Mitin Fiesta en Colón.
27.12.08 @ 20:24:05. Archivado en Iglesia

¿Asistirás al mitin fiesta del arzobispado de Madrid el próximo día 28? Así me lo preguntaba un amigo con un poco de guasa. Pues no, no iré a la Misa por las familias nucleares. Eso suena a bomba atómica, me dijo. Sí, suena mal la verdad.
Aquí es que suena mal todo.
Primero, por convertir una Eucaristía en algo parecido a un mitin contra el gobierno. Seamos serios. Pensemos en lo que hizo Jesús en aquella primera noche de Jueves Santo. El, que como Dios, podía hacerlo todo, eligió para este momento, la santa cena, la intimidad de los suyos. Podía haberlo hecho de otra manera: entre la multitud, como en las Bienaventuranzas o en la multiplicación de panes y peces.
Pero no. Lo hizo así. Cuando yo iba por un centro del Opus Dei, me enseñaron el valor del silencio. El ser piadoso. El quedarme después de la Eucarístía, un rato reflexionando en el templo. Luego, en mi parroquia, las Eucaristias eran más alegres, pero también respetuosas.
Lo que hicieron el año en pasado en Colón fue vergonzoso. Se corportaron como en un mitin de cualquier partido. De cualquier partido de derechas, claro. Más que Eucaristía, y el milagro de la conversión en Sangre y Cuerpo de Nuestro Señor del pan y el vino, parecía un mitin a favor de la derecha en las siguientes elecciones generales. Más que compartir el pan, parecía que el interés estaba puesto en atacar al gobierno.
Muy mal. Muy mal. Pero mal. Tan mal, que ayudaron al Partido Popular a perder las elecciones. Y ayudaron a deteriorar aún más la imagen de nuestra Iglesia en el pueblo llano.
Daba la impresión - no digo que lo sea - de que allí importaba poco la esencia de nuestra fe. Lo que importaba era ayudar a derribar al gobierno, para seguir manteniendo los privilegios de siempre: clases de religión, status social, aportaciones del Estado, etc... y todo lo que ya sabemos.
Y salió mal.
Luego, el tema. Las familias. Eso dicen. Pero defienden un modelo de familia nuclear, que siendo muy importante, no es el único. O eso es lo que me explicaban cuando estudié antropología. A no ser que el catedrático y mi universidad sean unos mentirosos.
Familia. La nuclear, sí. Pero también está la formada por una madre soltera y su hijo. O la de dos hombres o dos mujeres con sus hijos. O el que vive soltero y su familia son sus amigos o vecinos. Precisamente, ellos, los jerarcas, que tanto critican, son los que no forman familia.
Así, la Iglesia, se ha ganado el desprecio de miles de personas. ¿Quién no tiene un familiar divorciado? ¿quién no siente esas críticas que se le hacen a las personas que uno quiere?
Y por último, qué escenario. Más que una misa, recuerda una celebración de la Plaza de Oriente. A nuestros jerarcas les pasa lo mismo que ocurre con la manifestación del Orgullo Gay. El fin, es precioso. Pero los medios... puaf. Yo fui una vez a una manifestación del orgullo en Sevilla, y no voy más. Por los cuatro gatos que desvirtúan lo que se pide en la manifestación, y que son los que salen en la tele.
A este acto de Colón le pasa lo mismo. Mucha gente con muy buena fe, y lo que sale por la tele o la radio, es esa mujer que habla de espermatozoides, sexos y esas cosas, criticando a los homosexuales en relación con la religión. Eso sí, muy piadosa.
De verguenza. Esto - lo de Colón - nos hace mucho daño a la Iglesia.
No me extraña que tanta gente - y obispos - se desmarquen.
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Alfonso Saborido Salado
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