Al turismo, una sonrisa... y facilidades (01-08-2007)
31.07.07 @ 23:36:37. Archivado en Agosto 2007
Toda campaña de promoción, en una zona como la nuestra (o como otra), acaba mencionando la misma frase: “Al Turismo, una sonrisa”. Y no les falta razón. La mejor de las sonrisas, junto a buen servicio, es lo mejor que se le puede proporcionar a los que deciden pasar sus días de asueto en nuestra tierra.
Pero todo ello no vale de nada si a los que nos visitan, sólo le ponemos trabas e impedimentos, sobre todo para llegar a los sitios donde queremos que lleguen, como por ejemplo las playas, los centros de comercio o a los propios centros comerciales...
Vayamos a los casos concretos, que es como mejor se pueden demostrar las cosas que se pretenden, si bien no denunciar, al menos, dejar plasmado para que los responsables tomen medidas oportunas, pero siempre en beneficio del interés general y no del particular... o como se dice “para quitarse el muerto de encima”
Hemos hablado -y escrito- hasta la saciedad sobre soluciones a algunos de los problemas de aparcamiento en Marbella. Y de hecho, estamos preparando un especial sobre esas mencionadas soluciones. Mientras, comentaremos dos casos concretos, que no dejan de ser paradigmáticos y, si me apuran, sangrantes:
- Puerto Banús: calle de doble vial que rodea el Corte Inglés. En teoría, prohibición total de estacionamiento. En la práctica, permisividad total de aparcamiento. Aunque de vez en cuando, la Policía Local multaba a diestro y siniestro... o bien establecía tiras de balizamiento. Con ello, la desesperación de los visitantes del puerto señero del Mediterráneo... que en cuanto a accesos y lugares de estacionamiento deja mucho que desear. Hace unos días, el domingo 22 de julio, no se permitía aparcar en uno de los carriles de esa vía.
- Calle entre Plaza del Mar y el Edificio Mare Nostrum: el verano pasado los vehículos estacionaban esa calle, que únicamente da acceso a los aparcamientos, de pago y privado respectivamente de los edificios. Pero este verano, unos bloques de hormigón y una vallas restringen el acceso, e impiden absolutamente el estacionamiento a los que van –o vamos- a disfrutar de la playa de la Fontanilla.
Con todo esto, lo que pretendemos hacer ver a los responsables de restringir el aparcamiento en ciertas zonas, cuando no producen ningún perjuicio a la circulación, es que: al turismo, una sonrisa y facilidades también... Si no, llegarán muchos que pensarán: “en Marbella no hay donde dejar el coche... vámonos a otro sitio”. Eso sería el acabose.
Juan Luis Gámez Ortúzar
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