Llamadas intempestivas (28-12-2005)
31.12.06 @ 11:07:42. Archivado en Diciembre 2005
La hora de la siesta es sagrada en nuestro país. Eso parece que no lo saben las empresas de Telemarketing o Marketing Telefónico, que nos bombardean día si y día también con llamadas a mediodía ofertándonos productos bancarios, telefónicos, internautas y sobre todo estúpidas encuestas, en el poco tiempo del que se dispone tras el almuerzo para descansar un rato, ya sea en el sillón, el sofá o en la cama con pijama (como hago yo).
¿Cuándo se va a regular esta actividad molesta? ¿No se está vulnerando el derecho al descanso? ¿Dónde obtienen los datos telefónicos de los ciudadanos para llamarles? ¿No es acaso una intromisión en los datos que se suponen están protegidos? Porque no me dirán que esas empresas se cogen los listines telefónicos y llaman número por número... porque conocen el nombre y apellidos del titular y hasta casi el número de zapato...
En cierta ocasión, tuve que formalizar un queja formal ante mi entidad bancaria porque todos los días, me llamaban a las 3 de la tarde ofreciéndome productos de diverso tipo. Les comenté que en el caso de querer contratar o formalizar algún contrato con el banco, me dirigiría a mi oficina y el comercial me informaría y aclararía todas las dudas. El responsable del departamento correspondiente me escribió una carta disculpándose y confirmándome que nunca más me llamarían ofreciéndome depósitos, tarjetas de crédito, etc... Pues nada, no hay forma, hace unos días, nuevamente recibí una llamada de mi banco ofertándome no se que... ni le presté atención la verdad. Sólo me dio tiempo para sacar la carta recibida en su día y leérsela a la, eso si, amable señorita teleoperadora. Cierto es que las personas que trabajan en los servicios de Telemarketing, muchas veces se tragan las broncas de los clientes, y que ellas simplemente se limitan a marcar una serie de números que le aparecen en el ordenador que tienen delante, casi siempre por unos sueldos míseros y ridículos. Pero lo que también es verdad es que los consumidores nos encontramos desprotegidos ante las prácticas abusivas de los bancos y tenemos que soportar estas llamadas intempestivas.
Tan intempestivas son que, a veces, me dan ganas de pedirle su número de teléfono para llamarle a esas tempranas horas en las que las calles no están ni puestas...y si se enfadan, les diré lo que siempre contestan cuando les abroncas por llamarte a esas inoportunas horas “es que estoy trabajando...”
Ni que todos los días fuesen los Santos Inocentes...
Juan Luis Gámez Ortúzar
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