
Ya no me sorprenden las declaraciones de un cardenal mezclando temas como el aborto y las relaciones sexuales de sacerdotes con menores de edad, últimamente de actualidad por ese informe que se ha realizado en Irlanda.
No creo que el mezclar temas como el aborto y la pederastia sea tan importante. Estamos acostumbrados de los mandatarios escucharles declaraciones sesgadas, liosas, poco claras, etc...
A mí, lo que realmente me preocupa es otra cosa. Que se diga de las conductas pederastas que "son totalmente condenables y tenemos que pedir perdón".
Por supuesto que son totalmente condenables. Pero no basta con pedir perdón. ¿Cómo qué perdón? ¿Y ya está?

Ayer 17 de mayo se celebró el Día contra la Homofobia, o mejor dicho, LGTBfobia, para incluir en el término a todas las conductas sexuales (homosexualidad masculina, femenina, bisexualidad y transexualidad).
Por este motivo, el Area de Asuntos Religiosos de la FELGTB, junto con ACGIL (Associació Cristiana de Gais i Lesbianes de Catalunya) hacen una reflexión muy interesante, que considero es bueno compartir con los/las que me leéis:
Erradicar la LGTBfobia en los centros de educación es tarea principal para las personas creyentes LGTB. Constantemente nos llegan abundantes noticias y estudios sobre la discriminación que sufren las y los jóvenes LGTB en los centros escolares. Dentro de esta discriminación, es alarmante destacar que un número importante de colegios e institutos gestionados por la Iglesia Católica utiliza su discurso contrario a la diversidad sexual para sembrar el odio contra lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Chicas y chicos deben guardar silencio, agachar la cabeza, camuflar y disimular su orientación o identidad de género, ante el constante bombardeo de discursos homófobos.

Los mismos que deciden que el matrimonio —esa maravillosa y fragilísima realidad humana, o mejor, divina— no es un bien que necesita ser protegido. Los mismos que han decidido que a cualquier cosa —incluso constitutivamente estéril— se la puede llamar matrimonio, haciendo burla de los millones de personas de las que ellos viven, porque son quienes pagan como pueden sus impuestos (...)
De nuevo, la Iglesia peca insultando a las personas homosexuales. Que obsesión. Tienen la homosexualidad de manera perenne en sus pensamientos.
A ver. Quien dice esto, o una de dos, o vive en los mundos de Yupi o nos quiere tomar el pelo.

Desde luego, cuando me enteré de que la Iglesia no quería admitir a sacerdotes homosexuales en sus filas, no pude menos que sentir pena, primero, por un acto tan anti humano y anti cristiano, eso de despreciar a la gente por su conducta sexual, y luego, una sonrisa, porque bueno, el tema da mucho para pensar.
Por ejemplo: ¿Qué test le harían en los seminarios a los candidatos a sacerdotes? ¿le pondrían una foto de Brad Pitt medio desnudo y otra foto de Anita Obregón para ver hacia donde se le iban los ojos? O le preguntarían directamente: oye ¿tú eres maricón?

Mi amiga Beli, en su blog, deja caer un post que hace reflexionar y bien, sobre algo que yo me he planteado muchas veces, y creo que incluso, alguna vez escribí sobre ello.
Una de las imágenes que más me impactó cuando hice la mili, fue encontrarme a un cura con una pistola al cinto.
Me pregúntaba con la ingenuidad de mis 17 años ¿para qué quiere este hombre una pistola?
Lunes, 28 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató