Medidas playeras (18-06-2008)
18.06.08 @ 00:23:15. Archivado en Junio 2008
No crean que voy a hablarles en el día de hoy, con el verano a la vuelta de la esquina, las medidas playeras en forma de 90-60-90, es decir, en forma de perfección corpórea femenina. Sino que analizaremos algunas medidas a tomar para que la playas no se conviertan en un constante mercadillo ambulante.
Hace escasamente dos semanas, el Ayuntamiento de nuestra vecina localidad de Fuengirola, ha tomado la determinación, no ya de prohibir (que ya lo hizo en su día) sino de sancionar la venta ambulante y las moragas en aquellas zonas donde no esté permitida. La media playera en cuestión me parece acertada, pero merece ser comentada y analizada de alguna manera.
En cuanto a la venta ambulante, las playas de Marbella, tras una época de total ausencia, parecen nuevamente un mercadillo, que en vez de asfalto, tiene la arena como superficie o piso (que diría un porteño). Te ofrecen desde bebidas, a bolsos, cinturones, gafas, o la última moda en servicios playeros, masajes deportivos que dan chicas orientales, de dudosa calificación profesional y que machacan al cliente-paciente con arrebatos musculares y tirones de brazos y piernas. Un día, causarán alguna lesión al ingenuo que acepta el servicio seudo terapéutico, y entonces se formará, como se dicen por estas tierras, “el pitote”. Pero ¿qué mal pueden hacer alguien que vende bebidas con el clásico “fanta, cocacola, seven-up, agua miiiiiineral...”? En todo caso, y es justo decirlo, hacen una competencia desleal al comerciante que paga sus impuestos; al igual que los que venden gafas o bolsos falsificados (que cometen un delito es cierto) pero no causan un daño o molestia directa al usuario playero, no como en el caso de las “masaje masaje” (que parece más un machaque machaque... que un masaje), insisten e insisten hasta que alguna que otra vez consiguen sacar de sus casillas a quien acude a la playa a relajarse... Y eso, hay que cortarlo de raíz. No podemos permitir que las playas, que deben ser un lugar para la tranquilidad, se conviertan en un bazar.
Y por otro lado, en cuanto a las moragas, éstas tienen su ubicación exacta, concreta y perfectamente definida en nuestro término: El Cable en Marbella, y La Salida en San Pedro. Lo que la normativa adaptada por el consistorio fuengiroleño -y que intuyo que podrá ser también copiada por el nuestro- hace hincapié en el uso de bombonas y líquidos inflamables. Y es que a veces, sobre todo los domingos, algunos van a la playa con parte de la cocina a cuesta (nevera, camping-gas, y resto de utensilios). Pero en las moragas se permite, eso si, siempre que se haga como mandan los cánones de esa celebración nocturna tan típicamente marbellera como son las moragas, con un fuego y a lo sumo, una barbacoa.
Todo ello está muy bien. Pero en la práctica ¿cómo lo hacemos? No es plan de perseguir a los senegaleses con un quad, en plan serie “Los Vigilantes de la Playa”, como ocurrió el verano pasado; pero tampoco podemos permitir que nuestra ciudad se convierta en un continuo bazar al aire libre. Tomemos medidas, pero razonables, siempre aplicando la legislación vigente y respetando el derecho del ciudadano al descanso.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/172966
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Aún no hay Comentarios/Trackbacks/Pingbacks para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Juan Luis Gámez Ortúzar
autor
Contacto








