Plata que se va (03-10-2007)
03.10.07 @ 07:00:00. Archivado en Octubre 2007
Hoy tenía pensado hablar de otras cosas, sobre todo, acerca de problemas que siguen sin solucionarse en Marbella. Pero en esto del periodismo, ya sea el radiofónico o el escrito, la actualidad manda.
Y lo que son las casualidades...si nos remontamos hace justo un año (el día 4 de octubre de 2006 concretamente), el título de este comentario fue “Plata que no llega”, haciendo mención al incumplimiento de las promesas por parte de la Administración estatal y autonómica en el envío del dinero que le hacía falta a Marbella para salir del agujero en el que se encontraba. Es decir, de la plata o la pasta, como quieran llamarla.
Y en este 3 de octubre de 2007, el título del comentario de hoy, “Plata que se va” va dedicado, no a la pasta, que llegó -parece ser-, sino a la desbandada de quien optaba a ser alcalde de nuestra ciudad. Una persona que nunca nos gustó (ahí están las hemerotecas y las fonotecas), porque se notaba demasiado que venía obligado a Marbella, que desconocía nuestro pueblo hasta el punto de hacer incluso el ridículo (como quedó demostrado en los cara a cara con la entonces, candidata popular, y hoy alcaldesa). Y el tiempo ha dado la razón a todos los que nunca confiamos en el señor, demasiado encorbatado en un principio, y demasiado pasota total en un final... Tanto, que ni se ponía corbata ya...
Pero que se vaya Plata de Marbella no es grave: porque para irse de los sitios, primero hay que llegar; porque si la escapada era un secreto a voces, poco nos sorprende; porque si alguien no le tiene el más mínimo apego a un lugar, no cuesta nada decidir que no volverá allí; porque si no se le ha visto el pelo en meses, qué mas da que pasen otros tantos sin aparecer; porque si alguien es capaz de decir que “el ejercicio del cargo de concejal, requiere de proximidad... y que no vive aquí” es que no merece ni el más mínimo respeto. Ahora bien, ¿el respeto de quién? De los ciudadanos de Marbella inicialmente; de sus votantes en segundo lugar; y de los que le arroparon, en tercer lugar. Éstos últimos, los platistas, que seguro sabían en qué plan venía todo un exconsejero autonómico y que a pesar de ello, le siguieron respaldando, apoyando y sobre todo, soportando (muy a pesar de la gran mayoría de la asamblea local socialista), son los que deberían también coger las de Villadiego y antes de nada, entonar el mea culpa.
Plata se va. A los pocos minutos, nadie se acordará de él pues como dicen algunos, su aventura política en nuestra ciudad ha sido como un ave de paso...Poca huella ha dejado. Aunque, intentando sacar una lectura positiva de la marcha, fuga o deserción... la encuentro en el concejal que ocupará el puesto de Plata, mi buen amigo Dani Pérez Moreno, que al menos está preparado para el cargo y conoce Marbella. Por cierto ¿en estos meses, habrá llevado alguna gestión con las altas instancias para conseguir que lleguen a Marbella las inversiones? Me da que no.
Juan Luis Gámez Ortúzar
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