El análisis: Estevisión, ¿El fin de nuestro Festival?
16.05.07 @ 21:04:38. Archivado en Eurovision

Analizar hoy los resultados acaecidos en la LII Edición del Festival de la Canción de Eurovisión, no es algo que se haya dejado al azar. Tiene que ver sobre todo, con el afán de analizar los resultados con la cabeza fría, y bajo un punto de vista objetivo.
Mucho se ha hablado de las canciones, y de la entre otras cosas, ganadora indiscutible del festival. Pero si se ha hablado de algo ha sido del Este, o de lo que muchos han pasado a denominar EASTVISION o ESTEVISIÓN en su versión castellana.
El análisis de los resultados nos lleva a concluir que de los 28 participantes de la semifinal del día 10 de mayo, los 10 clasificados para la final del día 12 de mayo, proceden de Europa del Este, y podría introducirse como excepción a Turquía, que lleva participando muchos años en Eurovisión, y es considerada por muchos como un país del bloque occidental en el festival.
Pero el problema se acentúa más si cabe en la final del 12 de mayo, ya no solo en que los tres primeros puestos sean copados por Serbia, Ucrania y Rusia respectivamente, sino porque de los 24 países que participan, son plenamente euro-occidentales, entendiendo en este concepto la simple y llana percepción geográfica, Irlanda, Reino Unido, España, Francia, y Alemania. Si ampliamos este concepto a aquellos países que puedan considerarse del bloque occidental dentro del festival, añadimos a Suecia, Finlandia, Grecia y Turquía, que serían semi-occidentales.
Pues bien si analizamos el resultado de los plenamente occidentales, nos damos cuenta que de 24 países, los cinco anteriores ocuparon los puestos 19, 20, 22, 23 y 24, es decir, a excepción del puesto 21 de Lituania, los cinco últimos puestos en la cola. Pero la cosa no se arregla si añadimos a los semi-occidentales, pues de ellos, el bloque escandinavo, Finlandia y Suecia ocuparon los puestos 17 y 18, es decir los siguientes puestos de cola, y solamente Turquía y Grecia, de cultura occidental, pero geográficamente encuadrados en el sector oriental de Europa, consiguen un puesto entre los 10 primeros, el 4 y el 7 respectivamente.
Este puesto puede deberse a las canciones presentadas, analicémoslas pues. Si es cierto que los paises de las islas británicas no llevaban canciones candidatas a ganar Eurovisión, si que eran originales. Irlanda llevaba un grupo folk, que Europa no supo entender, mientras que Scooch, el grupo británico realizaba una presentación de lo más kitsch y petardo que la gente recuerde del eurofestival. En definitiva, sus puestos en la clasificación, en los dos últimos puestos, son comprensibles.
El resto del Big 4, Alemania, Francia y España, llevaban canciones, que en otras ediciones del festival, fácilmente hubieran conquistado una plaza entre los 10 o 12 primeros.
Es el caso de la gran canción alemana, al más puro estilo Broadway, que Roger Cicero interpretó de una forma comparable a Michael Bubble o salvando las distancias como Frank Sinatra.
Francia nos deleitó a todos con una canción que es cierto que la primera vez que la oyes no se convierte en tu favorita, aunque he de reconocer que a mí me encantó, pero el espectáculo ofrecido fue fantástico, una buena puesta en escena, con unas buenas voces, unas grandes imágenes de fondo y un mensaje divertido, en definitiva un claro top 10.
El caso de España no es menos ilustrativo, ya que este año presentó una fórmula a todos ojos, si no ganadora, sí merecedora de un Top 5 o un Top 10 al menos. La canción era de las más comerciales en un festival de música comercial, como suele ser Eurovisión. El compositor, un sueco con avales a sus espaldas como el quinto puesto del año pasado con Suecia y la interpretación de Invencible que realizó la diva sueca Carola. La puesta en escena, fue coordinada y bien dirigida por Poty, que este año sí realizó un gran trabajo. Los efectos como los fuegos artificiales o las imágenes del fondo sí estuvieron acertadas. Las voces de los chicos no podían estar más conjuntadas. En resumen una interpretación digna de haberse alcanzado con el triunfo. En su contra jugó salir en el puesto número 2, que parece maldito en Eurovisión, que actuará después Bielorrusia, uno de los máximos favoritos, y ¿el no ser un país del este?
Los casos sueco y finés suponen un dato más a analizar. Suecia presentaba una original canción del grupo The Ark, que son un fenómeno en el país escandinavo. Es cierto que no tenían la calidad para ganar el festival como Carola el año pasado, ni su glamour, ni la canción tenía esa fuerza, pero desde luego la actuación y el simple hecho de ser Suecia, parecían augurar una clasificación directa para la final del año que viene, aunque al final el puesto 18 fue su recompensa.
El país anfitrión, Finlandia, también se dio con un palmo de narices en casa. Hanna Paakarinen, presentó la canción de rock light, Leave me alone, con una espectacular puesta en escena, a mi gusto, la más elaborada y efectista de toda la noche. La voz fue increíble y desde luego la interpretación al más puro estilo Evanescence, fue espectacular. La canción no era mala y aunque no entraba entre mis favoritas al triunfo final, parece que merecía algo más que un puesto 17 tras su actuación, mínimamente un top 10.
Por su parte Grecia y Turquía, presentaron dos canciones bastante vistas ya en el eurofestival, y que aún así consiguieron una buena clasificación, no es que me disguste su puesto, pues al fin y al cabo son las canciones “occidentales” que mejor suerte corrieron, pero sin embargo no merecían ninguna de ellas un top 10, menos la griega que la turca, y no es que sea yo antigriego, que todo el mundo sabe que considero My Number One, como una de las mejores ganadoras de la historia, y desde luego la mejor del nuevo siglo, pero este año Grecia no merecía pasar a la final de Belgrado 2008. Parece ser que ambos países se benefician por un lado de su posición geográfica, en el este, y por otro lado de ese toque que les encuadra en el grupo occidental, lo cual les está proporcionando innumerables buenas posiciones durante toda la década, ya que desde el 2001 ambos países llevan cada uno 3 años entre los 5 primeros, y ambos han ganado el festival en una ocasión.
Si analizamos el resto de canciones diremos que Serbia no fue una injusta vencedora, una gran canción y una puesta en escena sencilla pero bastante digna. El segundo puesto de Ucrania fue merecido por la expectación que creó la canción con su puesta en escena y lo divertida que fue. Por su parte las Serebro rusas, presentaron una canción que funciona más como canción para escuchar que para interpretar, pero el resultado en la tercera posición tampoco es malo. Quizás las otras dos canciones que estuvieron en el top 10 y que se lo merecían, además de la turca anteriormente comentada, fue la de Bielorrusia, ya que Koldun era favorito en casi todas las encuestas, y la de Moldavia, tras la fantástica interpretación de Natalia Barbu. En definitiva 5 canciones junto a Turquía que si deberían estar en el puesto en el que quedaron, un top 10.
Por su parte las actuaciones de Bulgaria, Armenia, Hungría, y la anteriormente citada Grecia, no merecieron tan alto premio, al igual que las clasificadas entre los puestos 11 a 13, Bosnia & Herzegovina, Georgia, y Rumanía tampoco merecieron el suyo.
La Antigua República Yugoslava de Macedonia, presentó en este festival su mejor canción desde que existen las semifinales, que siempre ha pasado con la ayuda de sus vecinos. Su puesto en la final fue uno de los más justos, es decir, calidad para pasar la semifinal, y un 14 puesto en la final, que la hacen justicia a su actuación.
Inexplicables los puestos 15 y 16 de Eslovenia y Letonia en la final. Dos grandes baladas que representaban dos estilos nunca escuchados hasta ahora en el festival, tuvieron la recompensa de pasar a la final. Cierto es que ambas padecieron el puesto de actuación, pues en la semifinal actuaron en los puestos 25 y 28 respectivamente, mientras que en la final ocuparon los lugares 7 y 14. Su actuación también fue peor en la final que en la ronda clasificatoria, pero ambas hubieran merecido estar entre los últimos puestos del top 10 o en los primeros de la decena, el 11 o el 12. Quizás Letonia lo tenía más fácil, pero también su actuación fue la que más falló de las dos y perdió la fuerza y el encanto que tuvo en la semifinal. Sin embargo Eslovenia, que esquivaba por primera vez la semifinal, tuvo que conformarse con ese 15 puesto que a poco sabe para una cantante lírica como Alenka Gotar que nos ofreció una gran canción con un gran espectáculo en la línea de los ofrecidos por Eslovenia y que pocos han sabido apreciar.
Por todo ello, la del año que viene será una semifinal con 13 países del este frente a 15 del oeste de Europa, y auguro que otra vez volveremos a escuchar el nombre de países como Bosnia & Herzegovina, Croacia, Rumanía, FYROM, Letonia, como países que superan la semifinal, lleven lo que lleven, y con un poquito de suerte otros nombres como Suecia, Finlandia, Chipre, el resto ya lo saben, este, este, y más este, pero de Europa claro.
Muchos han hablado ya del principio del fin de Eurovisión, y es que la solución es para algunos discriminatoria, pero dada la cantidad de países que hace que una semifinal a 28 países suene muy dura pues hay que ser muy “eurofan” para tragarse semejante semifinal, lo más idóneo es la división en dos semifinales, pero no a sorteo, sino por zonas, una semifinal oriental a 19 con los siguientes países: Albania, Armenia, Bielorrusia, Bosnia & Herzegovina, Bulgaria, Croacia, Eslovenia, Estonia, Georgia, Hungría, Letonia, Lituania, Macedonia, Moldavia, Montenegro, Rumanía, Rusia, Serbia y Ucrania. Por otro lado una semifinal occidental, también a 19 con estos países: Andorra, Austria, Bélgica, Chipre, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Holanda, Irlanda, Islandia, Israel, Malta, Noruega, Polonia, Portugal, Suecia, Suiza y Turquía. Y una final con 25 países, 10 de cada semifinal, y los otros cinco, el ganador del año anterior y el Big 4, sin el cual no puede organizarse el festival, Alemania, España, Francia y Reino Unido. Para que no hubiera injerencia de votos vecinales, en cada gala, es decir cada una de las semifinales y la final, solo podrían votar los participantes en la misma y un jurado número 20 en cada semifinal y un número 26 en la final, que como si fuera un único país diera los votos del resto de participantes, pero que su validez fuera como la de un único país y no una proporción superior.
Simplemente es una forma de solucionar esto, ya que si no para que el festival se acerque al meridiano de Greenwich, tendremos que esperar muchos, pero que muchos años, bien hasta que el occidente se ponga de acuerdo y se vote entre ellos o bien hasta que la canción junto a la puesta en escena sea tan impactante que no quede más remedio que denominarla la mejor canción del festival.
Comentarios:
ke ganas de complicarse la vida...
De nada. Mejor no ir. No estamos para enseñar y mucho menos lo que se llevó.
Viva ESTEVISION!!!
MENOS PATALETAS Y A PONERSE A TRABAJAR PARA ENVIAR UN DIGNO REPRESENTANTE PARA UN GRAN PAIS EUROPEO COMO ES ESPAÑA.
Televisión Española nunca se ha tomado en serio el festival, exceptuando la decada final de los sesenta y los años setenta, el resto de los años salvo contadas excepciones ha sido ridiculo tras ridiculo y no hace falta ser un gran experto en música para saber que tema y que intérprete es digno de Eurovisión. Un ejemplo: porque se manda en el año 2000 a un Serafín Zubiri que había quedado en 1992 en el puesto 17 y encima se le manda con una canción aún mucho peor que en el 92, resultado puesto numero 21. Tenemos una gran intérprete con Anabel COnde con una gran voz, un...
En cuanto a los resultados de la Europa occidental, pues en mi opinión eran unas representaciones penosas, la canción inglesa era para taparse los oídos, ridicula a más no poder, la francesa en mi opinión exactamente igual, la alemana un poco más "pasable", pero desde luego comparar al interprete con Michael Bubble o Frank Sinatra... nada más lejos de la realidad. La canción irlandesa era muy "folk", pero no era para nada adecuada para eurovisión. Y podría seguir y seguir. Las canciones del Este, reconociendo desde luego que hay amiguismo y se votan entre ellos, pero apuntando esto hay que reconocer que son de una gran calidad. Rusia está mandando en los últimos festivales unas canciones muy muy buenas, la del año pasado de Dima Bilan, era de una gran calidad. El representante de BIelorrusia de este año igual, la canción ganadora Serbia, es una canción y una intérprete geniales. La unica excepción para mi gusto es Ucrania que parecia un "esperpento" y no merecía para nada...
Sin embargo, aunque siempre haya habido amiguismos cuando se mandan canciones e interpretes con calidad valga como ejemplo el caso de Anabel Conde con el segundo puesto alcanzado en Irlanda en 1995. Cuando hay calidad en los temas y en los interpretes se obtienen buenas posiciones y hay posibilidades de ganar. Grecia no es un pais de los llamados del Este comunista y nunca había hecho nada en Eurovisión al igual que Turquia, sin embargo desde el 2001, ambos países han ganado una vez cada uno y llevan cinco años acabando en los primeros puestos de la clasificación ¿Es por amiguismo? pues pienso que no, sino que es el resultado de que las televisones griega y turcas se han "puesto las pilas", se han empezado a tomarse en serio el festival y están mandando buenos temas y buenos interpretes.
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