
Yo creo, que en realidad, o tienen que estar enfermos o son unos inadaptados. El mantenerse casto, no tener relaciones sexuales con otras personas ni consigo mismos, y el no vivir una relación amorosa voluntariamente no es normal.
Primero, va contra la Ley Natural. "Creced y multiplicaos", dijo el Señor, y por lo pronto, desobedecen este mandado divino. Lo hacen con loables razones: que si sirven a Dios, que si tienen más tiempo, pero no, no, irán al infierno por no cumplir la Ley Divina.
Por otro lado, no tener relaciones sexuales afecta a la personalidad. Tendrán momentos en que no puedan resistir, y en el mejor de los casos acudirán al vicio solitario, con el complejo de culpa que eso les traerá, y en el peor de los casos, reaccionarán con violencia, llegando a extremos como los tristes casos de pederastia conocidos hasta ahora.
El hecho de no amar a otra persona, obligatoriamente, resistiendo a los enamoramientos y las tentaciones, les puede convertir en seres amargados y huraños, que tras una aparente sonrisa, no pararán de hacerle la puñeta a los demás, para compensar ese complejo de infelicidad que les causará la falta de amor.
Creo que se debería de prohibir la castidad. O por lo menos, llamarla de otra forma: enfermedad, desviación. Pero no puede pasar por normal y sano algo que realmente no lo es, y proviene del demonio porque va en contra de Dios mismo.
Obviamente, esto que escribo, no lo pienso, ni estoy de acuerdo en absoluto con ello. Conozco a personas castas, que son tremendamente honestas y válidas para la Iglesia. Conozco a personas, sacerdotes homosexuales, que siendo castos, y siendo ejemplo para muchos sacerdotes heterosexuales, son santos en vida por su trabajo por el Evangelio.
Si escribo esto, es como una técnica de shock contra los homófobos, sobre todos homófobos religiosos o laicos con votos de castidad. A ellos me dirijo.
A los que hacen un daño inmenso a los homosexuales, sobre todo a los sacerdotes, monjas y seminaristas homosexuales, con sus condenas.
Quizás con este texto hayan sufrido un poquito en sus carnes lo que es el odio y la crítica a una conducta que uno vive de manera normal y porque Dios lo ha querido así.
Les pido que reflexionen, porque por unos minutos han sufrido ese rechazo del comienzo de este escrito, han sentido, han percibido algo que es mentira, pero que muchas personas, homosexuales, dentro de la Iglesia, sufren, perciben y sienten todos los minutos de su vida como realidad, por esa carencia de amor al prójimo que padecen los católicos homófobos.
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En este blog abundan los heterófobos.
'Primero, va contra la Ley Natural. "Creced y multiplicaos", dijo el Señor, y por lo pronto, desobedecen este mandado divino'.
Claro, por eso el Señor en el Evangelio llama dichosos a los que se hacen eunucos por el Reino de los Cielos.
en la estacion de autobuses de tarragona en sus servicios,un chico de 19 años mata a un anciano de 83 porque este le toco las nalgas al joven.esto es...tragico.
bien alfonso.muy bien.
Viernes, 17 de febrero
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