Marbella y sus “derechos televisivos” (7-12-2006)
31.12.06 @ 21:26:49. Archivado en Diciembre 2006
Hace semanas, el Real Madrid suscribía un acuerdo con el grupo Media Pro para la cesión sus derechos televisivos por la simbólica cantidad de 1.100 millones de euros, y por sólo 7 años. Y hace también semanas que quería volver a reflexionar sobre un asunto que, a través de los micrófonos de la Cadena COPE, ya se ha planteado a las personas que posiblemente, tengan más peso en la política local: por un lado, al propio presidente de la Comisión Gestora que dirige el Ayuntamiento D. Diego Martín Reyes, y a Dña. Ángeles Muñoz, candidata a la alcaldía de la ciudad, y según se dice en la calle, con muchas papeletas para conseguirlo.
A ambos les he planteado la cuestión siguiente: si Marbella está siendo literalmente machacada, maltratada vilipendiada, denigrada, insultada, humillada, desconsiderada y menospreciada, ¿por qué el consistorio no reclama unos derechos que podríamos llamar, de imagen, a todos aquellos que alegremente, desde tribunas que no merecen, y sobre todo, para ocultar otras vergüenzas propias y otros asuntos de interés nacional, desvirtúan precisamente la imagen de Marbella?
Cuando equipos de fútbol, que al fin y al cabo son empresas, y a sabiendas que el Ayuntamiento no es una empresa, sino un ente público cuyos dueños somos todos y cada uno de los marbellíes o marbelleros, se debería de alguna forma, regular las actividades que en su territorio se llevan a cabo, y si algunas cadenas de televisión están obteniendo pingüe beneficio a cambio de menospreciar constantemente el nombre de Marbella, ¿no creen que esta ciudad debería recibir algo a cambio? Porque precisamente, la publicidad que nos están dando no puede ser más negativa.
Y ahora me pregunto, si esas personas que hacen prevalecer el derecho a la información sobre la imagen de las personas, ¿están cumpliendo realmente con los dos requisitos que el propio Tribunal Constitucional establece al respecto? Es decir, que la información publicada sea veraz (por ser fruto de una investigación periodística cuyas fuentes pueden ser precisadas y determinadas); y segundo, que tenga relevancia pública.
¿Hasta que punto esa información es veraz? Si los tertulianos rosas, que se hacen nombrar periodistas, siempre dicen “mis fuentes me acaban de confirmar...”, y lo hacen bien enseñados ya que uno de los derechos del periodista es no desvelar sus fuentes de información. ¿Es realmente información veraz o son simples comentarios? Y en cuanto al cumplimiento del segundo requisito, ¿hasta que punto tiene relevancia pública los asuntos de faldas de personas que residen en nuestro municipio? Porque a raíz de las investigaciones del poder judicial (y policial), los tertulianos rosas aprovechan para sacar a la luz el resto de la porquería que posteriormente vierten sobre Marbella.
Pero en los últimos tiempos, la cosa ha ido a más.
Por un lado, puede que todos estos hechos que ocurren, impunemente me atrevería a decir, puedan cambiar de una vez por todas. El primer paso lo pudimos ver en la decisión de una jueza de Jerez que dictaba un auto en el que, como medida cautelar, prohibía la emisión de un video grabado con cámara oculta. Y desde esta tribuna, debo aplaudir la decisión de su señoría. Hay que parar de alguna forma los desmanes que se están produciendo y los atentados contra la dignidad de personas fallecidas y que no pueden defenderse. Pero hay mas. ¿Se permite Tele 5 solicitar el apoyo de otros medios de comunicación cuando han sido los que han transgredido constantemente los límites de la ética periodística, los derechos fundamentales de personas, y han echado carnaza a los asuntos rosas? Puede que poco apoyo encuentren. Como muestra, y de entrada, la Asociación de la Prensa de Madrid, a través de su presidente, Fernando González Urbaneja, se ha situado del lado del sentido común, creo yo, y ha “manifestado su preocupación por la actitud de algunos compañeros de profesión que, bajo el amparo de ejercer el periodismo, están haciendo cualquier otra cosa”.
Pero no me quedo ahí. Aún resuenan los ecos del enfado generalizado en nuestra ciudad con la actitud de Antena 3 con la emisión del programa “Marbella habla”, donde precisamente, lo que no habló fue Marbella, y si lo hicieron los chiquilicuatros de siempre que poco pueden saber de nuestro pueblo y poco pueden aportar porque, como pude escuchar hace días “el cerebro no les llega ni para pasar el día”.
Y en este punto es donde aún estoy esperando una respuesta o acción formal desde el Ayuntamiento, pidiendo explicaciones primero, disculpas después, a esos medios de comunicación que alegremente nos machacan para ganar sus buenos millones ¿Debe el Muy Ilustre Ayuntamiento reclamar a esas televisiones que están ganando cientos de millones en publicidad, parte de lo obtenido gracias a la audiencia que han conseguido con el nombre de nuestra ciudad? ¿Podrán algún día los ayuntamientos, suscribir acuerdos económicos con entes televisivos para la cesión de espacios en donde ambos ganen y no sea siempre la ciudadanía la que pierda? Y ojo, no estamos hablando del derecho a informar sobre hechos o sucesos que ocurran, estamos haciendo referencia al uso desmesurado y perjudicial que hacen algunos en ciertos medios, amparándose en derechos constitucionales... pero olvidan que tan constitucional y protegido especialmente, es el derecho a la dignidad y a la propia imagen como el derecho a informar ... y opinar.
Juan Luis Gámez Ortúzar
autor
Contacto


