Lo he estado pensando estos días en que tantos bloggers se ponen a deliberar sobre el candidato ideal a la presidencia de la Conferencia Episcopal. Comienzan las comparaciones y viene a la memoria el pasado. Parece que los tiempos cambian a una velocidad de vértigo. Y una que es muy taranconiana y siente morriña por la transición porque dejó allí sus mejores años, está también convencida de que la situación actual no tiene nada que ver con aquella realidad.
Sin embargo, cree que el orgullo de ser católico debe estar por encima de la vergüenza de formar parte de la misma comunidad que acoge a los obispos. Porque hay un abanico inmenso de sensibilidades que sienten aversión por la Iglesia tal y como está. Quieren cambiar las estructuras y no cejan en su empeño desde diversos púlpitos universitarios, mediáticos y bloggeros.
En ocasiones me llega información que aprovecho para dar a conocer. En este caso me hago eco de un manifiesto. El tema es de alta prioridad, se está insinuando la posibilidad de modificar la actual ley del aborto. La petición de moratoria del aborto presentada en la ONU ha tenido numerosas adhesiones. Parece que algo se mueve en el entorno del mundo civilizado contra el aborto que, incluso desde posiciones izquierdista, también cuestionan su legitimidad.
Se presenta en Madrid un manifiesto de 50 mujeres contra el aborto
En la mañana del pasado jueves se presentaba en Madrid un manifiesto de 50 mujeres contra el aborto. Reclaman que persistan las inspecciones y que los profesionales psiquiatras que firman el peligro para la salud psíquica de la madre sea independiente del centro que practique el aborto. También piden que el supuesto psicológico sea acotado en el tiempo para evitar los abortos tardíos que tanto escándalo han generado. “Para nosotros es lo mismo un aborto que otro, pero en todo caso, pedimos que se limite porque actualmente es posible abortar legalmente hasta el mes 9”, señala la presidenta de la Fundación red Madre, Carmina García Valdés.
La violencia sigue cobrándose víctimas. Diecisiete mujeres en lo que va de año. Un incremento que no ha frenado la “ley de violencia de género”. Si se realizase una análisis detallado quedaríamos anonadados. Esto no sucede en familias desestructuradas o con problemas con el alcohol, las drogas o el juego. Pudo tener ahí su origen, pero en la actualidad se ha observado que esta situación abarca todas las clases sociales.
Hoy mismo es noticia en este medio de la dimisión de un concejal del PP condenado por malos tratos a su mujer. Pero es que además, tenemos la violencia hacia los mayores, la violencia entre los jóvenes. Y cuantas más medidas se ponen no parece que palien el problema. Cuatro mujeres esta semana, el caso más llamativo que yo recuerde obedece a una discusión de pareja por el debate de los dos candidatos a la presidencia de este país. ¿Estamos locos o qué pasa?.
En plena campaña electoral, y después de leer diferentes programas de los partidos que concurren a las elecciones del 9 de marzo, leemos con extrañeza que algunos partidos de izquierda lleven en sus programas la petición de separación de Iglesia-Estado, cosa que parece cosa de niños de parvulario más que de personas preparadas para gobernar un país, sobre todo pensando en los problemas reales que tenemos que solventar o que deben solventar los gobernantes, en lugar de acosar la libertad de las personas creyentes.
Que la separación de Iglesia-Estado es una realidad desde hace una treintena de años, nadie puede decir que en tiempos de democracia haya estado un obispo presente en ningún Consejo de Ministros, ni que en el Parlamento o Senado hayan sido los obispos los que hayan votado las diferentes leyes, ni que hayan ido a un colegio los obispos a llevar la lista de los niños que tienen que ir a clase de religión.
La noticia es una más de las que circulan como rumor y no se sabe bien si saldrá o no adelante. Pero si es así, mucho me temo que tampoco podrá borrar lo que ha sido norma hasta el momento actual. Me refiero a la comunión de rodillas y en la boca. Que parece ser una costumbre que quiere retomarse y tiene que ver con el debido respeto a la sagrada forma. Existen en muchas catedrales y santuarios reclinatorios, que unos utilizan y otros no. Es un revuelto multiusos. Personalmente, prefiero la forma en la mano y de pie. Pero desde luego si hay un monaguillo con la patena puesta bajo mi garganta, abro la boca y comulgo sin mayor problema.
Hay situaciones verdaderamente difíciles. Leer a un sacerdote y teólogo que reinterpreta el Magisterio de la Iglesia según la cultura dominante, me da vergüenza. Que yo sepa, la separación Iglesia Estado se encuentra en vigor desde hace años. Lo que sí que hay es un recelo especial hacia el Concordato suscrito en la Transición. Pero que sean siempre los mismos sacerdotes y religiosos quienes denuncien estos mismos temas. Da que pensar.
En principio la mayor parte, no sabrían vivir fuera de la Iglesia. Sorprende Benjamín Forcano en un alegato a favor de cualquier tipo de familia, algo a lo que yo me apunto, siempre y cuando se entienda que la familia cristiana es una cosa distinta.
Mi paseo por las salas cinematográficas trae de vez en cuando a este blog alguna película de interés. Suelo comentar aquellas que tienen unos valores concretos. Y Juno es una comedia que se presta a la reflexión. Con un lenguaje moderno, presenta el mundo de los adolescentes, de las familias deshechas y vueltas a rehacer, así como del inicio a una vida sexualmente activa. Todo ello de la mano de una joven, Ellen Page, con un increíble carisma y personalidad. El film ha estado presente en los premios “Espíritu independiente” en la modalidad de mejor película, mejor actriz y mejor guión escrito por Diablo Cody. Estos premios surgieron como alternativa a los politizados Oscars y van alcanzando cada año más prestigio entre los cineastas independientes y críticos.
Juno es una comedia romántica, pero también un canto a la vida. La joven tiene su primera experiencia sexual con un compañero de clase. Al quedar embarazada se ve en el dilema del aborto o la adopción.

Un cayuco con 58 inmigrantes ilegales subsaharianos, de los cuales tres son menores de edad, llegó a ayer a las costas de Tenerife. La avalancha no cesa, pero ya no es noticia, aunque si vamos sumando cayucos y emigrantes, la población autóctona hará un relevo generacional con el paso de los años y a este ritmo en muchos sitios serán más numerosos los foráneos que los autóctonos. Es algo que sucede en algunos centros escolares. El aluvión de alumnos crece a lo largo del curso. No es extraño que algunos emigrantes se manifiesten ya abiertamente por el derecho a participar en los próximos comicios.
En este maravilloso domingo, con una lecturas preciosas. Con la Samaritana y la pregunta desconcertante de Jesús junto al manantial de Jacob que la interpela: “Dame de beber”. Es suficiente para alegrar el día a cualquiera. Pero están las aguas muy revueltas. ¡Vaya si lo están!. En mi tierra llevan años peleándose por el mismo tema. El agua es vida, es riqueza, es don, es un bien común. Y los pronósticos severos de la desertización lanzan al enfrentamiento a un partido y otro sobre un bien que es de todos.
Y sobre lo que espera a esta piel de toro durante cuatro largos años, veremos mañana ese pugilato dialéctico entre los dos candidatos a presidir este país. Un debate pactado, consensuado, medido, milimetrado. Temen lo que se juegan. ¿Por qué, tal vez no creen en lo que defienden?.
MADRID, viernes, 22 febrero 2008 (ZENIT.org).- La ideología de género se ha introducido fuertemente en el ordenamiento jurídico español en los últimos cuatro años, más que en otros países occidentales, con una subversión de los valores cuyos efectos negativos serán visibles pronto.
Es la tesis de María Lacalle, profesora de Derecho Civil de la Universidad Francisco de Vitoria, expuesta durante la Jornada sobre Ideología de Genero organizada el pasado 16 de febrero por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de esa universidad de Madrid.
Leyes como la del «matrimonio homosexual», la ley contra la violencia de género, e incluso regulaciones que han tenido menos repercusión como la del «cambio de sexo» en el Registro Civil, suponen una implantación formal de esta ideología en España, que previsiblemente se reforzaría con una introducción de los «derechos reproductivos» si se modificara la ley del aborto.
La lucha por el poder es una daga afilada que atraviesa el corazón. El poder nunca debe ser ambicionado, así lo dijo Jesús, así lo proclamamos los cristianos. Nosotros tenemos como lema el servicio gratuito a los demás, de voluntarios está llena la Iglesia, gente que da su tiempo en infinidad de tareas. Cierto que existe una jerarquía, pero a nadie se le escapa que los más preparados deben acceder a mayores responsabilidades. Quien no quiera reconocerlo es que tiene poco entendimiento. La gente brillante e inteligente existe y accede por selección natural, por mérito y capacidad. Pero nunca se le debe de subir a la cabeza esos dones que ha recibido gratuitamente. “Quien quiera ser el primero que sea el último y servidor de todos”
Este espacio de Religión Digital es un rincón de lo más variopinto. Debiera titularse “creencias”. Porque son muchas y muy variadas las que se recogen en los blogs. Las hay abiertamente católicas, protestantes, judías, con tendencia oriental, con ateismos confesos. Todos estamos aquí por algo. Queremos tener un espacio desde donde manifestarnos y que otros nos lean.
Lo digo porque me reprochan que “mi ego es más fuerte que mis principios”. Pero no razonan los motivos, dejan caer la ponzoña de la frase sin más. No es eso, yo por motivos personales quiero dar testimonio de mi fe. Si el que me lee no lo cree será su problema. Mi idea fue siempre opinar sobre la actualidad desde una perspectiva cristiana, si hubiera querido otra cosa, estaría en otro apartado.

“Es de bien nacido ser agradecido”. Pues una cosa que yo le reconozco a los catalanes es que son pioneros en múltiples iniciativas que ya me gustaría a mí que se diesen en mi Comunidad. El periódico AVUI dejará de publicar anuncios de prostitución y de contactos sexuales. No es el único, algunos más se han adelantado con la iniciativa. Yo estoy segura que en la democracia cabemos todos, pero la protección al menor está por los suelos tanto en prensa escrita como en Internet. Y el buen juicio de poner persianas a lo libinidoso me parece sano y aplicable en general a cualquier espacio público. Otra cosa es que usted compre la revista especializada en cuestión, o que navegue por el rincón erótico de su gusto.
Quienes son habituales en este blog, saben que hace poco abrí una sección pro-vida. Alguno de mis comentaristas habituales dedica todo su tiempo a la denuncia del coladero legal del aborto. Al hilo del anterior post "Nosotras parimos. Nosotras decimos", me ha enviado un texto que clarifica su postura y responde a algunos comentarios que allí tuvieron lugar. Especialmente con Sofia.He estado pensando si cortar el texto o dejarlo íntegro. Al final, por claridad expositiva, he preferido volcarlo en una sola entrega. Los datos estadísticos están al alcance de quien desee consultarlos, aquí mismo. Lo que sigue es todo de Wiston Smith.
Desde mi punto de vista, el mejor modo de afrontar el problema moral del aborto no es tratar de desmenuzar procesos biológicos definiendo rayas o fronteras que siempre estarán artificialmente delimitadas, y nunca resolverán de forma absoluta la pregunta de si lo que estamos eliminando es un mioma o una vida humana. Vida que, aunque evidentemente no es plena, ya es autónoma y diferente a todo el resto del cuerpo y tiene un desarrollo que seguirá muchos años después, en los que se sucederán diferentes fases de personalidad incompleta, hasta alcanzar la plenitud del estado adulto.
Esto va con segundas. Fidel se retira y el mundo ha quedado expectante. ¿Qué pasará ahora?. Lo normal es que todo siga tal cual hasta que desaparezca Fidel. Es impensable un cambio en Cuba mientras su comandante sigue con vida. Pero mientras se espera esa eventualidad, el país moverá ficha en una u otra dirección. Cuando suceda el deceso, será otro cantar. Porque los tiempos han cambiado con un inusitado vendaval que ya no deja espacio para la tiranía, salvo que se viva en un paraíso fiscal, con avión privado y a un paso de cambiar de residencia cada cierto tiempo.
Hablar de la confesión es poco menos que una heroicidad. Pero me lo pide el cuerpo. Estamos en Cuaresma y es precepto al menos una confesión anual en este periodo de conversión personal. Quien no quiera confesarse, porque carece de sentimiento de culpa – qué mal suena el término- lo tiene muy claro. Acude al confesor, le dice que no reconoce pecado alguno en su vida y Santas Pascuas. Pero que acuda al médico del alma, porque el sacerdote nos sirve de puente entre Dios y nosotros.
He conocido confesores de los que mejor huir, atosigan con preguntas, carecen de psicología, les hace falta un rodaje por el mundo. Con ellos en el confesionario no me extraña que estos cada día estén más solos y abandonados. La confesión está olvida por jóvenes y mayores. Sirva como ejemplo mi experiencia, conozco a una persona que cuando sale el tema tiene por costumbre decirme: ¿si el cura no me cuenta lo que hace por qué voy a contarle yo nada a él? . Y de ahí nadie le apea. Vivo con la pena de saber que no tiene sentido de la misericordia, que no sabe lo que es el perdón, que no conoce la mano amorosa del Padre.
Cada día es más frecuente encontrar aseveraciones como las de TADEUSZ MALINOWSKI: “El Papa sabe que no hubo resurrección”. Hay que tener mala idea para decir esto en periodo de Cuaresma acercándonos hacia la Pascua de Resurrección, que precisamente es donde toma sentido la fe. Porque sin resurrección, mal andaría el cristianismo. Es suficiente con recordar la famosa la frase de San Pablo: “sin resurrección...vana es nuestra fe".
Lo curioso es que esta noticia se extrae tras el refrito de una ponencia sobre las relaciones Iglesia-Estado. Teólogo para unos, antropólogo para otros, tal vez ambas cosas, de origen polaco pero con residencia asturiana, Malinowski, estuvo en Mieres el pasado 27 de enero y dejó caer de todo y para todos. Una va perdiendo interés por lo que dicen los demás. Especialmente cuando se encuentra con la habilidad de unos periodistas que sonsacan temas con un objetivo muy claro.
Un amable lector, indignado con el post de Julián Moreno Mestre, me hace llegar este vídeo. En él se comprueba como las familias son consideradas misioneras y evangelizadoras.
Es volver sobre un tema, que también retomó la convocatoria del 30 de diciembre. Conviene escuchar la energía del Papa, una voz de actor bien timbrada. Realmente a mí me ha impresionado. Espero que los demás sepan también valorar este video.
Quiero desde aquí dar las gracias a mi compañero Bruno Moreno, sin cuyas instrucciones no habría sido capaz de subir el vídeo. La técnica me supera.
Hay gente aficionada a muchas cosas. Van al fútbol, se dedican al bricolaje, pintan. Todo eso es habitual a poco que lo comentes con la gente. Lo raro es encontrar cristianos suscritos a revistas religiosas. Si la edición de las mismas fuera por partida de bautismo, el número sería extraordinario. Si lo fuera por ejercer de católicos en la vida pública, la cosa se pondría más difícil. Por centrarnos, la iglesia es cosa que interesa a los eclesiásticos y gente más o menos comprometida. El resto pasa olímpicamente de leer una revista religiosa.
Pero mira por donde Vida Nueva cumple cincuenta años acompañando a la sociedad española. Unas bodas de oro fabulosas en cualquier hemeroteca.
La noticia no me sorprende, su manipulación tampoco. La asociación de profesores de religión está que trina con los obispos que a partir de ahora, según cuenta religión digital, van a solicitar su partida de bautismo. Lo primero que tengo que decir es que no me termino de creer esta medida. Me parece absurda, puestos a solicitar algo que pidan la de confirmación. O que prometan fidelidad a la Iglesia por escrito.
Ahora ya más en serio, después de treinta años de democracia, estos profesores se han convertido en un colectivo al servicio del obispado que es pagado por el Estado, una situación peculiar que les enerva y no deja de tener su malicia. Esta anomalía llega a los extremos de enfrentarse a sus superiores. Que en este caso son los obispos, pero oiga quien trabaja para una empresa tiene jefes. Sus derechos laborales serán los que serán pero quien les renueva el contrato es quien manda.
Tengo que reconocer que Julián Moreno Mestre es un chico muy activo: estudiante, profesor, articulista. Incluso creo recordar que manifestó en una ocasión haber contribuido a crear Redes cristianas. Me llama la atención su versatilidad, demuestra que es curioso, que tiene múltiples intereses. Pero no entiendo su afán por crear polémica. El último post desbarrando sobre Kiko Argüello y el camino neocatecumenal, me ha dejado impresionada.
Yo no conozco a ningún kiko. No me gustó la imagen de Argüello en el encuentro de las familias del pasado 30 de diciembre. Pero es una cuestión de simpatía personal. Conectas con la gente o no conectas. Ahora bien, desacreditar la labor misionera de una familia que cree firmemente que está llamada a la evangelización, es cuanto menos una temeridad. Porque todos estamos llamados a evangelizar por nuestra condición de creyentes. Somos enviados después de cada Eucaristía con las palabras “Podéis ir en paz”, que significan precisamente, podéis dar testimonio de vuestra alegría cristiana.
Si algo admiro en los demás es su capacidad de contagiar alegría. Vivir cerca de una persona vital que sabe disfrutar de la vida y hacer felices a los demás, es la mejor lotería que te puede tocar. Cuando te llegan las voces agoreras con el lamento de sus penas, es como asistir a una película dramática, el corazón se encoge y la tristeza nos embarga. Sabemos que conducir por la vida es un arte donde hay que vadear las curvas sinuosas, llenas de grandes simas y barrancos sin que el coche derrape. Y para ese viaje un buen copiloto siempre ayuda. Si encima te pone de buen humor pues “miel sobre hojuelas”.
Yo no diría que elegimos los amigos, sino que los amigos se cultivan. He conocido a mucha gente pero muy pocos han llegado a ese grado de complicidad que se da en los amigos. Tengo unos cuantos y llevan conmigo parte de mi vida, me conocen también como yo puedo conocerles. Sé de sus momentos buenos y difíciles. Y siempre disculpo en ellos lo que no soporto en otros.
Hace algunos años, durante mi infancia, con el televisor en blanco y negro y sólo dos cadenas, tuvimos la suerte de conocer la mejor dramaturgia de la escena en memorables noches de teatro. Los más proletarios del país que comenzaban a disfrutar de la bonanza económica de los setenta tuvieron acceso a butaca de primera. Gracias a la pequeña pantalla se hicieron populares una gran cantera de actores de teatro, que más tarde también formarían parte de la cinematografía española.
Vengo recordando estos hechos porque también estaba un famoso locutor experto en cinematografía y un licenciado erudito en refranes. Aquellas memorables tardes de crítica cinematografía y de iniciación al refranero español, forman parte de mis recuerdos. Creo que la cultura se puso al alcance de todos con una
Hoy celebramos San Valentín, y resulta que para hablar de enamorados ya tenemos la televisión. Mejor presentar los grupos de fieles que han sentido la llamada del Amor, así en mayúscula. Gente que ha decidido comprometerse de una manera activa.
Los nuevos movimientos de la Iglesia, tienen muy mala prensa. Pero también son muy desconocidos. Apenas tres o cuatro salen siempre a la palestra de la opinión pública. El resto pasa a un segundo plano, más discreto. Yo me he llevado cierta sorpresa al encontrar esta variedad de laicos consagrados. Espero que estos datos tomados de catholic. net os resulten de interés.
Es difícil saber qué entra exactamente en la categoría de "nuevos movimientos" en la Iglesia católica. A menudo se mencionan seis o siete considerados "paradigmáticos": Focolares, Regnum Christi, Schoenstatt, Comunión y Liberación... sí se consideran movimientos. El Camino Neocatecumenal o la Renovación Carismática, en cambio, suelen decir que la categoría no es del todo exacta.
Y mucho menos exacta es para muchas otras realidades convocadas por Benedicto XVI en Pentecostés. Incluso hablando de "nuevas comunidades" no se cubre todo el espectro.
Hay que reconocer en los demás la gracia y el talento. De la misma manera que somos capaces de descubrir sus pifias y estupideces. Nadie escapa al ojo crítico agazapado tras una pantalla plana o convexa, que vaya usted a saber. Pues eso me ha pasado a mí cuando he leído a Elvira Lindo. Pone sus dotes de musa inspiradora en la columna de El País, y destaca la idiotez de los manifiestos.
Porque de manifiestos y panfletos está llena la izquierda de este país. No hay nada como liarse la manta al cuello y salir en portada en contra de la caza de la ballena, de la guerra de Irak o a favor de las cejas de Zapatero. Ese toque de arrebato ha sido tan hilarante que ni Elvira Lindo es capaz de tragarse el sapo. Le honra su sinceridad y le da ese plus de independencia que tantos buscamos en los medios. Hoy me he dejado convencer por la mujer de Antonio Muñoz Molina, aunque odie su Manolito Gafotas.
“Cuando te preocupas de otro es cuando empiezas a descuidarte de ti mismo”, dijo un filósofo hace muchos siglos. Alguno, entonces, podrá pensar lo siguiente: “Cuando te despreocupas de los demás empiezas a preocuparte de ti mismo”. ¿Será verdad que los otros son un obstáculo para el cuidado de nosotros mismos? ¿Ocuparse de mi prójimo implica descuidar mi propia vida?
Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos nos sentimos divididos entre cientos de reclamos y de exigencias. A veces son los demás quienes nos piden una ayuda, un consejo, un rato de compañía. Otras veces somos nosotros quienes pedimos a los demás que vengan con nosotros a ver una película, a hablar con el médico o a salir de paseo con los niños.
Nuestro flamante ministro de Sanidad, Bernant Soria, parece estar ultimando su ofensiva para dejar atado y bien atado el tema del aborto. Las novedades son tan viejas como la despenalización en los tres supuestos desde 1985. Lo que se ha visto ahora por la prensa, respecto a la denuncia de ciertas clínicas abortistas que manifiestan irregularidades que afectan a esos supuestos, es cuanto menos aterrador.
El ambiente preelectoral hace subir la temperatura política y los paquetes de rebajas tras la búsqueda del voto fácil, entran de manera inesperada en las propuestas electorales. Las feministas que quieren el aborto como “derecho” y no como “despenalización” siguen presionando a la opinión pública. Es un buen momento para lanzar un debate a fondo sobre el tema.
Los días 8 y 9 de febrero tuvieron lugar en Jerez las III Jornadas de Católicos y Vida Pública. Las palabras de clausura del obispo Monseñor Juan del Río Martín, proponen varias normas de conducta para llevar a cabo en la familia, como educadores de los hijos y como consumidores de los medios de comunicación. Pongo un link para quien quiera encontrar estos consejos para prensa escrita, radio, televisión e Internet.
Estoy segura que mis compañeros bloggers tienen la misma experiencia que yo sobre la objetividad de las noticias. La mayor parte de las veces, si se analiza con detenimiento, observamos una marcada manipulación. Es fácil consultar dos o tres periódicos digitales, cada uno muestra su tendencia hacia una u otra línea ideológica. Y resulta desolador encontrar la misma noticia con diferentes versiones, donde cada cuál arrima el ascua a su sardina.
Giuliano Ferrara, director de Il Folglio, planteó la Moratoria sobre el aborto, que ha tenido un notable eco internacional. A continuación puede leerse el texto en español de la carta al secretario general de la Onu ya firmada por destacadas personalidades internacionales. Al final de la misma se pueden enviar las adhesiones
A Vuestra Excelencia Sr. Ban Ki-Moon Secretario General de las Naciones Unidas
A Vuestras Excelencias Presidentes de Gobierno y Jefes de Estado de las Naciones Unidas
En estos últimos sesenta años se han tomado muchas medidas y no se han escatimado esfuerzos para crear y sostener los instrumentos jurídicos en materia de protección de los ideales contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada el 10 de diciembre de 1948 en Paris.
Algunas noticias son como dejar entrar un elefante en una chatarrería. El estruendo y la repercusión mediática tienen el mismo efecto que el del supuesto elefante. Un barullo que llama a la confusión y hace caer artículos y titulares siguiendo el proceso dominó. Uno tras otro, hasta confundir al personal que termina por no saber exactamente de dónde ha surgido la noticia y cuál es su parte de realidad y su parte de autoengaño.
Pues con el infierno, sucede lo mismo. Dicen que Juan Pablo II lo negó y que Benedicto XVI ha encendido otra vez las llamas del averno. Como si entre un pontífice y otro no hubiera una sintonía común. Porque ambos dejaron su testimonio en ese manual de primeros auxilios que es el Catecismo de la Iglesia Católica. Allí el infierno existe, como también existe la misericordia divina que hace difícil entender que cualquier hombre pueda condenarse eternamente.
La plataforma PAZ nos va a dar la pátina de modernidad de este país. Son un grupo de intelectuales y profesionales liberales que apoyan a Zapatero incondicionalmente. Lo que sucede es que los años no pasan en balde. Algunos de sus rostros ya son más que maduritos, concretamente abuel@s. Sin que tenga esto ningún matiz peyorativo. Pero es que las huestes de Zapatero fueron en su día del Partido Comunista, luego pasaron a ser de IU y ahora se muestran con la rosa en la mano. También los hay que vivieron bien con Franco, con Arias Navarro, con Adolfo Suárez, con Calvo Sotelo, con Felipe González y con Aznar. Para pasar ahora a formar parte del grupo de agradecidos a Zapatero. Lo que no deja de ser una manera de medir su coherencia política.
Ayer escribía sobre el miércoles de ceniza. Una celebración cristiana que nos adentra en la Cuaresma, tiempo de conversión y de penitencia. La pregunta inmediata es qué puedo ofrecer a los demás. La limosna apenas cuesta nada, aunque sea un acto de desprendimiento. Pensaba en la mejor manera de aprovechar estos días. Con lecturas apropiadas, con menos horas de conexión a Internet y más horas de oración. Pero también me preguntaba si suena todo esto atractivo al joven de hoy en día. Y creo que todos coincidiremos en que ciertamente no es una actitud que les subyugue. Conviene preguntarse por qué se mantiene vacías las iglesias, mientras se llenan asociaciones benéficas y las ONG. Es decir que la mentalidad utilitarista y mercantil llega también a rentabilizar nuestro tiempo, de manera que consideremos horas perdidas la asistencia al Vía Crucis y la oración vocal o mental.
La frase es muy conocida para quienes acudimos el miércoles de ceniza ha recibir su imposición mientras el sacerdote nos recuerda: “polvo eres y en polvo te convertirás”. La celebración de hoy ha sido numerosísima, dado que cada día es más frecuente encontrar jóvenes de otros países que participan de la liturgia. Todos los bancos abarrotados. De pie llenando los laterales y el fondo, también un nutrido grupo. Aquello daba alegría de ver. No son los cuatro de siempre a la misa de un día normal, sino una gran multitud y variedad en cuanto a procedencia y edad.
La homilía ha hecho mucho hincapié en la limosna y las buenas obras, también hemos reflexionado sobre el espíritu de conversión para esta cuaresma. Lecturas apropiadas que llaman al sacramento de la reconciliación y recuerdan la futilidad de los bienes mundanos. Y todo aquello me hacía pensar en el caldo de cultivo de nuestra sociedad, con esa manía que les ha cogido a tantos de que los obispos se meten donde no deben.
Cuando decimos que alguien es auténtico señalamos que en él encontramos a una persona genuina, que no busca aparentar algo diferente a lo que es, que no tiene miedos en presentarse como es. A veces podemos confundir la autenticidad con el descaro o con una sinceridad mal entendida y bastante despreocupada de lo que piensen y digan los demás frente a las propias acciones, palabras o maneras de pensar. Es cierto que la autenticidad implica “ser como uno es”, pero no de cualquier manera.
Ser una persona auténtica no es sólo “ser como soy” –y que los demás me aguanten porque “así soy”–, sino ser lo mejor que yo puedo ser. Esto no es fingimiento, ni hipocresía; todo lo contrario: es fidelidad a la propia identidad, coherencia profunda con uno mismo y verdadero amor a lo que uno es como persona única e irrepetible.
Un año más al acercarse la Cuaresma se inicia la campaña de Manos Unidas y la campaña contra el hambre. Pronto comenzarán esos cuarenta días con los cuarenta últimos. En este caso serán las mujeres las protagonistas de estos países. Mujeres esclavas sexuales de grupos guerrilleros, con edad para jugar a las muñecas y sin embargo forzadas por sus secuestradores.
Estarán también las mujeres obligadas a casarse con hombres mayores que ellas y por acuerdo de sus familiares. Mujeres sin voz, cuyos relatos estremecen. No van al colegio y con suerte son empleadas domésticas que recaudan dinero para su dote nupcial. La edad de contraer matrimonio es inferior a los dieciocho años.
Cuando todo el mundo se empeña en descalificar la nota de la Conferencia Episcopal, atribuyendo matices que allí no se especifican. Lo mejor, dar a conocer el comunicado y que cada cuál extraiga las conclusiones.
Si este comunicado, tiene un tono crispador, una consigna de voto, o cualquier otra característica que se le puede atribuir, que lea Vivir y pensar en la frontera del padre Masía. Entenderán la alegoría.
COMUNICADO DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL
1. Los españoles hemos sido convocados a las urnas para el próximo 9 de marzo. Como en otras ocasiones semejantes, los Obispos ofrecemos a los católicos y a todos los que deseen escucharnos algunas consideraciones que estimulen el ejercicio responsable del voto. Hablamos como pastores de la Iglesia que tienen la obligación y el derecho de orientar el discernimiento moral que es necesario hacer cuando se toman decisiones que han de contribuir al pleno reconocimiento de los derechos fundamentales de todos y a la promoción del bien común.
El tema me viene fastidiando desde hace tiempo. Cada día encuentro más cristianos dispuestos a enfrentarse a todo aquello que digan sus obispos. Tienen aversión a la jerarquía y por norma disienten de ella.
No me extraña que el Sr. Zapatero y toda su cohorte pretoriana se abalancen contra la declaración de los obispos. Pero leyendo con atención el escrito una no puede más que compartirlo. Como también comparte mucha de las apuestas del gobierno en materia social que benefician a los más necesitados. Entiende, sin embargo, que al gobierno le encabrite la postura firme y clara del Magisterio de la Iglesia.
Me asombra, en cambio, los contra manifiestos de tantos y tantos grupos que disienten de sus obispos. Ellos también son Iglesia, pero no les parece bien que la Iglesia recuerde los principios morales más elementales. Sienten que coacciona su voto. Y así, alegremente, deciden que da igual votar aborto, eutanasia, nacionalismo excluyente, diálogo con banda armada, uniones que contradicen principios antropológicos.
Amar, entregarse, sacrificarse, donarse… son diversas formas de conjugar la fidelidad.
Es bien conocida la historia de El Señor de los Anillos. Frodo, de un momento a otro se encuentra enredado en la historia de un anillo que significa la salvación de toda la Tierra Media. Ha sido elegido para una misión que jamás había sospechado. No está sólo. Tiene una comunidad.
La pequeña comitiva pasa por mil peripecias para conseguir su objetivo. La nieve pantanosa en las montañas nevadas, la batalla en las Minas de Moria. Gandalf desparece. Las sucesivas peleas contra los orcos. La gran victoria frente al reto que se les presentó en el abismo de Helm. La destrucción de Sarumán. Al final Frodo se queda solo. También Sam se ha separado.
Hay frases que merecen ser recordadas. Porque suenan bien, porque todos estamos de acuerdo con ellas. Sin embargo, analizadas con detenimiento, son como un castillo de naipes. No tienen consistencia.
“La esencia de una libertad profunda y auténtica es que nadie, nadie, intente imponer ni su moral ni sus creencias, y se respeten todas", afirmó el presidente Zapatero en su respuesta a los obispos, tras el comunicado emitido por la Conferencia Episcopal. Cuyos componentes, con toda seguridad, también suscribirían esa frase.
Pero los obispos se han limitado a repetir lo que en tantas otras ocasiones. Que un católico debe tener claro el derecho a la vida del ser más débil, el derecho a la libertad de enseñanza sin imposiciones sibilinas de ninguna ideología. Aunque la guinda del pastel que más escuece es la del diálogo con los terroristas. Es obvio que todo ello precisa de matizaciones, para ello se puede ir a las fuentes de la Conferencia Episcopal y leer el documento “Orientaciones morales sobre la situación actual de España” publicado en Noviembre del 2006.
El panorama de la actualidad reflejará hoy el comunicado emitido ayer por la Conferencia Espiscopal sobre las elecciones. Es fácil constatar que de nuevo se alzan voces laicistas exigiendo hacer callar a los obispos. Seguirá el discurso ramplón que asocia a un determinado partido político con la Iglesia. Y veremos sacar la basura de las hemerotecas para corroborar la retórica laicista, empeñados en arrimar "el ascua a su sardina".
Hoy ofrezco un carta de Benedicto XVI a sus fieles en Roma que puede dar idea del pensamiento actual de la Iglesia respecto a uno de los pilares de la sociedad. Cada cual verá si de ello se deduce una ingerencia en la vida política de todos los países, puesto que habla de la educación. Creo que es obvio que las orientaciones morales a los fieles entran en la dinámica de las funciones de sus pastores.
Carta del Papa sobre la tarea urgente de la educación
A la diócesis de Roma
Lunes, 28 de mayo
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal