
Comienza el curso, y los grupos de cristianos gays, lesbianas, transexuales y bisexuales inician su actividad de convivencia y oración. Si eres sacerdote, religiosa, o simplemente creyente, siendo homosexual y quieres vivir tu fe de una manera limpia, acorde con el Evangelio, sin hipocresías, puedes ponerte en contacto con la asociacion LGTB más cercana a tu ciudad. En Sevilla y en Jerez, comienzan esta semana.


El símbolo del cristiano es la Cruz. Indiscutiblemente. Cristo murió en ella, y luego la venció cuando resucitó. La Cruz es el símbolo de cristiano, y en absoluto símbolo de muerte. Es símbolo de vida, porque la muerte fue vencida. Y debe utilizarse así, como símbolo de alegría y de vida.
Pero por desgracia, la Cruz ha sido utilizada de muchas maneras a lo largo de la Historia. Para sacar a los demonios del interior de la gente, o para quemar a personas en nombre de Dios.
Ahora, la caverna, vuelva a la carga en su carrera política para conquistar un gobierno de derechas en España, con la cruz, y la posibilidad de que se quiten de los organismos públicos con una nueva ley de libertad religiosa.
Los cristianos sabemos muy bien utilizar la cruz. Yo la llevo al cuello. La tengo en mi casa, nada más entrar. La tengo en la mesa de mi trabajo. Pero entiendo perfectamente que no debe estar en los sitios públicos. ¿Por qué? Primero porque hay gente que para ellos no es absolutamente nada. Porque para otras gentes, les ofende, bien, porque hayan recibido daños por parte de la Iglesia (pregúntele a algún niño que haya sufrido abusos sexuales por curas de Norteamérica, a ver que siente cuando ven la Cruz) o bien, porque son de otra religión. Así, que lo mejor, para evitar polémicas, es que desaparezcan de la vista pública y esté donde tiene que estar, en los sitios personales de las gentes.

- Ya has terminado de rezar el rosario.
- Sí.
- ¿Y en qué piensas?
- En el aborto.
- Duro.
- Duro, muy duro. Un asesinato.
- Tú estás en contra.
- Sí, claro que lo estoy.
- ¿Y abortarías si supieras que en tu vientre llevas a un niño o niña que será homosexual?
- No, no abortaría. ¿Cómo voy a abortar yo si estoy en contra? Pero cuando fuera joven le abortaría su derecho a enamorarse. Le abortaría su derecho al matrimonio. Le abortaría sus derechos de igualdad con el resto de la ciudadanía. No. Yo no les ahorcaría como en Irán. Pero algunos, deberían estar en la cárcel, o como mínimo, en el manicomio. Están enfermos. Hay que curarles.
Ya ves. No sólo se aborta con el bisturí. También se provocan abortos con las ideas y con las palabras. Estés dentro o fuera del vientre materno, aunque entonces, a veces, le llamamos, suicidio.
Tú apunta, que otros pondrán la bala. (Dos personas homosexuales muertas y doce heridos en un tiroteo homófobo contra un local gay)
No os perdáis el vídeo. Sobre todo si tenéis hijos e hijas.
El vídeo está colocado en mi blog personal porque aquí me da error ponerlo.

Hay muchas cosas en la vida que lo van apuntalando a uno como cristiano. Primero, el bautizo. Luego, tu familia y luego, la Iglesia jerárquica, que depende como se porten, harán de ti un cristiano o un ateo convencido.
Hay muchos detalles pequeños que te van sembrando el Espíritu Santo y la figura de Jesús de Nazaret en la vida.
En mi caso, uno de ellos fue la música. En mi parroquia se ponía el domingo de ramos, ese Hosanna de la ópera Jesucristo Superstar.
Y aún, pasado el tiempo, recuerdo perfectamente esa letra que acompañaba a un Jesús rodeado de su pueblo y las palmas, y al rugido de los sacerdotes que querían matarle.

"Aquella noche",el papa Juan «estaba muy emocionado. No hablaba, vivía como ensimismado. Se sentía ya enfermo. Para él, lo importante era que el concilio había empezado. No le preocupaba si lo podría acabar él o su sucesor. Estaba sereno. Por la noche, la Acción Católica había congregado en la plaza de San Pedro a 100.000 personas, con las antorchas en la mano. Era un espectáculo. Le pedimos que se asomara a la ventana y dijera unas palabras, pero se enfadó: 'Ya he hablado una vez. Basta', les dijo". Y Capovilla añadió: "Le gustaba hablar poco y con gran sencillez, para que le entendieran todos. Y sobre todo huía de los aplausos de la masa, que le molestaban mucho. Cuando alguien le pedía que preparara un discurso, por ejemplo, para los presos, decía: 'Si quieren que hable de los presos, prepararé un documento sobre el tema, pero si yo voy a ver a los presos quiero sólo abrazarles y hablarles con el corazón de lo que me salga en ese momento".

Hoy domingo 28 de junio es el Día del Orgullo Gay. Un día importante. Sí. Porque a pesar de sus cabalgatas tan discutibles, esta celebración ha conseguido hacer visible un problema que viene desde los albores de la Humanidad: la discriminación hacia las personas homosexuales.
Los tiempos han cambiado. En España se vive en entera libertad y las personas homosexuales tienen los mismos derechos civiles que el resto de la ciudadanía.
Mañana será una fiesta. Para estar orgullosos de lo que se es y de lo conseguido.
Pero queda mucho que avanzar.
Serán muchos los homosexuales que no podrán elevar su voz. Son los homosexuales católicos: los laicos y los sacerdotes y demás ministerios sagrados.

Pensemos.
Un país con legislación sobre el aborto, como es el caso de España: las mujeres que quieren abortar van al médico. El médico les explicará lo que es el aborto, y ellas decidirán. Muchas de ellas, ante este paso, pueden decidir no abortar.
Un país sin legislación sobre el aborto, como era España en la época franquista y en los primeros años de la democracia.
Una mujer quiere abortar. No podía ir al médico.
Si no tenía recursos económicos, si era pobre, iba a la bruja de turno y pagaba por abortar en algún sitio escondido. No la informaban de nada. Y por lo general, morían la madre y el feto.
Si tenía recursos económicos, si era rica la madre, iba a Londres de viaje de fin de semana. De turismo. O de compras. Abortaba allí con todas las garantías sanitarias. Y volvía el lunes. Y no pasaba nada.

No todos/as en la Iglesia son homófobos/as, gracias a Dios, pero aún quedan personas, sobre todo en la jerarquía, que padecen de homofobia. Sus palabras hacen daño. No ya a la sociedad, que no les escucha apenas, sino a las mismas personas homosexuales integradas en la Iglesia Católica, y muy especialmente a los sacerdotes, monjas y religiosos/as homosexuales, que son sus compañeros y compañeras, con los que conviven a diario, y sufren sus comentarios homófobos como si fueran lanzas.
El Área de Asuntos religiosos de la FELGTB, ha emitido un comunicado a raíz de los últimos hechos homófobos protagonizado por la Iglesia Católica de España. Aquí lo comparto con vosotros.
No más desprecios hacia la población LGTB creyente católica

Ya uno no sabe qué pensar en estos tiempos de tribulación y prueba en que los responsables de la Iglesia Católica nos ponen a los católicos día a día.
En mi diócesis, la de Jerez Asidonia, están las cosas revueltas.
Todos están pendientes del nuevo obispo. A mí, la verdad, que no me ha llamado mucho la atención. Desde que se nos fue el hermano Rafael, aquí ser Obispo es muy difícil, porque el listón está muy alto.
Todos están pendientes también de la subida del primer equipo de fútbol local, el Xerez, a Primera División.
Y ¿qué tiene que ver una cosa con la otra?

Vía Cristianos Socialistas y Viceversa me encuentro con el magnífico artículo de Rafael Alvarez Gil, de Cristianos Socialistas de Canarias, que se titula así: No condenar a los que no piensan como tú y que aquí lo comparto con vosotros.
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Ante el borrador del proyecto de ley sobre la interrupción voluntaria del embarazo, la Iglesia Católica redobla los tambores ante el temor al aborto. Tema revoltoso donde los haya, como en el resto de asuntos donde lo clerical está presente, está al servicio de la más ramplona demagogia por parte de defensores y detractores.

Ya no me sorprenden las declaraciones de un cardenal mezclando temas como el aborto y las relaciones sexuales de sacerdotes con menores de edad, últimamente de actualidad por ese informe que se ha realizado en Irlanda.
No creo que el mezclar temas como el aborto y la pederastia sea tan importante. Estamos acostumbrados de los mandatarios escucharles declaraciones sesgadas, liosas, poco claras, etc...
A mí, lo que realmente me preocupa es otra cosa. Que se diga de las conductas pederastas que "son totalmente condenables y tenemos que pedir perdón".
Por supuesto que son totalmente condenables. Pero no basta con pedir perdón. ¿Cómo qué perdón? ¿Y ya está?

Ayer 17 de mayo se celebró el Día contra la Homofobia, o mejor dicho, LGTBfobia, para incluir en el término a todas las conductas sexuales (homosexualidad masculina, femenina, bisexualidad y transexualidad).
Por este motivo, el Area de Asuntos Religiosos de la FELGTB, junto con ACGIL (Associació Cristiana de Gais i Lesbianes de Catalunya) hacen una reflexión muy interesante, que considero es bueno compartir con los/las que me leéis:
Erradicar la LGTBfobia en los centros de educación es tarea principal para las personas creyentes LGTB. Constantemente nos llegan abundantes noticias y estudios sobre la discriminación que sufren las y los jóvenes LGTB en los centros escolares. Dentro de esta discriminación, es alarmante destacar que un número importante de colegios e institutos gestionados por la Iglesia Católica utiliza su discurso contrario a la diversidad sexual para sembrar el odio contra lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Chicas y chicos deben guardar silencio, agachar la cabeza, camuflar y disimular su orientación o identidad de género, ante el constante bombardeo de discursos homófobos.

Los mismos que deciden que el matrimonio —esa maravillosa y fragilísima realidad humana, o mejor, divina— no es un bien que necesita ser protegido. Los mismos que han decidido que a cualquier cosa —incluso constitutivamente estéril— se la puede llamar matrimonio, haciendo burla de los millones de personas de las que ellos viven, porque son quienes pagan como pueden sus impuestos (...)
De nuevo, la Iglesia peca insultando a las personas homosexuales. Que obsesión. Tienen la homosexualidad de manera perenne en sus pensamientos.
A ver. Quien dice esto, o una de dos, o vive en los mundos de Yupi o nos quiere tomar el pelo.

Desde luego, cuando me enteré de que la Iglesia no quería admitir a sacerdotes homosexuales en sus filas, no pude menos que sentir pena, primero, por un acto tan anti humano y anti cristiano, eso de despreciar a la gente por su conducta sexual, y luego, una sonrisa, porque bueno, el tema da mucho para pensar.
Por ejemplo: ¿Qué test le harían en los seminarios a los candidatos a sacerdotes? ¿le pondrían una foto de Brad Pitt medio desnudo y otra foto de Anita Obregón para ver hacia donde se le iban los ojos? O le preguntarían directamente: oye ¿tú eres maricón?

Mi amiga Beli, en su blog, deja caer un post que hace reflexionar y bien, sobre algo que yo me he planteado muchas veces, y creo que incluso, alguna vez escribí sobre ello.
Una de las imágenes que más me impactó cuando hice la mili, fue encontrarme a un cura con una pistola al cinto.
Me pregúntaba con la ingenuidad de mis 17 años ¿para qué quiere este hombre una pistola?

Comienza otro espectáculo.
Si bien ha terminado una semana santa en mi ciudad, convertida más que en lo que debe ser -un acto de expresión de fe, en una cabalgata - eso sí, artística y preciosa - turística, debido a la polémica de los palcos pagados en la calle, comienza otra función: las comuniones.
Lejos queda aquellos tiempos en el que yo hice la primera comunión, a los 7 años, bajo el temor de que si rozaba mis dientes con la Forma, sangraría y me saldrían 7 serpientes por la boca, según me dijeron.
Mi catequista era - me enteré de mayor- un maestro ateo castigado por el régimen franquista a dar religión. Era 1973, y en aquella época, los curas no protestaban por la Educación para la Ciudadanía que impartía el dictador católico y de comunión dominical, Franco.

Podrá nublarse el sol eternamente;
podrá secarse en un instante el mar:
podrá romperse el eje de la tierra
como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón,
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.
Ya nos gustaría como decía el sevillano Gustavo Adolfo Bécquer que el amor fuera eterno. No, no lo es. En algunos casos sí, como en el de mis padres. Pero vemos día a día que no, que hay veces que no, que el amor empieza, crece, se reproduce y muere, a símil con cualquier ser vivo.
Por ello, los pueblos democráticos se regulan con legislación que faciliten estos cambios de situación en el amor, y se dan leyes, como la del divorcio.

Primera Estación: Jesús en el huerto de los Olivos.
Estabas tranquilo en la calidez de tu hogar, de tu familia, de tus amigos. Vivías bien, pero sabías que había llegado la hora. Tu hora. La hora de ser tú mismo. Sabías que iba a ser difícil, pero tuviste valor. Aceptaste que esa era tu vida y que tenías que vivirla. Era el proyecto de Dios para ti, y con lágrimas, aceptaste.
* Segunda Estación: Jesús, traicionado por Judas, es arrestado.
Quien creías tu amigo, quien creías que te iba a ayudar... se calló. Dejó de hablarte. Se lo comentó a los otros. Es maricón. Es maricón. Es maricón. Entonces, llegaste a pensar que te habías equivocado. Te volviste huraño y encerrado en ti mismo. Habías sentido por primera vez el sabor de la traición.

Adjunto os pongo la carta que los cristianos y cristianas homosexuales del área de asuntos religiosos de la FELGTB, han publicado con ocasión de las últimas actuaciones del Papa en Africa.
Las cristianas y cristianos del Área de Asuntos Religiosos de la FELGTB queremos manifestar nuestro escándalo e indignación ante algunos posicionamientos de la jerarquía eclesial sucedidos en las últimas semanas.
En la reciente visita que ha realizado el Papa Benedicto XVI a Angola y Camerún, se ha reabierto el debate sobre el SIDA y cómo combatir esta enfermedad mortal. De nuevo la moral oficial de la Iglesia Católica sobre el uso del preservativo choca con la comunidad científica y los esfuerzos de la ONU para acabar con esta pandemia. Es necesario recordar que en África se dan nueve de cada diez casos de nueva infección del VIH y se produce el 83% del total de muertes por esta enfermedad (datos de la ONU).

Que la jerarquía eclesiástica no va a cambiar su postura oficial actual en cuanto al tratamiento de las bodas de personas católicas divorciadas o las bodas entre personas del mismo sexo católicas, es cosa clara. Sin embargo, también es sabido la tolerancia que existe por los sacerdotes de la base, los que no viven en palacio ni viven de la religión como sueldo, sino que se dedican a trabajar por el Evangelio y por las personas, ganen o no dinero.
Es sabido como digo, que se están dando bendiciones a estos tipos de matrimonios, aunque no llegué al poder de un sacramento.

Recibo por parte de Eclesalia.net un articulo del párroco de Santo Tomás de Aquino, de Cádiz, con el ruego de su difusión. Como lo considero muy interesante, aquí lo comparto con vosotros/as.
EL SÁBADO PARA EL HOMBRE
JUAN PIÑA BATISTA, párroco de Santo Tomás de Aquino
CADIZ.
ECLESALIA.- 23/03/09 Para llegar a Kericho hay que volar hasta Kisumu, en la orilla keniata del Lago Victoria. El aterrizaje y llegada a su rudimentario aeropuerto viene cromado por una magnífica puesta de sol, no por muy diferente de las que aquí nos maravillan, menos bella.
El recorrido de los algo más de cien kilómetros hay que hacerlo ya anochecido y, frecuentemente, bajo la torrencial lluvia que casi cada tarde riega las fértiles tierras de esa zona africana.

El Papa no tiene hijos. No sabe lo que es tener una hija adolescente. Que sale por las noches con sus amigas. Que por mucho que le inculques como padre o madre tus valores cristianos, te hará caso o no. Que su vida dependerá en mucho de las compañías que tenga. De la inocencia que tenga. De los ambientes en que se meta. De las circunstancias de su vida.
El Papa no sabe lo que es enamorarse, por lo menos de adulto. No sabe lo que es sentirse atraído por un muchacho. Volverse loca de amor, como sólo se vive la primera vez. No sabe que al enamorarse se da uno entero. Se da todo. No sabe que si tuviera una hija adolescente enamorada, ésta haría el amor con el hombre de su vida. Por mucho que los padres le inculquen sus valores. Y el Papa debería saber también que no todo el mundo es bueno. Que hay hombres malos. Que a esa chica enamorada, después de haber hecho el amor con su novio, la pueden dejar tirada como un trapo usado. El Papa no sabe que esa mujer (en el fondo, una niña) se va a sentir desgraciada. Y que se puede quedar embarazada si no utilizó el condón. O pillar una enfermedad venérea.

Por mucho que pienso, no puedo entender a los cristianos de derechas. Como utilizan los temas para su único fin: tener un gobierno de derechas, adorador del becerro de oro, llámese hoy, capitalismo, culpable de muchas cosas, entre ellas de la pobreza y la crisis económica última que estamos padeciendo.
Y ellos que se llaman Iglesia, ¿pueden llegar a hacer política utilizando la religión para que la ciudadanía tenga un gobierno así?
Ahora, están luchando contra el aborto. Utilizando la imagen de un bebé dando a entender que no se protege la vida de ellos, cuando en España están protegidas y gratuitamente la vida de todos los niños nacidos aquí. Quieren confundir embriones con bebés. Y no se aclaran. Escuchamos con tristeza como condenan a un matrimonio sevillano que ha hecho lo que haríamos todos: curar a su hijo.
No pueden aclararse, porque su objetivo real no es la lucha contra el aborto. Es desgastar al gobierno. Quieren un gobierno de derechas. Sea como sea. Cueste lo que cueste.

En el cementerio de Jerez, a medio camino entre las tumbas de mi madre y mi hermana, por la vereda que yo voy, hay una tumba oscura, discreta, sin ostentaciones, donde una familia está enterrada.
Mi hermana, que tenía la costumbre - totalmente contraria a la mía - de recorrer todos los sitios de los conocidos, siempre se paraba allí, a rezar.
Rezar y recordar el cariño con que esa persona, cuyos restos están ahí junto a sus padres y hermano, le dedicó en vida.
Yo no conozco esos recuerdos de ella, sólo sé que le impactó como persona e hizo que mi hermana amara a la Iglesia, que le tuviera un respeto enorme.

Mucho está dando que hablar, y con razón, el mea culpa entonado por el Papa Benito XVI en relación con el levantamiento de la excomunión de los obispos lefebvristas.
Se dirige en una carta a los obispos, que podéis leer aquí, reconociendo sus errores y justificándolos, explicando el por qué actuó como actuó. Eso me parece bien. Es lo que debe hacer una persona cuando comete errores. Reconocerlos y corregirlos. Desde aquí, mi aplauso al Papa.

Poner la cruz en la Declaración de la Renta en la casilla de Otros fines sociales, es una alternativa veraz y eficaz a lo que significa ponerla en la casilla 'para la Iglesia católica'.
El año pasado puse la cruz para la Iglesia, pero tengo mi duda de si me equivoqué. Porque tal como temía, se ha hecho uso de esa cruz por parte de algunos medios, como el apoyo de todos los que pusimos la cruz a la política eclesial de la jerarquía. Pero no es así, yo puse la cruz para que mi dinero llegara a quien realmente lo necesita, como las misiones, a los comedores sociales o al sueldo de un cura que se lo merezca.
Pero me sigue embargando la duda, de si algún céntimo mío pueda ir a parar a Cañizares, Rouco o compañía. Y ante el pánico que me da, la opción 'otros fines sociales' se plantea como una buena solución.
Además, que ya es hora que nuestra Iglesia sea responsable y se autofinancie sola, sin fuegos de artificio.
En la Plataforma del Voluntariado se expresa muy claramente, en que se gastan estos impuestos, y la verdad es que resulta bastante atractivo.
Algunos de ellos son…

El próximo viernes primero de marzo, tendrá lugar en Jerez una de las manifestaciones más importantes del año, si no la que más, ya que a mi entender es la que más público acude. Podemos hablar de varios miles de personas y tirando alto.
Me refiero al Besapiés del Señor de la Salud en sus Tres Caídas, en la antigua Iglesia de San Lucas, de Jerez.
Es un hecho importante, para reflexionarlo, ya sea desde un punto de vista religioso o antropológico.

Es muy curioso la doble vida con la que conviven los católicos de derechas. Con dolor en el pecho de tanto golpetazo de Fe, tan criticado por Jesús en el Evangelio de la pasada misa, y tanto predicar el amor a los demás, el perdón y bla bla bla... son los primeros que alaban, justifican, pregonan, y ensalzan al 'señor' que se lió a palos con una herrikotaberna.
Pues por muy 'entendible' que parezca ser la actitud de este señor, como somos cristianos - si somos católicos, debemos serlo -, debemos primero condenar claramente la violencia. La violencia siempre es violencia. Sea de derechas, de izquierdas, nacionalista, contra adultos, contra niños, a golpes, con abusos sexuales... etc. Es siempre violencia. Y condenable.
Y como cristianos, tenemos que perdonar. Siempre. Aunque nos duela. Y encima, amar al que hace daño. Si no se arrepiente, entonces tendremos que tomar medidas contra él. El Estado de Derecho las tiene. Pero nunca emprenderlas a palos.
Juan Pablo II perdonó al terrorista que intentó matarle. Tendríamos que hacer lo mismo. Lo que pasa es que quizás, estos católicos de derechas, sean laicos o con ministerios sagrados, que justifican la violencia, ni son católicos ni son de derechas, y sólo quieren utilizar la Iglesia Católica a su beneficio, como un partido político más.
Estoy de vuelta. Después de estas duras semanas, en la que murió mi única hermana el miércoles 18, a los 50 años, me enfrento otra vez a la vida cotidiana. Sin ella. Pero bueno, hay que seguir viviendo e intentar sacar las cosas positivas que como cristiano uno puede encontrar en una experiencia tan dura como ésta.
He estado desconectado, lo último que leí acerca de la Iglesia, era la visita de Bertone. Ahora, que vuelvo y miro las portadas, los comentarios de los blogs, veo las cosas de otra manera. Me da risa. Sí, me dan ganas de reir por no llorar por los 'problemas' de la gente de mi Iglesia. Me doy cuenta de como nosotros los creyentes vivimos tan lejos del pueblo. No, amigos, no. Los problemas de la Iglesia no son los que os gastan las energías en internet. A la gente le importa un pito que si tal obispo va para allá o viene para acá. Les importa poco que os moleste Zapatero, os moleste el ministro de Justicia o que os dediquéis a estar pensando siempre en el sexo.

El cardenal Bertone le dió ayer un buen guantazo sin manos a los católicos integristas que pierden su tiempo - y su salvación - en insultar al Gobierno socialista. Muchos de ellos se han dedicado - y dedicarán, no conocen lo que es el arrepentimiento - a calumniar con mentiras a la Vicepresidenta de la Vega, además de mandar correítos - basura - haciendo referencia al físico de María Teresa Fernández de la Vega.
Además de machistas, y cobardes - no tienen valor de decirselo a la cara -, han tenido que soportar el piropo del Cardenal Bertone, elogiendo su vestido, 'muy elegante y colorido'.
Es de agradecer que haya en la jerarquía de la Iglesia todavía personas que sean capaces de ver la vida en colores y no en blanco y negro.

Resulta que este buen hombre trabaja en un gran centro comercial en Madrid, y como se va a casar dentro de poco con su pareja, que vive en Vigo, pensó en pedir el traslado a dicha ciudad gallega, ya que el centro comercial para el que trabajaba también lo tiene allí.
La única condición que le ponen es que tiene que entrevistarse con el Jefe de Personal del centro de Vigo, así que acude a la entrevista.
Éste le pregunta por su mujer, si vive en Vigo. Y él le dice que sí, que vive allí, pero que no es su mujer, que es su marido.
Este Jefe de Personal reacciona diciendo, cuando ya se ha cerrado la puerta: ‘Estos maricones de mierda se creen con el mismo derecho que todos’.
El Tribunal Supremo ha dictaminado: no es posible acogerse a la Objeción de Conciencia en la asignatura Educación para la ciudadanía.
Ha sido un triunfo de la libertad, y todo vuelve a su cauce en la Educación en España.
La EpC es una asignatura dedicada a la enseñaza de los valores de libertad y respeto consagrados en nuestra Constitución. Una asignatura nacida para atajar los grandes problemas de los que nos quejamos en la educación hoy: la falta de disciplina, la falta de educación, de respeto por los demás.
Además, los que somos católicos sabemos que dentro del currículo de la asignatura, no hay nada, NADA, que vaya en contra del Evangelio de Jesús.

Algunos católicos amenazan al Partido Popular y a UPyD con no votarles por sus políticas con respecto a la legalización del matrimonio homosexual.
Estaba recién amanecido. La noche había sido lluviosa. Truenos, relámpagos, rayos. Pero al fin, el Sol tuvo fuerza y pudo hacer jirones entre las nubes.
La lluvia caía débilmente, pero el Sol comenzó a brillar.
El viento se convirtió en brisa, y las cargas de una atmósfera electrizada, dejaron paso a la sensación de frescor.

María salió con lágrimas en los ojos de la Sala de Audiencias. No le habían hecho caso, y por ahora, perdía la custodia de su hijo.
Por el pasillo, acertó a ver público en la calle que la insultaba. Por ser mujer. Por ser madre soltera. Por ser lesbiana.
María entro en el baño, se lavó la cara y miró al espejo. Pudo reconocer en aquél rostro apenado, la carita de aquella muchacha de Nazaret.
Sonrió y miró al frente.
¿Hasta cuando - se preguntó - tendré que vestirme de luces otra vez y parar el Sol para que puedan volver a reconocerme? ¿Qué les pasa a estos hombres del siglo XXI, a estos especialistas en Mí, que todavía, después de dos mil años, no han sido capaces de ver mis apariciones en el prójimo?

No entiendo la polémica que se monta con este tema de los autobuses y los carteles de Dios no existe. Donde yo vivo, estoy harto de ver carteles 'nuestros' con imágenes de Jesucristo y la Virgen, anunciando desde un acto piadoso como un quinario a algo más lúdico como una caracolá. Ni que decir cuando vienen las sagradas imágenes en billetes de lotería.

Cristo no es médico. Me ha llegado esta frase del Papa muy hondo, porque lleva toda la razón.Me alegraría mucho que hiciera virar la Iglesia a posturas menos milagreras y más realistas.
Llevo viviendo desde hace tres años la tragedia del cáncer en mi familia. Este último diciembre, estuve con mi hermana en la planta quinta de oncología del hospital de Jerez. Y allí, te da tiempo a pensar y observar muchas cosas.
Cuando llega el enfermo, el ritual. Colocarle, si quiere claro, por parte de sus familiares y amigos, toda una colección de estampitas de Santos y Santas diversos, cada cuál con una ocupación milagrera, pero que se resume en una: salvar al enfermo.

¿Quién te santificará?
Lo más seguro es que nadie vaya a la Plaza de San Pedro a gritarte Santo Súbito. Tampoco tendrás grandes celebraciones allí, ni tus fans irán en avión (los ricos) y en autobús (los pobres) a ver colgada tu foto de una alfombra en un balcón del palacio del Papa.
No, no. Lo más seguro que no.
Ni te veré en los periódicos alardeando de la capa roja (cual Superman religioso) más larga del mundo. Tampoco. Tampoco.
No te veré jugar a política. Ni haciendo mítines fiestas. Ni metiéndote con este gobierno sí, y con éste no, porque me conviene.
Ni podré ver nunca en las pantallas de tus televisiones, tu dedo índice inquisidor.
Tampoco te tendré nunca que responsabilizar de los insultos que por las mañanas navegan en la atmósfera del país.
Ni te veré dar de comulgar a dictadores. Ni pasear por jardines con aquellos que firmaron penas de muerte. Ni te veré dar abrazos a divorciados que no condenas porque tienen poder.
No, nunca te veré.
Sin embargo, sé donde te veré.
Lunes, 28 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Peio Sánchez Rodríguez
Carlos Corral
Jose Luis Cortés
Josemari Lorenzo Amelibia
JC Rodríguez, A Eisman
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Sor Gemma Morató