Dos mujeres ejemplares de Almansa
13.02.10 @ 15:03:52. Archivado en ME de "Iniciativas Almanseñas", Cartas de ciudadanos, Por José María Redondo Tortosa
La recuerdo todavía cuando era azafata en un programa de la tele local que se emitía al aire libre, en una esquina del jardín de los Reyes Católicos, en el cruce de las calles San Francisco y Antonio Machado, hace algunos años.
Ella y otra muchacha atraían las miradas de jóvenes y viejos por su belleza y hermosura, suponían el aliciente del programa. Pero cierto día, pasados unos años, caminando por una de nuestras calles, me crucé con ella cuando iba en una silla de ruedas que empujaba su madre y me quedé perplejo. ¿Qué le habrá sucedido a esta joven? me pregunté. Confieso que ya no me la pude quitar del pensamiento e ignoraba los motivos de su padecimiento.
Pregunté a algunos amigos y nadie me supo dar una razón mínimamente certera del porqué esta hermosa mujer no podía caminar. Más tarde supe que había publicado un libro con poemas y me interesé porque eso es lo mío.
Hasta que hace unos días me la volví a encontrar en uno de los bares de Rambla Centro, acompañada por otra mujer, me decidí y me acerqué a ella, me presenté y le dije que me interesaba leer su libro. Entonces le dije que yo le regalaba mi última novela y que ella hiciese lo mismo con su poemario.
Aceptó y quedamos en vernos en el mismo lugar unos días más tarde cada uno con nuestro libro. El día 1, a las 12,30 nos volvíamos a juntar y nos intercambiamos los libros, quedando en dedicárnoslos cuando nos conociésemos mejor.
Y hablamos mucho, de literatura, de poesía y, sobre todo porque me interesaba, de su enfermedad.
Quedé asombrado cuando me dijo que por una negligencia médica estuvo a las puertas de la muerte, que unos intensos dolores de cabeza la obligaron a ir a la consulta y que el facultativo le dijo que podría ser principios de gripe, así, sin más reconocimiento ni pruebas médicas.
Pero no, para su desgracia no era gripe sino meningitis, que de haber sido prescrita a tiempo tal vez no hubiera dado lugar a tener que ser ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital General de Albacete, donde permaneció dos meses y medio en estado vegetativo. Cuando despertó de su horrible sueño estaba ciega y tetrapléjica. La lograron salvar de una muerte casi anunciada pero su estado obligó a los facultativos a evacuarla al Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo donde permaneció otros quince meses.
Unas circunstancias que obligaron a que su buena madre tuviera necesidad de alquilar una vivienda en Toledo para estar a su lado y ayudarla en todo lo que precisase; eso solo lo hacen las madres y Ana Belén tiene la suerte de tener a una ejemplar, como sus 3 hermanos que se han desvivido por ella.
En el prólogo de su libro dice estas palabras, que no me resisto a copiar: “En el jardín de la vida esta flor se marchitó pero su madre (la jardinera) la cambió de maceta y de nuevo floreció”.
Ana ha perdido la movilidad en ambas piernas, solamente ve lo que tiene delante, no así en los laterales que no los visiona y, a veces, le falla algo la memoria, pero tiene unas enormes ganas de vivir y se aferra a sus creencias religiosas para seguir luchando. La fe mueve montañas y en esta maravillosa mujer se hace bien patente.
He leído sus poemas (que me han gustado mucho, no por su estructura pero si por lo que se dice en ellos y por como los narra) y me han dejado un poso de amargura, de dolor, de tristeza porque su dolorosa enfermedad se ha llevado también el amor de su vida.
Hay que ser de roca dura y tener una inmensa fe en Dios para aguantar lo que esta bella mujer ha soportado; han sido días, semanas y meses aguantando un tratamiento duro, intenso y agobiante para lograr recuperar, por lo menos, el movimiento de los brazos y las manos, y una parte de la visión.
Claro que ha tenido el firme e impagable apoyo de su familia, sobre todo el de su madre, sin ella no hubiera podido soportar el calvario de su enfermedad. Creo que son tal para cual, dos fantásticas mujeres que son el vivo ejemplo del amor maternal y de la fe y la esperanza en el Supremo Hacedor.
A veces uno piensa y, conociendo casos como el de Ana Belén Olaya, no te queda más remedio que elevar los ojos al cielo y pedir a Dios que te siga dando fuerzas para resistir ante tanto dolor, y al propio tiempo que me de el sentimiento de admiración hacia todos los que, de alguna forma, sufren con pasmosa resignación su dolorosa enfermedad para ejemplo de todos.
QUE DIOS OS BENDIGA.
-------------------
OTROS ENLACES
"Generación Y" (Por la libertad en Cuba)
Catálogo de la Nueva Perfumeria Esencias
La Nueva Perfumería Esencias
Inmuebles Moscad Inmuebles
Relacionado Con El Trabajo
Viajar Por Ahí
Terralost
Coheréncia Please Por Favor
Blog Desde Malta Encuentros
DOWNLOAD FREE MOVIES
Artículos de Medicina
Journal Nova
GazetteMax
El Cafelito del Viernes
Subastas de Cuadros de Pintura
Peña Valencianista Boinas Blancas de Almansa
Seguridad Ciudadana
La Sanidad en España
_____________________________
Un análisis significa presentar el producto o servicio aquí en el blog con críticas constructivas y otras que no lo son tanto. Lo que ganas: que se conozca tu empresa, lo bueno o malo que tiene, el contacto para quien esté interesado, etc., etc.

______________________________
Comentarios:
volcada con su hija.
Hay que ponerse en el pellejo de estas dos mujeres para comprender el dolor, el sufrimiento y la tremenda fe de ambas para salir del profundo pozo de la desesperanza.
Que Dios las bendiga y las ayude a caminar por esa senda del dolor.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


