Qué es negociable y qué no para Benedicto XVI
13.02.07 @ 17:20:56. Archivado en Benedicto XVI, Ciencia e Iglesia
La especialidad de Benedicto XVI son los discursos ante un público académico. Aunque no estaba en agenda –al menos, no estaba en la agenda pública-, ayer recibió a los participantes en un congreso sobre la Ley natural organizado por la Universidad Laterana y pronunció uno de los discursos más interesantes de su pontificado.
Dijo que en la exigencia de justicia y de solidaridad hay "normas inderogables que no dependen de la voluntad del legislador y ni siquiera del consenso que los estados pueden prestarles porque preceden a toda ley humana”.
Por lo tanto, se trata de una norma común a todos los hombres, que tiene como principio primero y general el de "hacer el bien y evitar el mal". De ella "se derivan los otros principios más particulares, que regulan el juicio ético sobre los derechos y los deberes de cada uno”.
El Papa se refiere a tres principios:
- Respeto por la vida humana, desde su concepción hasta su ocaso natural.
- Deber de buscar la verdad, presupuesto necesario de toda madurez auténtica de la persona
- La libertad humana.
Cuando no se respetan, “la legislación se transforma sólo en un compromiso entre intereses diversos: se intenta transformar en derechos intereses privados o deseos que contrastan con los deberes que se derivan de la responsabilidad social”. O sea, que no se legisla en función de lo que hace mejor al hombre, sino de lo que al hombre le apetece en ese momento. Aunque sea dar azúcar a los diabéticos.
A continuación, el texto completo del discurso, traducido por el Vatican Information Service.
El Papa comienza constatando "las grandes ventajas" del progreso tecnológico, pero también "las amenazas de una destrucción de la naturaleza". Además, dice, "se da otro peligro, menos visible, pero no menos inquietante: el método que nos permite conocer cada vez con más profundidad las estructuras racionales de la materia, nos hace siempre menos capaces de ver la fuente de esta racionalidad, la Razón creadora".
Por eso, continúa el Santo Padre, "es urgente reflexionar sobre el tema de la ley natural y encontrar su verdad común a todos los seres humanos. (...) Esta ley tiene como principio primero y general el de "hacer el bien y evitar el mal". De esa verdad, "se derivan los otros principios más particulares, que regulan el juicio ético sobre los derechos y los deberes de cada uno".
"Este es -subraya- el principio del respeto por la vida humana, desde su concepción hasta su ocaso natural, sin ser este bien de la vida propiedad del hombre, sino don gratuito de Dios". Otro principio fundamental, añadió, es "el deber de buscar la verdad, presupuesto necesario de toda madurez auténtica de la persona". A ellos se une la libertad humana; "al ser compartida con los demás, la armonía de las libertades solo se encuentra en lo que es común a todos: la verdad del ser humano, el mensaje fundamental del ser mismo, la ley natural".
Benedicto XVI señala que en la exigencia de justicia y de solidaridad se expresan "normas inderogables que no dependen de la voluntad del legislador y ni siquiera del consenso que los estados pueden prestarles. Son normas que preceden a toda ley humana: como tales, nadie las puede derogar".
"La ley natural -afirma- es el manantial del que brotan, junto a los derechos fundamentales, los imperativos éticos que se deben cumplir. En la actual ética y filosofía del Derecho están ampliamente difundidos los postulados del positivismo jurídico. La consecuencia es que la legislación se transforma a menudo sólo en un compromiso entre intereses diversos: se intenta transformar en derechos intereses privados o deseos que contrastan con los deberes que se derivan de la responsabilidad social".
"En esta situación es oportuno recordar que todo ordenamiento jurídico, tanto en el ámbito interno como en el internacional, se funda en último término en la legitimidad de su radicación en la ley natural, en el mensaje ético grabado en el ser humano. (...) El conocimiento de esta ley (...) aumenta con el progreso de la conciencia moral. La primera preocupación de todos y, especialmente de aquellos que tienen responsabilidades públicas es promover la maduración de la conciencia moral".
"Todo lo dicho hasta ahora tiene aplicaciones muy concretas si se hace referencia a la familia -explica el Papa-, es decir a "esa íntima comunidad de vida y de amor conyugal, fundada por el Creador y estructurada con leyes propias". (...) Ninguna ley hecha por los seres humanos puede por lo tanto subvertir la norma escrita por el Creador sin que la sociedad sufra una herida dramática en aquello que constituye su fundamento básico".
"Siento el deber de afirmar una vez más que no todo lo que es científicamente factible es éticamente lícito -agrega el Santo Padre-. La técnica, cuando reduce al ser humano a objeto de experimentación, termina por abandonar al sujeto débil al arbitrio del más fuerte. Confiar ciegamente en la técnica como la única garante del progreso, sin ofrecer al mismo tiempo un código ético (...) equivaldría a hacer violencia a la naturaleza humana con consecuencias devastadoras para todos".
"Los científicos también deben contribuir a ayudarnos a comprender profundamente nuestra responsabilidad hacia el ser humano y hacia la naturaleza que se le ha confiado. Sobre esta base es posible desarrollar un diálogo fecundo entre creyentes y no creyentes, teólogos, filósofos, juristas y científicos, que pueden ofrecer al legislador un material precioso para la vida personal y social".
El Papa termina su discurso auspiciando que las jornadas de estudio desemboquen "no solo en una mayor sensibilidad de los expertos con respecto a la ley moral natural, sino que contribuyan a crear las condiciones para que sobre esta temática se llegue a una conciencia cada vez más plena del valor inalienable de la "lex naturalis" para el progreso real y coherente de la vida personal y del orden social".
Comentarios:
De Bello Pallico
(búsquese en google)...
No debéis entender nuestra exhortación como "una vergonya". La única vergüenza reside en traicionar la humildad del taller de Nazaret, el pacto de fidelidad con los humildes hombres y mujeres de fe(los más pequeños) celebrado el Domingo de Ramos, el pacto de Sangre del Gólgota, renovado en el compromiso bautismal lo mismo que en el sacerdotal. La vergüenza, para el sacerdote y para el obispo, se funda en pronunciar palabras que no son compromisos, en contraer compromisos que no se traduzcan inmediatamente en gestos de sacrificio.
La grandeza de un obispo es casi infinita, su entrega debe ser total. Todos los días vive en la tensión del drama. Es un juego del que no le es permitido salir. Se ha empeñado en una batalla en la que no es lícito levantar los brazos en gesto de rendición.
La víctima no sacrificada es un ropaje en el vacío, máscara sobre la nada, contradicción a grito...
¿El futuro de la teología ,la fundació Fe y Cultura, la Facultad es Lluis Duch con su "Crisis de la Transmissió de la Fe"? ¿Es eso lo que desean?
Nosotros decimos: ESTAMOS HARTOS DE ANALISIS, DUDAS, INCERTIDUMBRES, HIPOTESIS, VACILACIONES Y DESTRUCCIÓN.
Pensamos que ha quedado clara la sustancia del problema (Listerinus que es un advenedizo sin formación pensará que sustancia es lo mismo que comprendía Fray Gerundio de Campazas: lo que queda en caldo después de haber hervido la gallina !)
Nosotros no les insultamos, carísimos Pastores, les están insultando ellos. Están deshonrando y avergonzando su misión episcopal.
Para nosotros la única deshonra consiste en no acostarse ardiendo de cansancio en esta incivilidad que destroza a los hombres de fe hasta aplastarles el alma. La deshonra para un sacerdote y un obispo es enseñar una fe que es supremo riesgo sin correr el riesgo de la santidad ni el de la verdad ...
Pero ¿a quien quieren engañar esos teólogos? Teólogos procedentes del pijerío barcelonés, muchos de los cuales ni celebran la misa diaria, que han fracasado en todos los intentos de pastoral juvenil: Hora 3,JOBAC,MUEC (claro si se los llevaba a esquiar a Baqueira poco éxito tendría). Esos que viven como reyes viajando de aquí para allá a expensas de alguna ricachona que les mantiene a gastos pagados(ahora Dinamarca, ahora Tierra Santa con Grassus y Turull, ahora les paga las cenitas a los niños del Tornar a Creure, o las gasas y velones de la cybercapilla).
Esos que viven en pisos superlujazo con servicio y que las únicas bodas que celebran son las de los pijos de San Gervasio acudiendo a ellas con "motxilla i gorro" de jesuita progre como Melloni (el que organiza actos de oración interreligiosa con textos musulmanes, a los que sól...
Y vosotros, carísimos Pastores, a pesar de vuestras humanas deficiencias, sois los Sucesores de los Apóstoles. Debéis convenceros de ello. Si dudáis al miraros al espejo, leed las Cartas de Santa Catalina de Siena, dirigidas a Gregorio XI en su exilio semi-voluntario a Aviñón. Todas ellas se pueden resumir en una idea: Hay que convencerse de lo que uno es para desarrollar la misión que Dios os pone en las manos. No sois Obispos para vosotros mismos lo sois para el pueblo, lo sois para la Iglesia. Y si tenéis duda sobre qué es la Iglesia, escuchad a la Doctora de la Iglesia(nos lo recordó el mismísimo Pablo VI el día de su proclamación como tal):"La Iglesia es el mismísimo Cristo".
No podéis esterilizaros escuchando a aquellos que son "gallina vieja" en cuyo caldo se ha incubado la destrucción de la Facultad, la Teología y el Sacerdo...
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Javier Martínez -Brocal
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