Karmele, márchate (28-6-2006)
31.12.06 @ 13:47:22. Archivado en Abril 2006, Junio 2006
Hace días, haciendo lo que muchos denominan “zapping”, por cierto, palabra que debería no ser usada en demasía, pues contamos en nuestro idioma con la simple expresión “cambiar de canal”... pues cambiando de canal decía, me quedé perplejo ante la tertulia que emitían en Tele 5 sobre un tema que les encanta, y no es otro que Marbella. En este caso, debatían sobre la figura del desaparecido ex alcalde, D. Jesús Gil y Gil, sobre el carisma y el cariño (u odio) que se le tenía por estas tierras.
Y uno de los contertulios afirmaba que hace unos años, visitó nuestra ciudad, cámara en ristre, para preguntar a los ciudadanos qué opinaban sobre Gil. Y afirmó el periodista que pudo comprobar in situ la pasión que los ciudadanos tenían por él. Pero ya tuvo que intervenir una persona que no goza de cariño alguno, ni por estas tierras, ni creo que en su propia profesión, la Sra. Karmele Marchante...afirmando que esas palabras no eran ciertas, y que “únicamente 5 peleles eran los que apoyaban y querían a Gil en Marbella...”.
Cierto es que he podido comprobar que últimamente muchas personas que antes aplaudían a rabiar a Gil y que se hacían fotos con el, ahora reniegan de cualquier tiempo pasado, e incluso niegan haberle votado en su día. Ahora va a parecer que las mayorías absolutas eran inventadas y ficticias...
No pretendo aquí defender ni criticar a Jesús Gil, pero si tengo que denostar las palabras de la Sra. Marchante:
- Primero, porque cataloga a los ciudadanos que adoraban y apreciaban al ex alcalde como peleles. Mire usted, Gil tenía seguidores y enemigos, pero desde luego que no eran cinco ni mucho menos, y entre sus seguidores, había de todo, desde personas que le deberán estar eternamente agradecidas hasta otras personas anónimas que simplemente le adoraban por ser cómo era. Pero de ahí, a catalogar a muchas miles de personas como peleles, va un mundo.
- Segundo, porque no conoce este pueblo, salvo por las visitas que realiza en la temporada estival y por lo que le puedan contar.
- Y tercero, porque ya está bien de usar el nombre de esta ciudad para su beneficio personal. Ya debería ir pensando, no otros nombres con los que llenar su bolsillo, sino más bien dedicarse a otra cosa que no sea manchar la historia de un pueblo, manchar la fama que tiene esta ciudad a nivel mundial y manchar la marca de Marbella y de todos los que, honradamente, vivimos de ella.
Haciendo un juego de palabras con su apellido, un porteño diría... “Karmele, marchaate”. O como diríamos por aquí “Karmele, márchate”
Juan Luis Gámez Ortúzar
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