Canaperos, ceneros y otras especies (26-03-2008)
19.03.08 @ 12:40:43. Archivado en Marzo 2008
Muchas veces hemos analizado ese término, no se si acuñado por nosotros, pero tan significativo como real. Los canaperos: aquellas personas que se enteran de todo sarao, ya sea en un ámbito cultural, político o deportivo, pero allí están, con sus mejores galas, para catar, probar y dar buena cuenta de los ágapes que suceden a conferencias, exposiciones, charlar y resto de eventos varios. En Marbella, son de sobra conocidos algunos personajes que no se pierden uno, y sobre todo, gustan de hacerse ver allá donde enfoquen los objetivos de cámaras (fotográficas y televisivas). Pero siempre bajo un denominador común: se trata de eventos gratuitos.
Ahora bien, a los canaperos, tenemos que unir los ceneros: aquellos que si se rascan el bolsillo (cada uno es libre de gastarse los cuartos como mejor quiera, donde quiera y con quien quiera..) y lo hacen para estar presente en cuantas cenas, galas y homenajes, aunque no conozcan ni tengan la más remota idea de quién puede ser el homenajeado o agasajado. Siempre suelen ser cenas (a lo mejor, entre otros motivos, porque de noche todos los gatos son pardos...). Pero allí están. Y aunque, repito, cada uno es libre de acudir a donde quiera (o donde su bolsillo se lo permita), deberían dejar al lado el deseo y característica cada vez más habitual en este pueblo mío, del hacerse notar para que vean que has estado. Aquí tienen cabida políticos de pacotilla, personajillos que creen ser alguien y de los que nadie sabe de qué viven, y de chiquilicuatros con ansías de protagonismo.
¿Por qué utilizan algunos los eventos que se celebran en nuestra ciudad para publicitarse, para dejarse ver o simplemente, para darse a conocer? Por qué se acercan, sutilmente, a una cámara, para que les pregunten la opinión que tienen sobre la persona a quien se rinde homenaje cuando en su vida han intercambiado con ella ni una sóla palabra?
Lo llevo diciendo meses: Marbella empieza a estar harta de figurones que no aportan nada a la ciudad y que nos tratan como si fuéramos imbéciles. Esos no son ni canaperos ni ceneros... son otras especies, de las que hablaremos otro día.
Juan Luis Gámez Ortúzar
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