Cuenta El Plural que nace en Madrid la Asociación de Ateos y Librepensadores. Y como toda asociación que se precie se sienten discriminados respecto a la Iglesia católica. “Grupos de ateos coordinados por el movimiento Apostasía.es han mostrado durante los últimos días su descontento con la reforma de la Ley de Libertad Religiosa que ha planteado el Gobierno. A su juicio, la nueva norma “discrimina” a quienes no están vinculados a ninguna tendencia religiosa, un 20,1 por ciento de la población según la última encuesta del CIS.”
La coordinación Internacional de Ateos FIDES, sigue su apostolado a lo largo y ancho de la geografía, de manera que el colectivo aumenta cada año en una fecunda cosecha realizada para qué, pregunto. Pues obviamente para atacar la religión. No cabe duda que existirán ateos tan indiferentes a este movimiento, como católicos indiferentes a la fe en la que fueron bautizados. Pero sí se observa, un interés creciente por reivindicar un lugar al amparo de las subvenciones estatales. Al fin y al cabo son asociaciones de interés público que tienen una marcada vocación. Al menos así lo creen ellos puesto que se consideran discriminados. Seguramente quieren una X en la declaración de la renta.
“Este colectivo, por su parte, es otro de los que en estos días está promoviendo acciones a favor del laicismo. Este mismo viernes organizarán en Barcelona una charla coloquio sobre “Ateismo y laicidad”, aprovechando la publicación del libro homónimo de Joan Carles Marset. Durante el acto se debatirá, entre otras cuestiones, sobre la relación entre ateísmo y laicidad y sobre las características del Estado laico”.
De manera que los arietes hacia el Estado aconfesional siguen empujando la puerta del castillo interior de la fe, para conseguir suprimir cualquier aportación del Estado en beneficio de las creencias religiosas de sus ciudadanos. Y ahora estamos en ese juego de desmenuzar que es la sana laicidad, que admite las aportaciones que el Estado pueda ofrecer al desarrollo de los diferentes cultos, frente al laicismo. Pero los ateos por lo visto no lo ven así, deben de estar a favor de otro tipo de culto.
“Los ateos reivindican que se haga un enunciado más extenso en el que se recoja, por ejemplo, el derecho a apostatar (es decir, a borrarse de los libros de bautismo de la Iglesia). “Exigimos una ley que garantice la libertad de conciencia de todas las personas, esto es, un derecho universal y no solo privilegios para las personas con creencias religiosas”, denuncian en su web”.
Alguien debería aclararles que la libertad de conciencia parece estar ahora secuestrada en manos de quienes quieren liberalizar la ley del aborto e imponer a cualquier funcionario el “derecho a abortar” por encima de su libertad de conciencia. También parecen estar a favor de imponer en las escuelas el sano adoctrinamiento laicista sin que los padres puedan objetar por motivos de conciencia. Curioso el fenómeno del laicismo y sus púlpitos mediáticos.
El asunto podría dejarse pasar y ser meramente anecdótico, pero el Gobierno al parecer tiene un especial interés por deshacer una ley que ha venido funcionando durante treinta años. Y es que hablan de otra realidad social. Por eso insisten en los temas que buscan desencadenar el efecto Paulov: Si todo el mundo habla de las prebendas de la Iglesia y de lo bien que el Estado les trata, nadie sospechará que se está abriendo un frente para deshacer el marco constitucional del 78, y los acuerdos Iglesia-Estado suscritos en 1979. Las anécdotas sobre este hecho son varias, pero eso sería entrar ya en la alta política.
Mientras tanto seguimos encontrando voces que siguen acusando a la Iglesia de posicionarse frente al Gobierno socialista. Y algunos defensores de las bondades del papá Estado piden moderación a los monseñores. Parece que no han aprendido nada. Y es que nos habíamos acostumbrado a tragarnos los sapos esperando que se convertirían en príncipes. Algunos siguen leyendo cuentos y soñando paraísos. Al menos ahora, sabemos que la Iglesia le ha visto las orejas al lobo y empieza a reaccionar. Si los pastores no cuidan del rebaño quién los salvará de las fauces del depredador.
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Creo que es un poco exagerada, en sus comentarios, la mayoria de ateos no queremos habrir una brecha insalvable en la constitución, pero si es cierto que la España que vio nacer la constitución ha cambiado, la leyes se han de adaptar a esa realidad.
Ya sabeis la unica constante es el cambio.
Para Ana:
La situación que comenta tal vez que podría haberla analizado a la luz del dicho de Jesús: "Nadie tiene más amor que el que da la vida por los amigos" (muerte voluntaria).
A servidor también le sentó bien charlar con una persona con dudas, porque de los que tienen respuesta definitiva para asuntos confusos nada hay que aprender.
Que todo el bien que desea para los demás le sea devuelto doblado, ya en esta vida.
Respetuosamente.
Respondón
Querido Respondón:
No tantas certezas como puede usted creer, y sí muchas dudas. Efectivamente Jesús nos enseñó que Dios es Padre de Infinita misericordia y bondad, y el mismo Jesús en sus actos y palabras así nos lo mostró, pero Respondón, siempre para ayudar a vivir, no a morir. Sanó enfermos, les dio esperanza, les restituyó su dignidad que la sociedad les había arrebatado...todo para ayudarles a vivir. Y ahí es donde creo que nos debemos volcar.
Por otra parte, quizás algún día, ante una persona querida que está sufriendo una terrible agonía, pueda llegar a preguntarse si lo que quiere es acabar con el sufrimiento de esa persona o con su propio sufrimiento al ver lo que esa persona está pasando, pues no lo tendrá nada claro.
Ha sido un auténtico placer conversar con usted, Respondón.
Con mis mejores deseos, un cordial saludo.
Querida Ana:
Comprendo su zozobra y escrúpulos de conciencia, ya que se trata de un asunto en que la frivolidad no es permisible. La diferencia mayor entre nuestras posturas es: unos tenemos dudas, otro sólo certezas. Y en mí caso priva sobre todas las cosas la idea de compasión, que es lo que entiendo lo mejor del cristianismo. Dios, de haberlo, nos juzgará a todos con misericordia, porque si de verdad nos creó no puede ignorar nuestra debilidad.
Con todos mis respetos.
Respondón
Yo creo que la diferencia está clara aunque no lo quiera ver, aunque le entiendo; yo tampoco lo quería ver, no me convenía verlo.
¿Sabe cuál es el problema en realidad?. Que vivimos en una sociedad en la que todo se mide por criterios de utilidad instrumental; las personas ya no son personas, son "recursos humanos" por ejemplo, muchos ancianos no se sienten útiles pues ese es el mensaje que les están lanzando continuamente y se consideran una carga. ¡Es una verguenza!.
Un cordial saludo.
Respondón:
El afectado que decida lo que quiera, pero los demás no tienen ninguna razón para ayudarle a ello, y si el afectado se sirve del amor de quienes le rodean para llevar a cabo su fin, perdone que le diga pero es un miserable, un egoísta sin límites, en vez de responder a ese amor, lo utiliza; y afirmar que no todo el mundo es bueno (que es distinto a lo que usted dice) no supone ningún principio negativo, más bien se asienta en la realidad.
Por otra parte, el suicidio siempre es una muerte forzada, en nada parecida a la muerte natural que a todos nos llega y que se debe de aceptar y asumir con total tranquilidad y sin miedos, pues es inevitable y con todos lo cuidados paliativos que sean en caso necesario.
Además, ya he dicho que si el afectado ha creado lazos, tiene obligaciones hacia los demás y no se puede marchar así "a la francesa". Tiene un deber hacia los demás. Yo creo que la diferencia está clara aunque no lo quiera ver, aunque le entie...
Uf, he empezado a leer los comentarios pero lo he dejado. Me centraré en la entrada de Carmen, que mezcla temas y confunde ateismo militante y laicismo.
Yo, que soy ateo, estoy en contra del ateismo militante estatal. Por eso estoy a favro del laicismo. Y creo que los creyentes también deberían de estarlo
Ana:
Le repito la pregunta. Si hemos de morir una vez, ¿por qué es malo que decida el afectado el momento si no quiere ésperar a que lo haga la naturaleza? La naturaleza es ciega y no tiene compasión.
Por lo demás, oponerse a la legalización de la eutanasia con el argumento de que los familiares podrían sacar partido sienta un principio negativo: todo el mundo es malo y mejor es no darle una oportunidad de demostrarlo.
Con mis mejores deseos.
Respondón
Y así lo consideré por aquél entonces y así lo considero ahora, aunque lo respeto totalmente.
Un cordial saludo.
Respondón:
Eso lo afirmo desde un punto de vista no creyente, el que yo tenía antes que no ahora. Pero centrándonos, yo jamás me opuse al suicidio siempre que fuera por la propia mano, pero no por otra. Las razones las he ido dando. Primero, que si se legaliza, puede convertirse en una manera de asesinato tanto por parte de familiares como del Estado; además, una cosa es morir de muerte natural y otra suicidarse, esto último es lo suficientemente trágico para evitar que se pueda banalizar y quizás no he estado muy acertada al decir que el no creyente es titular de su propia vida; cuando existen lazos y responsabilidades respecto a terceros, no lo es. Y el suicidio de una persona querida, me puede creer, acaba afectando a los que nos quedamos aquí por mucho que podamos entender los motivos que llevaron a esa persona a terminar con su vida. Sinceramente, lo considero un acto de tremendo egoísmo. Y así lo consideré por aquél entonces y así lo considero ahora, aunque lo respeto total...
Doña Carmen:
La existencia de Dios no es evidente y por tanto negarla es tan aceptable como afirmarla. Corolario: si manifestar publicamente la creencia en Dios es un derecho, también lo ha de ser declararse ateo. Lo demás es la ley del embudo espiritual.
Ana:
No sé si se da cuenta de que su razonamiento contiene un fallo. Afirma sin temblar que la vida es propiedad de cada individuo de la especie humana y que el Estado no puede disponer de ella, pero acto seguido se declara contraria a que alguien decida acabar sus días por motivos que a usted no le convencen. Y surge una pregunta: si hemos de morir, ¿cuál es la diferencia en que decida uno cuando muere o la naturaleza? Si la encuentra, dígamela que me sería muy útil saberla.
Saludo cordial.
Respondón
CARMEN. Sin afán de polémica; el tema da para mucho. Sólo precisar dos puntos en los que (teóricamente) estamos de acuerdo.:
"El estado es aconfesional, hay separación de poderes Iglesia-Estado." Efectivamente, pero el Estado, constitucionalmente, tiene la "obligación" de favorecer preferentemente a la Iglesia católica. ¿No se puede cambiar esa "ley"?
"Un Estado laico no es un Estado ateo. Pero parece que eso desean algunos." Cierto. Pero tampoco debe ser un "Estado confesional", aunque "parece" que eso desean algunos, y hasta alguien impuso el "nacionalcatolicismo". ¿Nostalgia?
Saludos.
También en el aborto se legalizaron casos excepcionales, y desgraciadamente se ha convertido en un coladero banalizándose completamente, cuando resulta que existen medios anticonceptivos para dar y regalar. Lo único que nos cabe hacer, a quienes defendíamos esos casos o algunos de esos casos (por mi parte era el caso del peligro real de la vida de la madre y el de la violación, y siempre dejándolo a las conciencias de ellas) es pedir que las leyes se apliquen de verdad y no lo que está ocurriendo ahora.
Un cordial saludo.
Respondón:
Claro que existen causas que incitan a no querer seguir viviendo y estoy de acuerdo en que no es censurable el ahorrarse sufrimiento sin esperanza, por esa razón yo sí estoy a favor de la eutanasia pasiva que comprende, digan lo que digan otras personas, el rechazo al uso de instrumentos, como los respiradores artificiales y desde luego también estoy a favor de los cuidados paliativos y de que se respete la voluntad del enfermo en lo que se refiere a no seguir un tratamiento. Pero otra cosa muy distinta es poner una inyección letal, por ejemplo, o dar una sustancia que provoca la muerte.
Los casos del tipo Ramón Sanpedro, creo que se llamaba, son excepcionales pero esos casos, por muy terribles que sean, no pueden ser motivo para legalizar la eutanasia activa.
También en el aborto se legalizaron casos excepcionales, y desgraciadamente se ha convertido en un coladero banalizándose completamente, cuando resulta que existen medios anticonceptivos para d...
Ana:
No tiene que disculparse por llamarme ingenuo, ya que si no lo soy desearía serlo: no me parece el peor de los defectos, ya que al menos permite ver el lado bueno de las cosas.
La investigación en un caso de suicidio es lógica ya que la ley debe investigar si una muerte fue natural o asesinato. Que esté penado suicidarse me parece un disparate, ya que no puede castigarse al suicida.
Estoy de acuerdo con usted en que hay causas pòr las que dar la vida es un acto de virtud moral. Pero supongo que también hay causas para no seguir viviendo y algunas de mucho peso. El ahorrarse el sufrimiento sin esperanza no creo que sea censurable: el heroismo no puede ser una ideal para el común de los mortales. Los más no tenemos madera de mártires ni de héroes, sólo aspiran a ser gente decente y pasar por la vida el mayor bien posible y evitando molestar demasiado al prójimo.
Saludo cordial.
Respondón
Respondon:
Yo le he contestado desde el punto de vista del creyente, desde luego desde el punto de vista del no creyente no hay nada que decir, no cree y está en su derecho, por lo tanto no le sirven las explicaciones desde la Fe.
Por cierto, debo añadir que lo de ser titulares o dueños de la propia vida en lo que se refiere a los no creyentes, también puede ser discutible. Por ejemplo los que tienen hijos, ¿son dueños de sus propias vidas o muerte?. Yo creo que no, se deben a esos hijos que han tenido y así se podrían poner muchos ejemplos.
Un cordial saludo.
pues no existe mayor bien que la propia vida (o muerte). Creo que la diferencia radica en que según el punto de vista se es titular o administrador. El titular es dueño y puede hacer lo que le apetezca, pero el administrador no lo es y siempre debe dirigirse en su administración a un bien mayor.
Un cordial saludo.
Respondón:
Antes de nada, disculpa si te he ofendido con lo de ingenuo.
Respecto al tema de la eutanasia y lo que apuntas de los abusos; siempre será mucho más difícil que esas influencias tengan efecto si la persona se tiene que suicidar por su propia mano que si lo hace otra por ella. De hecho, los suicidios también se investigan y a la menor duda, pasan a la categoría de asesinato y contra eso sí existen leyes. Yo lo dejaría como esta. No me gusta nada de nada lo que esa puerta puede abrir.
En cuanto a los mártires, ¿desde dónde te respondo?. Si prescindo de la religión entonces ya he dicho que claro que es titular de su vida y puede hacer con ella lo que le apetezca, cualquier cosa; pero desde un punto de vista religioso, no es titular, pero sí es quién la administra y debe de ser siempre para un bien superior a uno mismo; por ejemplo el dar la vida por otros, para que otros vivan. Por supuesto que esto desde un punto de vista ateo es completamente absurdo...
Ana:
Sobre los posibles abusos: también hay quien cuida a los ancianos y se aprovecha de su debilidad para forzar testamentos y donaciones. Los abusos serán siempre mayores sin leyes que con leyes y se cometerán sin castigo.
Sobre los mártires: me pega que si uno acepta la licitud moral del martirio (forma de muerte voluntaria)en aras de sus creencias, entonces se está afirmando que esa persona es titular de su vida y puede disponer de ella según los dictados de su conciencia.
Que tenga un buen domingo.
Respondón
Ingenuo titulado.
Emérito:
No hay tal mezcolanza. Laicismo y ateismo están muy ligados. El estado es aconfesional, hay separación de poderes Iglesia-Estado.
Cuando los ateos se asocian y desean introducir unos puntos determinados en la futura Ley de Libertad Religiosa. Se les ve en ánimo como bien dice de relegarnos al ámbito de los privado.
Un Estado laico no es un Estado ateo. Pero parece que eso desean algunos.
Respecto al tema de los mártires, tal y como yo lo veo no se trata de optar por la muerte; de lo que se trata es de ser coherentes con los principios o creencias que se tienen, sea cual sea el precio a pagar, aunque ese precio signifique morir.
Un cordial saludo.
Respondón:
Permite que diga algo. Está claro que para un no creyente, el titular de su vida es él mismo. Pero una persona, cualquier persona, puede ser influenciada, inducida por otros y no darse cuenta de ello; existen muchas maneras de hacerlo y suponer que eso no va a pasar en ningún caso es, permite que te lo diga, una ingenuidad. No, el suicidio tiene que ser por la propia mano y quién no puede por estar incapacitado y desea acabar con su vida, tiene otras maneras de hacerlo sin implicar a terceros.
Por otra parte, no sería la primera vez que el Estado pudiera erigirse como titular de la vida. Ya sé que ahora no ocurre eso, pero pudiera llegar a ocurrir; lecciones da la historia que deberíamos aprender y no olvidar.
Respecto al tema de los mártires, tal y como yo lo veo no se trata de optar por la muerte; de lo que se trata es de ser coherentes con los principios o creencias que se tienen, sea cual sea el precio a pagar, aunque ese precio signifique...
Bueno, la charla es, desde luego, muy interesante. Demasiado para todo lo que tengo que hacer; así que procuraré dejaros de momento.
Un cordial saludo
y de la que debemos sentirnos orgullosos pues, pese a sus errores y horrores, es la que ha alcanzado un mayor grado en el desarrollo del humanismo y aquí la religión, en concreto el cristianismo, también ha contribuido pese a tener sus sombras.
Acaba de salir el tema de la eutanasia supongo que activa, pues la pasiva siempre ha existido y la Iglesia parece ser que siempre ha estado de acuerdo con ella; supongo que desde tu postura rechazas que la Iglesia diga algo sobre la primera y que intente que el gobierno no la legalice.
El problema es que los argumentos puramente religiosos se hacen incomprensibles para quien no cree; bien que lo sé por experiencia.
Pero si dejamos de lado esos argumentos, creo que esa es una puerta que nunca se debería de abrir aunque esté guiada por la mejor de las intenciones. No me fío. Eso es darle demasiado poder al Estado y no sabemos lo que puede pasar mañana.
Bueno, la charla es, desde luego, muy interesante. Demasia...
Emérito:
Te entiendo Emérito. De todas formas, y trataré de ser lo más aséptica posible, yo tampoco me fiaría mucho de las instituciones pues normalmente están guiadas por la ideología del gobierno de turno, que puede tener sus cosas positivas, pero también otras que no lo sean tanto. Además hablas del pueblo, pero resulta que en su mayoría y de una manera u otra, el pueblo sí es religioso y eso las instituciones tienen que respetarlo, así como las manifestaciones de esa religiosidad. Es la institución la que está al servicio del pueblo, no al revés.
Ese ámbito social resulta que sí es religioso, aunque sea a su manera; y desde luego no puede negarse que además tiene toda una cultura detrás cuyo origen es igualmente religioso; cultura a la que no debemos renunciar (hablo de cultura, no de religión) pues es la nuestra y de la que debemos sentirnos orgullosos pues, pese a sus errores y horrores, es la que ha alcanzado un mayor grado en el desarrollo del humanismo y aquí la r...
Isaías:
Tres cositas. (1)Su distinción entre mártires y martirizados sólo tiene sentido si los primeros lo son voluntarios (lo que hace redundante la aceptación), y en todo caso hay noticia histórica de cristianos que buscaron el martirio y algunos que hasta se ofrecieron a morir por otros. (2) En la Biblia hay varios casos de muerte voluntaria, por propia mano o con ayuda, y no reciben ninguna censura del autor sagrado. A lo mejor Yaveh se consideraba dador de la vida
y dejaba al hombre su gestión. (3) Para un no creyente, ¿quién es el titular de la vida? Esto tiene mucha importancia dilucidarlo porque el Estado no legisla para creyentes sino para ciudadanos.
Una persona no se ofrece voluntariamente al martirio, el Hijo de Dios (Dios y hombre) se ofreció (o más bien aceptó) como víctima para redimir el pecado que es muy distinto, pues esa era su misión precisamente para eso vino al mundo. Los Mártires no ofrecieron voluntariamente su vida, sino que fueron martirizados y dieron su sangre por amor a Dios. Dios es Señor de la vida, sólo el puede darla o quitarla. Otra cosa distinta es que haya que comprender con caridad a la persona que estando bajo el martirio de una enfermedad, no pueda más y pida que se acabe con su vida. Es eso comprensible y Dios lo entiende por nuestra debilidad, pero el Cristianismo no puede defender nunca la Eutanasia pues sólo Dios es Señor de la Vida, sólo Dios es dueño, sólo Él puede darla o quitarla.
El rechazo frontal de la Iglesia Católica a la eutanasia no parece muy coherente. Celebra como virtud excelsa el que una persona se ofrezca voluntaria al martirio; pero si decide adelantar su muerte por otro motivo por comprensible que sea, la elección es tenida siempre por eticamente reprobable. ¿Sabrá alguien explicar esta disparidad de criterio?
Se anticipan gracias.
ANA. Respecto a tu comentario: “Lo que no comprendo es tanta visceralidad contra el cristianismo o la Iglesia; cuando yo no creía, simplemente pasaba pues no me afectaba para nada ya que en realidad, ¿qué poder tenía sobre mi?. Ninguno, yo hacía mi "santa" voluntad y ni me enteraba de lo que decían.”
El conflicto hay que situarlo en “lo social”. La Iglesia defiende que la religión debe estar presente en el ámbito social, no reducirse estrictamente a lo personal. No se trata, pues, de individualismos. Exactamente se pide para la “laicidad” (es decir, “cualidad de laico, perteneciente al pueblo”) Que esté presente en toda la extensión de su significado en las Instituciones oficiales. Sin que haya neutralizaciones y obstrucciones “impuestas” por parte de otros organismos.
Y esta exigencia no es ir contra nadie.
CARMEN. Percibo una cierta mezcolanza, sospechosamente intencionada, en la interrelación que formulas sobre ateísmo y laicismo. En principio, definamos bien las palabras. ¿Laicidad o laicismo? Afinaba el puntilloso: “laicidad es a laicismo como castidad es a casticismo.”
Tampoco es lo mismo ateísmo y laicismo. Se puede ser “laico” sin ser “ateo”. Que haya una o cincuenta asociaciones de ateos que reivindiquen la laicidad del Estado, no comporta necesariamente el retruécano.
Sí que percibo también un cierto victimismo (¿puede convertirse en “religión” como todos los “ismos”?) del que todavía la Iglesia y ciertos creyentes no se han despojado.
Si matizaras conceptos y no amalgamaras "situaciones", a lo mejor coincidíamos en varios puntos.
Saludos
Personalmente no me impone ninguna norma ni la Iglesia Católica ni ninguna otra institución religiosa, pero si me los impuso en un pasado, y bien que lo intentan ahora tambien. La reunion del 30 de Diciembre pasado no fue para rezar el rosario sino para forzar a que se derogara la ley de matrimonios gay entre otras cosas. Es contra esa intransigencia contra la que hay que ser beligerante. Unos señores que no han formadi ninguna familia diciendole a los demas como debe ser una pareja en una sociedad plural.
Saludos y buenas noches.
PAS:
¿Quién le ha dicho que "la institución religiosa imponga algo?". ¿Le impone a usted alguna norma?.
Lo de los poderes fácticos es muy gracioso. ¿Se refiere a las multinacionales?. Porque desde luego el poder de la Iglesia es mucho menos fáctico de lo que algunos intentan hacer creer.
Piense usted en el gran negocio del aborto. Luego, medite sobre los miles de seres asesinados. Finalmente reconsidere la posibilidad de una aprobación de la eutanasia para deshacerse de los pensionistas. Y a lo mejor por ahí le salen los poderes fácticos manejando el inconsciente colectivo. Y en nombre de una supuesta libertad, se queda usted esclavizado sin enterarse.
Pues ahí está la Iglesia hablando contra esos poderes fácticos en nombre de lo más sagrado que hay que es el respeto a la vida y a la verdadera libertad.
Un saludo y buenas noches
La supuesta militancia es contra la institución religiosa, no contra las personas. Desde el respeto a lo que cada cual quiera creer lo que si tengo claro es que no se puede tolerar que los grupos religiosos como tales sean poderes facticos que influyan en las leyes de un estado laico. Ahí es donde viene la confrontación. Por lo demás cada cual que crea lo que quiera, allá él.
Tambien está la batalla en las mismas condiciones que las religiones en intentar que los seres humanos sean libres de verdad y que por tanto abandonen las religiones. Eso es tan legitimo como que hasta mi propia madre intentara una y otra vez convertirme. No lo hagan y no lo haré.
Bruno y Ababol:
La verdad es que yo sí conocí, en aquellos tiempos, a algunos que se podrían calificar como de "ateos militantes", en el sentido de que no paraban de hablar de Dios, pero para insultale, blasfemar y un sin fin que ya resultaba del todo irracional. Era tanta la ira que me parece muy acertado el comentario de Bruno. Vuelvo a repetir que si no se cree en Dios, es que ni lo mencionas, ni te acuerdas; no vas por ahí intentando convencer a nadie, ni estas continuamente hablando del tema. Simplemente se pasa.
Por cierto Ababol, no sé si lo sabes, pero Comte, tan positivista, tan racional y tan "cientifico" llegó a idear una religión para la humanidad, con su culto, ritos, adoraciones (no a Dios, desde luego), santos y demás que bien podría ser calificada de religión laicista.
Un cordial saludo.
A mí me llama la atención la obsesión que tienen los ateos con la Iglesia. Más que no creer en Dios da la impresión de que están enfadados con él.
Un saludo, Carmen.
La expresión "ateo militante" refleja bastante bien la estupidez a la que me refiero.
Desde la ignorancia y la inoperencia intelectual no se puede ni discutir ni dialogar. Lo que se puede hacer es lo que hizo Fernando Fernán Gómez con aquel espontáneo y que es lo que yo hago con todos los ignorantes que llegan a creer que el laicismo es una religión.
Ababol:
El laicismo puede convertirse en una religión, lo mismo que muchas otras cosas, como por ejemplo la ideología, la raza, etc...Y eso lo demuestra la historia.
Lo que no comprendo es tanta visceralidad contra el cristianismo o la Iglesia; cuando yo no creía, simplemente pasaba pues no me afectaba para nada ya que en realidad, ¿qué poder tenía sobre mi?. Ninguno, yo hacía mi "santa" voluntad y ni me enteraba de lo que decían.
Si realmente no se cree, pues haces oídos sordos y ya está; pero por aquel entonces, también me quedaba asombrada con los que lanzaban sapos y culebras contra el cristianismo. No lo entendía entonces y no lo entiendo ahora. Si se pasa, se pasa y ya está (por supuesto partiendo de la base del respeto a las creencias y opiniones de los demás; si eso no se da, entonces...).
Un cordial saludo.
Ababol: son los ateos militantes los que se convierten en una religión que quiere utilizar el laicismo como excusa para barrer la libertad de expresión; reconozca que lo que le molesta no es la estupidez católica, sino que hayan denunciado la jugada.
Lunes, 28 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal