Las noches viejas (09-01-2008)
03.01.08 @ 19:05:22. Archivado en Enero 2008
La ausencia de prensa el primer día del año nos obliga a recurrir, en mayor medida que normalmente, a buscar en Internet algo que leer, relacionado con nuestra ciudad. Y ya en las primeras horas del 2008 pude leer la queja de un ciudadano sobre el paupérrimo aspecto que presentaba la Plaza de los Naranjos en esta Nochevieja. Afirmaba el internauta que tras recibir la visita de unos familiares, decidieron acudir a la céntrica plaza para divertirse, pero que no encontraron nada más que, y cito textualmente “barras vacías, la gente se traen la bebida de sus casa... lo que ha cambiado todo... antes la plaza era un hervidero de gente, había fiesta y baile hasta las 8 de la mañana”.
Yo no me acerqué este año por allí, pero por lo visto en anteriores Nocheviejas, no creo que le falte mucha razón al ciudadano. Hace 10 o 15 años era prácticamente IMPOSIBLE acceder a ella, del embotellamiento que existía (y no me refiero al vidrio sino a las miles de personas que nos reuníamos allí). Era lugar de paso obligado antes de acudir a los innumerables Cotillones que se celebraban en la Ciudad.
Lo que está meridianamente claro que es los hábitos están cambiando, no sólo en la noche de Fin de Año, sino en las noches del Fin de Semana: preferimos cada vez más reunirnos en casas y disfrutar de los amigos sin tener que soportar las "sorpresas" que nos dan muchos bares de copas que en la Nochebuena y Nochevieja, cuando te EXIGEN pagar 10 o 15 € por entrar en el local (con consumiciones claro ¡¡faltaba más!!). Parece que no tienen bastante con quienes acuden todos los fines de semana del año para mantenerles los negocios abiertos pagando precios que da de por si son bastantes altos (5 o 6 euros de media) y en varias ocasiones -como muchos han padecido- sirviéndote "no se qué porquería" oculto bajo botellas de Marca...
A lo mejor es hora de que los responsables del ocio en Marbella reflexionen sobre qué está pasando; por qué la gente acude cada vez menos a sus locales; por qué un sábado noche las calles están prácticamente desérticas... Cada vez cuesta más decir aquello de que “la noche es joven”.
Puede que lo primero sea aplicar la máxima empresarial de "mimar al cliente" ¿No creen?
Juan Luis Gámez Ortúzar
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