
El Presidente de la República de El Salvador – sí, allí donde mataron a nuestro San Romero de América, el mártir Oscar Romero – Elías Antonio Saca González, se ha referido en su discurso frente a la Vicepresidenta de España, María Teresa Fernández de la Vega, a nuestro Ministerio de la Igualdad, explicando que allí en El Salvador no necesitan una Ley de Igualdad de Género.
Así se expresaba el Presidente de la República.
Señora Vicepresidenta Fernández de la Vega, nos da mucho gusto tenerla aquí, sabemos que usted ha hecho historia, por convertirse en la primera mujer Vicepresidenta de España, y además, este es un caso similar a El Salvador, donde nuestra Vicepresidenta es la primera mujer Vicepresidenta de El Salvador, por lo mucho que ha hecho en España por la igualdad de género.
Hemos discutido el tema, con la Vicepresidenta, de la igualdad de género, en esta discusión interesante y le dije yo a la Vicepresidenta, que en El Salvador no hemos necesitado tener una Ley de Igualdad de género, aunque me dijo hay que tenerla Presidente Saca, y he tomado muy en cuenta su propuesta Vicepresidenta, pero aquí tenemos mujeres capaces, muy capaces, todas las mujeres integrantes de nuestro Gabinete de Gobierno, desde la Vicepresidenta, las ministras, viceministras, este es el gobierno que históricamente más espacio le ha abierto, no porque queramos cubrir cuotas, sino por la capacidad que las mujeres han mostrado en este trabajo.
He tenido curiosidad y he buscado para ver cuántas mujeres han sido capaces de llegar al Gobierno de El Salvador. Lo podemos ver aquí.
Un Presidente frente a una Vicepresidenta.
Once ministros frente a dos ministras.
Catorce ministros frente a cuatro Viceministras.
Los datos hablan. Yo sí creo lo mismo que nuestra Vicepresidenta. Que sí hace falta una Ley de Igualdad en El Salvador. Este argumento de la capacidad... hace aguas. Es el argumento de los que no quieren una ley de Igualdad. Se basan en que eso es tratar a las mujeres como si fueran inferiores, que hay que dejar que se valgan por sí mismas, que la que vale llega al puesto que sea... sabemos de la dificultad de las mujeres para acceder a los cargos públicos. No a los conseguidos por oposición. Sino a los que son por nombramiento. Y en la empresa privada, mejor ni hablemos. Es mucha casualidad que siempre seamos los hombres los más capaces.
De todas formas, nosotros, los católicos y católicas, en nuestra Iglesia, no tenemos problema. El papel de la mujer en nuestra Iglesia está designado por designio divino, y está en el lugar que tiene que estar. No hay debates de igualdad que valga. La mujer no tiene – ni deber tener nunca – los mismos derechos que el hombre en el seno de la Iglesia Católica. Y mucho menos, acceder a puestos de responsabilidad igual que los hombres. Eso es lo que piensan muchos católicos.
Yo obviamente, no. Precisamente, porque soy católico y creo en un Dios (¿Dios o Diosa? porque da la sensación cuando hablamos de que hasta Dios es varón...) que nos ofrece un Evangelio de justicia, donde hombres, mujeres, negros, blancos, rubios, tontos, listos, somos iguales. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Como a ti mismo. Mujeres incluidas.
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Millones de mujeres capacitadas se preguntarán si vale la pena esforzarse, si desde el mismo Gobierno parte el ejemplo de que los nombramientos femeninos sólo se deciden en función del rédito Marketing que aportan. Un poco de seriedad con el tema, por favor. No nos hacen falta inventos, basta la igualdad de oportunidades y de exigencias.
¿Para meter ministras de cuota, alguna de las cuales ha demostrado estar sobradamente preparada para no ocupar su actual puesto?.
Muy cierto el comentario pro-mujer, la desproporción es evidente, y más aún desde las clases media. No obstante mi opinión, surge una interrogante : Porqué cuando una mujer es ascendida a un puesto de gran responsabilidad, le da la vuelta a la tortilla, y torna su proceder a una forma revanchista ??
Lunes, 13 de febrero
Francisco Baena Calvo
Alfonso Saborido Salado
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Juan Jáuregui Castelo
Asoc. Humanismo sin Credos
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