienes y cómo están ofreciendo más incoherencia evangélica Respecto a las tradiciones y su relación con la Voluntad Divina. Ya en su día habló claramente Jesús desautorizándolas cuando prevalecían contra la NOVEDAD que ÉL y su MENSAJE representaban para la religión y la sociedad.
"Que me saquen a relucir la miseria de la Iglesia me parece justo. Nadie tiene por qué negar lo que es evidente. Pero es que nosotros confiamos que pese a nuestra condición pecadora..."
Este solazamineto en la propia mierda es lo más repugnante que se puede encontrar en la condición religiosa, en este caso cristiana.
Lunes, 28 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
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JC Rodríguez, A Eisman
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Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal