Isletas, Raquetas o Glorietas (30-11-2005)
31.12.06 @ 10:44:42. Archivado en Noviembre 2005
Marbella nunca ha sido una ciudad con excesivas rotondas, ha sido más bien de isletas o de raquetas.
En la terminología del tráfico y si nos situamos a pie de calle (que es como mejor se ven las cosas...), alguna de las isletas más usadas y conocidas de Marbella se sitúan en la avenida principal de nuestra ciudad, en su tramo de Ricardo Soriano, a la altura de la gasolinera Siebla, ya que para girar a la izquierda, la isleta existente te permite un cambio de dirección sin tener que llegar al Pirulí; o unos metros más atrás, a la altura de la farmacia, que aún se conoce como Sixto García o “La Bomba” (aunque esta zapatería se encuentre en la actualidad en pleno Casco Antiguo), la isleta te permite girar hacia Arias Maldonado; por no hablar de la existente, ya en el tramo denominado Ramón y Cajal, en lo que en su día fue el Marbell Center (del que hablaremos en otra ocasión), el giro, digamos “insular”, a la izquierda, evita tener que llegar hasta Huerta de los Cristales (o como decimos aquí, hasta la Carretera de Ojén...).
Pero las raquetas se usan más bien fuera del casco urbano, y debemos desplazarnos hasta el cruce del Marbella Club, el Puente Romano o el Ingenio en San Pedro para saber de ellas...
Ahora bien, en los últimos años, Marbella se ha visto contagiada de localidades vecinas, y construye glorietas por doquier. De todos los tipos, formas y colores: las hay “en cuesta” o “inclinadas”, como la existente en calle Calvario, donde la velocidad que se adquiere a veces nos obliga a pisar el freno (con el peligro que conlleva); o “rebasables”, es decir, aquellas que permiten su circulación por encima, sobre todo en el caso de camiones o autobuses que no tienen espacio radial para girar.. o el modelo “ahí la tienes y búscate la vida”, como la construida en la calle Pinsapo, en el barrio de Miraflores: el lugar donde se ha construido es de tan pequeñas dimensiones que entre la rotonda, la amplia y alta acera levantada, la ausencia de asfalto y la existencia de arquetas por encima de la calzada convierten ese punto de Marbella en uno de los más caóticos en cuanto al tráfico se refiere; sólo hay que sentarse y ver como los pobres conductores de autobuses o camiones, para circular por ahí, las pasan canutas... A lo mejor es que el que diseña las glorietas, se pasa con los canutos..
Juan Luis Gámez Ortúzar
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